El Atlético obró la hazaña y se proclamó campeón de Liga el pasado sábado consiguiendo la victoria ante el Valladolid que le validaba el título hiciera lo que hiciera el Real Madrid. Aunque le costó trabajo (empezaron perdiendo a los 20 minutos), los rojiblancos nunca descansaron para cumplirlo. Un esfuerzo titánico de todos los futbolistas que terminó con Ángel Correa y Luis Suárez como los héroes del partido para llevarse el triunfo final.
Con todo, Luis Suárez volvió a ser decisivo para hacerse con el juego, al se le vio como una pieza indiscutible de este Atlético de Madrid. El uruguayo, ya un Atlético puro como el que más, cambió el rumbo desde el Barça como descarte de los azulgrana y hoy es campeón; campeón rojiblanco. Pero no es el único: Marcos Llorente hizo lo propio tras dejar el Real Madrid... los repasamos.
Luis Suárez y Marcos Llorente, las vías más importantes del Atlético descartadas en Real Madrid y Barça

Diego Simeone y el Atlético de Madrid tuvieron este año una dupla ofensiva del que pocos hablan, pero del que ha conseguido llevar a los colchoneros a ser campeones de Liga a pesar de las dificultades y a los embistes de Real Madrid y Barça.
Así, durante toda la temporada, se vio a un Atlético de Madrid fuerte en muchas facetas, pero quizás la que tiene que ver con el plan ofensivo de la mano de Luis Suárez y Marcos Llorente (y a menudo con Joao Félix), mostró que los rojiblancos volvieron a pescar en el mejor lugar y tiempo.
Nos referimos, en concreto, al propio Luis Suárez, quien terminó echo a un lado por su anterior club, el Barça, y que hoy el Luis Suárez más correcto no perdona. Tanto, que así se lo recriminó al que fuera su anterior equipo, principalmente a la directiva que, en uno de los errores más grandes que se recuerdan de los culés, desperdiciaron el talento del uruguayo para decir que "ya estaba mayor". Erraron de lleno, y Luis Suárez se los demostró. El Atlético, primero en abrirle las puertas, ya se ganó el corazón del charrúa. Un caso parecido es el de Marcos Llorente...
Luis Suárez y Marcos Llorente, 33 goles para hacer al Atlético campeón

Entre Luis Suárez y Marcos Llorente sumaron 33 goles para hacer del Atlético un equipo campeón, campeón de Liga: 21 del uruguayo y 12 del español. Podríamos quedarnos en este registro goleador como un dato que explica porqué el Atlético de Madrid terminó primero.
Pero no es el único argumento. Lo que aporta esta pareja es más que goles. Trabajo a destajo, carácter, presión, recuperación de balones, intensidad, agresividad, verticalidad, profundidad… Un amplísimo registro de cualidades físicas y eficacia en la definición y en sus acciones que han elevado las prestaciones del equipo de Simeone.
En el caso de Marcos Llorente, sobran las palabras. Y es que Marcos hizo las maletas en el verano de 2019 al no encontrar su sitio en el Real Madrid. Los blancos (y principalmente Zidane) no lo veían con la elástica merengue en ninguna circunstancia. El madrileño, canterano madridista, cansado de continuas suplencias, buscó destino y el club blanco terminó vendiéndolo al Atlético de Madrid por 45 millones de euros. Una salida que generó ciertas heridas en la afición madridista, no sólo por dejar escapar a un diamante en bruto sino también por hacerlo para reforzar al equipo rival. Pero qué bien terminó.
Luis Suárez: le tocó pagar los platos rotos del Barça y ahora se encuentra mejor que nunca en el Atlético

