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Cómo hacer la salsa roquefort sin nata en menos de 30 minutos

Una salsa roquefort sin nata es la ideal para acompañar un delicioso plato de pasta, como salsa de queso azul, o unos medallones de solomillo de cerdo. El queso roquefort se integra fácil a una cantidad de recetas de cocina por lo compatible que resulta ser con la mayoría de los platos.

¿Sabías que puedes preparar una rica salsa roquefort en tan solo 30 minutos? Verás que es una salsa de queso,  muy fácil y rápida de preparar. Además, queda cremosa, con ese potente sabor a roquefort.

Y otro dato muy importante, es que puedes preparar bastante salsa roquefort y mantenerla en el frigorífico por 2 o 3 días e incluso congelarla para tenerla siempre que la necesites. En la receta que te vamos a presentar en este artículo, vas aprender hacer la versión con menos calorías de la salsa roquefort. Vas a alucinar y no pararás de comerla y sin remordimientos.

Haz una salsa roquefort sin nata

Haz una salsa roquefort sin nata

El Roquefort es un queso francés, de los clásicos, hecho a base de leche de oveja coagulada procedente de la región de Causses del Aveyron.

Se dice que es uno de los quesos más caros, de pasta semiblanda, veteada y con manchas de color verde por los hongos.

Tiene un aroma es lechoso, a nueces y pasas. De sabor salado, complejo, con un regusto ácido; se suele suavizar con pan untado en mantequilla.

Entre sus usos, se puede servir con apio o uvas, o en una tabla o bufé de quesos. También, es muy rico con pan de baguette y peras o con panecillos integrales y berros.

El queso Roquefort es ideal para incorporarlo a cualquier receta hecha a base de queso azul. Su delicado sabor no ahoga y se acopla con el del resto de los ingredientes.

Para las salsas de queso azul, ensaladas, rellenos, tartaletas y canapés y otras salsas para carne es un excelente acompañante.

También, como relleno de algunas masas, derretido o gratinado, sea cual sea su uso siempre es una delicia para los que son amantes de los quesos fuertes.

Ingredientes:

A continuación, te presentamos la lista de los ingredientes que necesitarás para preparar tu propia salsa roquefort en casa.

  • 300 ml de leche desnatada.
  • 100 gr de queso roquefort.
  • 1 cebolla.
  • 1 cucharadita de harina fina de maíz o maicena.
  • Aceite, sal y pimienta negra molida.

¿Preparados todos los ingredientes? Entonces ¡mano a la obra!

Comienzas por pelar la cebolla y la pica muy finita. Luego, en una sartén o cazo agregas aceite y a fuego medio añades la cebolla y un poco de sal por 10 minutos, que te quede transparente sin llegar a dorarse.

En algunos restaurantes preparan la salsa roquefort con mantequilla, en lugar de aceite y esto resulta ser demasiado pesado. Nuestra recomendación es que uses siempre aceite de oliva.

Lo siguiente, desmiga el roquefort y lo añades a la cebolla cuando esté lista, remueve para que se derrita.

Aparte, en un vaso, mezclas parte de la leche con la harina de maíz, y la mezclas bien.

Una vez que el roquefort se haya derretido, incorporas la leche con la harina de maíz en la sartén, remueves un poco y añades el resto de la leche sin dejar de remover.

Agregas el toque de sal a tu gusto y la pimienta negra molida.

Por un tiempo de 5 y 10 minutos, dejas a fuego lento y sin dejar de remover hasta que veas que se espesa ligeramente.

Si se te espesa mucho, añades un poco de leche y apartas del fuego. Si te pasa lo contrario, y observas que está muy líquida para tu gusto, puedes agregar otro poco de leche diluida en harina de maíz.

En cuanto comience a espesarse, la aparta del fuego y la dejas reposar.

Ya tienes tu salsa hecha, así de sencillo.

Ahora, sírvela en una salsera bien caliente y aprovecha para acompañar carnes. Si tienes solomillo de cerdo ¡mmm! es ideal para acompañarlo.

Por supuesto, que para pescados también es ideal. Puedes disponer de ella para untar y mezclar con pastas como unos deliciosos macarrones al roquefort.

¿Qué otras variaciones puedes hacer si no tienes los ingredientes de la receta de salsa roquefort sin nata?

¿Qué otras variaciones puedes hacer si no tienes los ingredientes de la receta de salsa roquefort sin nata?

Si llevas prisa y no tienes el queso roquefort en casa para hacer la salsa roquefort, puedes preparar la misma salsa con el mismo proceso, pero con otro tipo de queso fuerte, que quizás tengas en casa, por ejemplo, cabrales, o rulo de cabra.

Añade la cantidad de queso que prefieras, pruebas la salsa mientras se hace y, si quieres añadirle más queso está bien. Solo lo desmiga e incorporas y remueves para que se derrita y se integre.

Algunos consejillos útiles

Siempre viene bien escuchar a los que ya tienen más experiencia en la cocina y, por eso te ofrecemos algunos consejillos muy útiles.

Nunca dejes de probar la salsa antes de servirla, y dejarla a tu gusto, tanto en sabor como en textura.

Se puede preparar bastante salsa roquefort y reservarla en el frigorífico por 2 o 3 días e incluso congelarla y disponer de ella cada vez que la necesites. Solo debes calentarla en un cazo o en el microondas, y añadir leche si se ha espesado demasiado.

Siempre sírvela bien caliente, esto hace que se potencie mejor cualquier receta, ya sea carnes, pescados, verduras o pasta.

Quizás al principio, cuando esté recién hecha, notarás la salsa roquefort muy ligera y sin “cuerpo”. No te preocupes ya que cuando enfría, luego estará más espesa.

Te gustará mucho el sabor de la salsa roquefort sin nata, y no vas a notar la diferencia con la salsa original.

Un plus, de esta salsa roquefort sin nata es que reducirás las calorías en tu dieta diaria.

Así que te comerás el típico solomillo en salsa roquefort a la plancha, una parrillada de verduras, pechuga de pollo al roquefort, un plato de pasta y un pescado a la plancha. Todos sin remordimientos y con total tranquilidad.