El fútbol no tiene memoria y el Atlético de Madrid de Simeone lo ha comprobado de la forma más cruel en apenas tres días. El equipo que deslumbró con una "manita" al Real Betis en La Cartuja desapareció por completo al regresar a casa. Un solitario gol de Antony bastó para que los de Manuel Pellegrini se llevaran los tres puntos del Metropolitano, evidenciando que los rojiblancos sufren una metamorfosis negativa cuando cambian de competición.
A pesar de que el Atlético logró enviar el balón a la red en dos ocasiones, el VAR y los fueras de juego milimétricos terminaron por desesperar a la grada. Antoine Griezmann vio cómo se anulaba el empate en el último suspiro por una posición adelantada casi imperceptible. Sin embargo, más allá de la tecnología, la sensación general fue la de un equipo previsible y falto de chispa frente a un Betis que supo leer perfectamente el escenario.
Koke y Griezmann señalan el mal estado del césped
Al finalizar el encuentro, el discurso del vestuario fue unánime entre los capitanes. Tanto Koke como Griezmann apuntaron al terreno de juego del Metropolitano como un obstáculo para desplegar su fútbol. El francés fue directo al comparar la fluidez que tuvieron en Sevilla con las dificultades para controlar el balón en su propio estadio, afirmando que el estado actual del campo "complica las cosas a la hora de jugar".

El capitán rojiblanco, Koke, reforzó esta idea exigiendo una superficie a la altura de las necesidades del club. Para los jugadores, la irregularidad de la hierba impide que el balón circule con la velocidad necesaria para desarmar defensas cerradas. No obstante, esta queja no ha encontrado eco en el banquillo, generando una evidente disparidad de criterios entre la plantilla y el cuerpo técnico.
Simeone rechaza las excusas y asume la responsabilidad
Diego Pablo Simeone se desmarcó radicalmente de la opinión de sus futbolistas en una rueda de prensa marcada por la autocrítica. El técnico argentino fue tajante: "No dejamos de ganar por el estado del campo". Para el entrenador, buscar culpables externos es un error, asegurando que el fútbol se ha jugado siempre en canchas de todo tipo y que el problema real del equipo es puramente futbolístico.
Simeone prefirió centrarse en la falta de claridad para atacar bloques bajos, asumiendo que es su responsabilidad como entrenador no haber dado a sus jugadores las herramientas necesarias para romper el muro bético. El técnico evitó entrar en polémicas sobre los goles anulados, sentenciando que, incluso con un empate, el análisis del juego habría sido igual de negativo. Su mensaje es claro: menos excusas y más trabajo táctico.

La alarmante sequía goleadora de Julián Álvarez
Uno de los puntos más preocupantes de la derrota es el estado de forma de Julián Álvarez. El fichaje estrella de la temporada suma ya 99 días sin marcar en Liga, una cifra insólita para un delantero de su prestigio mundial. Ante el Betis, el argentino pasó totalmente desapercibido y fue sustituido al descanso, encadenando su segundo partido consecutivo terminando en el banquillo antes de tiempo.
A pesar de las estadísticas, Simeone mantiene su fe inquebrantable en "La Araña". El técnico pidió calma y recordó que confían plenamente en él por ser un jugador vital para el esquema del equipo. Sin embargo, la realidad es que el Atlético necesita que su referente recupere el olfato goleador de cara al tramo decisivo de la temporada, donde los errores individuales y colectivos se pagan con la eliminación de los objetivos principales.