El otro nombre propio de este Atlético es Luis Suárez. Uno de los jugadores que dio más vida a este Atlético de Madrid, más allá de que el equipo se vio como acto principal. Ese pistolero que merodea el área contraria como un auténtico tiburón.
El mismo que se puede pasar 89 minutos sin hacer nada reseñable más allá de la pelea, el aguantar el balón y el abrir huecos a los compañeros -que no es poco- pero que te resuelve un partido que se ha complicado en el último minuto con un gol de cazador. De delantero centro.
El uruguayo sumó un total de 21 goles en la Liga y a buen seguro que en el algún despacho del Camp Nou alguno se tiraba de los pelos viendo la actuación del uruguayo. Y seguro que Leo Messi está celebrando las buenas actuaciones de su amigo, aunque sea con otra camiseta.
Tras seis años perteneciendo al Barça, le tocó pagar los platos rotos de la debacle culé (2-8 ante el Bayern incluido) y le dieron por acabado. Koeman, que sí se quedó con Piqué, Busquets o Jordi Alba, le abrió las puertas y el club le puso en el mercado. Pudo ir a la Juventus, pero acabó en el Atleti por solo siete millones.
Marcos Llorente: todo cambió una noche en Anfield; feliz vida en el Atlético

El dolor es doble en la casa del Real Madrid y Barça al ver el título del Atlético de Madrid porque lo han conseguido empujados por dos exjugadores. Mérito de la directiva y de Simeone, que apostaron por estos futbolistas en un momento delicado para ellos. Salieron bien, aunque cada uno a su ritmo.
Para Marcos Llorente, su inicio en el Atleti no fue tan sencillo. Llegó hace dos veranos y de primeras no pareció encajar con Simeone. En enero de 2020 se llegó a hablar, incluso, de su salida del equipo a final de temporada, pero todo cambio para él una noche en Anfield. Aquella velada gloriosa, con doblete incluido al campeón de Europa, transformó su destino y desde entonces no ha parado de crecer junto al Cholo.
De los 1.718 minutos que jugó en la 2019/2020 a los 3.539 minutos en la 2020/2021. La importancia de Llorente en el Atleti se ha disparado, al igual que su valor de mercado que es ahora de 70 millones de euros. Vale solo cinco millons menos que el jugador más caro de la plantilla actual del Real Madrid, que es el exatlético Thibaut Courtois. La tortura es mayor para los blancos por ver a un chico de la casa que triunfa en el vecino y rival.
Koeman no quiso al uruguayo; hoy, triunfa

Luis Suárez cambió Liverpool por Barcelona en 2014, con el propósito, que cumplió, de reforzar un ataque ya legendario. En las filas del club azulgrana trabó una amistad especial con Messi, una conexión que se manifestaba dentro y fuera del terreno de juego. Hasta que el verano pasado saltó la sorpresa: ya no contaban con él. Y entonces apareció el Atlético.
Con altibajos y alguna que otra alarma de cara a puerta, pero con un gen ganador que ha contribuido a engrandecer el ya de por sí espíritu de lucha incansable del equipo madrileño. Quizás Luis Suárez no esperaba el cambio radical al que se vio obligado el verano pasado con la llegada de Koeman al Barça, pero seguro que, a día de hoy, no lo recuerda con demasiada pena.
Real Madrid y Barça se señalan a sí mismos: "¿Cómo pudiste desprenderte de él?"

Real Madrid y Barça, como en el 'meme' de Spiderman señalándose a sí mismo, se ríen el uno del otro: "¿Cómo pudiste desprenderte de él?". Hablan de Luis Suárez y de Marcos Llorente, hablan del goleador insaciable que ha terminado con 21 goles y del prodigio físico que ha marcado 12 y dado 11 asistencias.
Del uruguayo de 34 años que apura su jubilación en una eterna pelea de área y del madrileño de 26 años por el que el United, por lo visto, prepara ya una oferta cercana a los 90 millones de euros, del Suárez que costó siete millones y del Llorente que costó treinta.
Vivir de los descartes no es una mala estrategia si se sabe pescar bien y jugar tus cartas con inteligencia. Donde comen pan caen migas, nos enseña el refranero, y en no pocas ocasiones los directores deportivos más ágiles consiguen chollos en algunas decisiones torpes o inexplicables de los clubes más poderosos. A comienzos de año no parecían tan horribles esas operaciones (desprenderte de un jugador de 33 años con una ficha estratosférica o de un eterno suplente por el que te daban treinta 'kilos'), no tenían una clara definición como "errores clamorosos…" Así que, acudiendo a la filosofía, formularemos el aforismo: "Todo descarte será acertado o fallido según su rendimiento". Y qué bien...