Ana Rosa Quintana está en la mira de los directores de Mediaset, quienes podrían tener motivos más que suficientes para echar de las filas a una de las periodistas veteranas que tiene en Telecinco a cargo del matutino por casi 16 años. Se dice fácil, pero ha sido un largo camino el que ha tenido que recorren la madrileña. Su estampa como profesional que aboga por la libertad de expresión pareciera que es la causal para que no tenga un futuro asegurado en el canal.
A esto tenemos que sumarle una serie de polémicas en las que ha formado parte la celebridad española, y los mismos televidentes desde el año pasado han estado pidiendo que se cancele el programa que ella lidera y por ende su salida fulminante de las pantallas. Al día de hoy, es posible que esto suceda. Ya te diremos qué le juega en contra a la comunicadora de 65 años de edad.
La relevancia de Ana Rosa Quintana

No hay duda, Ana Rosa Quintana siempre ha sido una mujer que le gusta hacerse notar. Durante sus años de trayectoria las polémicas las han ido arropando. La graduada en la Universidad Complutense de Madrid tiene en sus hombros la responsabilidad de ser la voz principal de su propio programa.
Son años de labores en lo que ha demostrado su lado profesional, pero a veces inquietante para muchos. De hecho, estar en TVE, Antena 3 y la misma RNE, trajo consigo la confirmación de que su misión es causar revuelo. Sin embargo, con todo y que ha logrado share, Mediaset ya le puede estar dando un adiós definitivo. Te contamos los motivos.
Empiezan las ausencias en el programa

Cuesta creer que Ana Rosa Quintana tenga desapariciones en el programa. Sobre todo, porque es la figura principal de la producción. No obstante, de un tiempo para acá, su ausencia se ha notado. Los seguidores se han percatado de este asunto el cual ha despertado muchas dudas.
Lo cierto es que, con estas ausencias, algunos hablan que se debe a que está en sus últimas etapas, y en cualquier momento pueden anunciar su salida.
Por la Covid hay muchas medidas de bioseguridad que han ido tomando los canales de televisión como medidas de prevención para los empleados y todo el equipo trabajo. Esto ha implicado que haya menos gente en los estudios. Pero, el público no cree del todo que sea por esta razón, sino más porque le están armando sus maletas.
Ana Rosa Quintana no apoya el documental de Rocío Carrasco

Mediaset no ha visto con buenos ojos que el programa de Ana Rosa Quintana le haya declarado la guerra de una manera directa a la docuserie que está en tendencia ahora mismo en Telecinco. No es más que la historia de Rocío Carrasco, y todos los detalles que ha arropado su vida y era un secreto para todos.
A pesar de que muchos colaboradores y periodistas de la cadena han respaldado a Rocío ante los maltratos de Antonio David Flores, y de la forma en que puso en contra de su madre a Rocío y a David, la comunicadora social, ha optado por defender a la hija del exguardia civil.
Ella considera que la presentadora no ha sido buena madre, asegurando que ninguna mujer deja de comunicarse con sus hijos. De hecho, en lugar de hablar del documental en su programa, ha optado por comentar sobre lo que pasa en tierras hondureñas con Supervivientes.
Carlota Corredera arremete contra Ana Rosa

Desde Sálvame también desean que Mediaset termine de echar a Ana Rosa Quintana. A pesar de que Carlota Corredera no dio nombre y apellido sobre los comunicadores que hablan mal de Rocío Carrasco, quedó en evidencia que una a las que quiso aludir fue a la propia Ana Rosa.
Y es que, Corredera, cuestiona el hecho de que figuras tan influyentes en la comunicación social del país no le den el apoyo a una mujer maltratada, la cual sufrió por parte de un hombre que se hacía ver como el bueno de la película. Al final fue desenmascarado y echado de la cadena.
Vale indicar que, Carlota, siendo la presentadora del audiovisual, no sostiene que se apoye al propio Antonio y a su hija. Esta última también ha agredido su madre muchas veces.
Ana Rosa Quintana se mete con Jorge Javier Vázquez

Dos duros de las pantallas están ahora en guerra. Ana Rosa Quintana y Jorge Javier Vázquez se odian. Aunque tiene todas las de perder la lleva la periodista. El de Badalona se ha mantenido firme en medio de una disputa que se abrió porque Ana Rosa hacía referencia a que la forma de ser de Antonio Canales había cambiado, ya que le interesaba quedar bien con La Fábrica de la Tele.
Vale precisar que, Canales, cuando estaba en Supervivientes, se descartó de Carrasco. Ante esto, Jorge Javier ya daba por hecho que era la declaración de una guerra. «Ya sabéis que yo he trabajado con ella, la quiero y la tengo muchísimo cariño, pero ha dicho una cosa que no me ha gustado absolutamente nada», decía Belén Esteban, tras las declaraciones de Ana Rosa.
Los dilemas con los políticos

Se sabe que las cadenas televisivas no quieren empañar sus programas con tendencias políticas de ningún tipo. Pero, Ana Rosa Quintana suele despertar muchas broncas con las fuerzas políticas del país. Es otro de los motivos por los cuales su salida puede estar más cerca de lo que se pensaba. No es algo nuevo que esté en el ojo de los políticos.
El año pasado, la misma presentadora alegó que había sido presionada por varios partidos para que Eduardo Inda fuera echado de su matutino. A Mediaset no le conviene para nada tener estas disputas. Se sabe que la periodista estuvo en el blanco de PPP, PSOE, y el mismo Podemos, tras las conversaciones que esta había mantenido con el excomisario Villarejo en el caso de espionaje a Bárcenas.
Interacción con Vox

Otra polémica que no podemos dejar de mencionar es la que tuvo Ana Rosa Quintana con Vox. En la red social Twitter, la presentadora retuiteó un mensaje de este partido político. Las masas se fueron en contra del programa pidiéndole a Mediaset que cerrara el mismo.
Si bien estas tertulias no son las que le pretende que se hagan tendencia en Mediaset y menos con tintes políticos, algunos han dicho en favor de la periodista que no está mal pensar diferente. Aseguran que es muy arriesgado que a la comunicadora la saquen a la calle.
Pondrían en tela de juicio la libertad de expresión del gremio de los profesionales de la comunicación, donde Ana Rosa defiende a capa y espada sin temor a perder su trabajo.
























































































































































