¿A quién no se le antoja un roscón de anís en Navidad?, este y otros dulces tradicionales como los turrones y mazapanes, bien se saben apreciar en la mesa de postres durante la cena navideña.
Los roscos de anís guardan un lugar especial en el corazón junto a los mantecados y polvorones, así que si ya estás pensando en los dulces que vas a servir, quédate a conocer dos alternativas para prepararlos: fritos u horneados, ¿Cómo los prefieres tú?.
Ingredientes que necesitas para los tradicionales roscos de anís fritos

Para la preparación de estos roscos de anís fritos tradicionales, vas a necesitar de los ingredientes de toda la vida, esos que siempre se han usado y que son los que dan un resultado sencillamente fantástico, aromático y delicioso a la masa. Toma nota de lo que vas a necesitar y no te pierdas ningún detalle de la preparación para que te queden perfectos.
Los ingredientes que vas a necesitar son: 480 gramos de harina de trigo de uso común, 160 gramos de azúcar, 90 ml de leche, 65 ml de aceite suave, 30 ml de licor de anís, 1 huevo, 1 y ½ cucharadita de polvo de hornear, 1 pizca de sal, 1 cucharadita de anís en grano, ½ cucharadita de canela en polvo y 1 cucharadita de esencia de vainilla.
Aromatiza el aceite

Para comenzar con la preparación, pon el aceite en una sartén y espera que tome un poco de temperatura. Recuerda que la cantidad que debes usar es de 65 ml de aceite y que este debe ser de sabor suave, por lo que se recomienda usar un aceite de oliva suave o un aceite de girasol.
Cuando el aceite esté caliente, añade el anís o matalauva y retira la sartén del fuego de manera inmediata. Hecho esto remueve un poco y pasa por un colador si así lo deseas o déjalo tal como está.
Mezcla los ingredientes de los roscos de anís fritos

Mientras esperas que el aceite se enfríe un poco, pon en un bol el azúcar común, la sal y también añade el huevo. Mezcla bien estos ingredientes con la ayuda de una cuchara de madera hasta que estén bien integrados.
Incorpora la leche, el licor de anís y la esencia de vainilla y mezcla todo hasta que ya no se sientan los gránulos del azúcar. Hecho esto, vierte entonces el aceite aromatizado y mézclalo bien con el resto de elementos.
Añade los ingredientes secos y dale forma a la masa

Una vez que tengas todos los ingredientes bien mezclados en el bol, coloca sobre el mismo un colador y tamiza la harina de uso común junto al polvo de hornear, bicarbonato y también la canela en polvo.
Unifica muy bien todos los ingredientes, verás que se forma una masa algo pegajosa y suave. No añadas más harina, ya que tras el reposo de 30 minutos, la masa se tornará más firme.
Cómo terminar de preparar los roscos de anís fritos

Transcurridos los 30 minutos de reposo de la masa, aceita un poco tus manos, toma porciones de unos 30 gramos aproximadamente, forma una bolita, luego aplánala un poco y con tu dedo abre en el centro para dar la forma de roscos de anís.
Pon a calentar una sartén con abundante aceite de oliva suave y deja a fuego medio. Una vez que el aceite esté caliente, fríe los roscos hasta que estén dorados por ambos lados. Retíralos y ponlos en papel absorbente. Para finalizar, pásalos por una mezcla de 100 gramos de azúcar con ½ cucharadita de canela en polvo y rebózalos antes de disfrutarlos.
Ingredientes para preparar roscos de anís horneados

Para preparar los más deliciosos roscos de anís horneados, vas a necesitar unos pocos ingredientes, que, además, resultarán supremamente económicos. Toma nota de cuáles son y anímate a prepararlos también.
Los ingredientes que vas a necesitar son: 300 gramos de harina de trigo, 65 ml de licor de anís, 125 ml de aceite de oliva suave, 25 gramos de azúcar y la ralladura de 1 limón.
Aromatiza el aceite

Para comenzar con la preparación de los roscos de anís horneados, lo primero es aromatizar el aceite. En este caso, se recomienda utilizar uno de oliva suave o de girasol para tener un mejor resultado y sabor.
Pon a calentar una sartén y vierte el aceite para que tome temperatura. Cuando haya tomado temperatura, incorpora la ralladura de limón y antes de que rompa a hervir, retíralo del calor.
Mezcla los ingredientes líquidos de los roscos de anís horneados

Con el aceite aromatizado, ponlo en un bol para que vaya perdiendo un poco de temperatura y añádele el licor de anís y el azúcar común.
Una vez que tengas todos los ingredientes en el bol, mezcla muy bien para disolver completamente el azúcar y lograr que ya no se sienta entre tus dedos.
Añade los ingredientes secos y dale forma a la masa

Con todos los ingredientes bien mezclados, es el momento de incorporar la harina. Para hacerlo, coloca un colador sobre el bol y comienza a añadirla poco a poco hasta que la termines de agregar por completo.
Con la ayuda de una espátula o cuchara de madera, mezcla bien todos los ingredientes hasta que tengas formada una masa suave y homogénea. Cúbrela y déjala templar.
Así terminas de preparar los roscos de anís horneados

Mientras esperas que la masa quede más fría para trabajarla con tus manos, enciende el horno a 180 °C con calor arriba y abajo. Toma porciones de masa de unos 50 gramos cada una, forma una bola, aplánala un poco y con tu dedo hazle el orifico central.
Pon los roscos de anís en una bandeja con papel vegetal y llévalos al horno durante unos 20 minutos aproximadamente o hasta que notes que están bien doraditos. Retirarlos a una rejilla, espera que se enfríen y espolvoréalos con azúcar pulverizado.
Así de fácil tienes listos los roscos de anís, tanto fritos como horneados para que los disfrutes cuando gustes, mejor si es acompañándolos con una deliciosa taza de café en los días más fríos del invierno.


















































































































































































































































































































