La pandemia del Covid-19 nos ha dejado múltiples interrogantes. Desde luego, a diferencia de hace un año donde el panorama que teníamos era muy incierto, hoy en día, los científicos y profesionales en la medicina han avanzado enormemente en cuanto a esos detalles inquietantes que giran en torno al virus, y las mismas vacunas que se van haciendo cada vez más populares en el mundo.
Las nuevas variantes del SARS-CoV-2, han traído consigo la convicción de que no es el momento de bajar la guardia, mucho menos confiarnos. Si bien es cierto que las notificaciones de las comunidades autónomas sobre los casos al Ministerio de Sanidad han bajado considerablemente, todavía el coronavirus sigue causando estragos.
Mucho se ha hablado últimamente sobre si existe o no la posibilidad de que alguien vacunado transmita la enfermedad, por lo que te vamos a enumerar cuáles son los mitos y verdades que se conocen sobre este argumento, y sus implicaciones en esta emergencia que se ha tornado "insostenible".
La factibilidad de una transmisión del virus

Las vacunas van llegando paulatinamente a diversas partes del mundo. Desafortunadamente es un privilegio de pocas naciones. Por si fuera poco, el hilo mediático de su efectividad, todavía sigue siendo causa de apatía de millones de españoles en el hecho de vacunarse contra la Covid, aunque también este malestar está globalizado.
Existe mucho temor en la población mundial. Sobre todo, porque las vacunas han sido consideradas por la misma ciudadanía como un "mal experimento" que se puede venir en contra. A pesar de esta negatividad, se ha abierto una interrogante que ha proliferado en los últimos días, que exacerba aún más el miedo. Recae en que si es o no posible de que personas ya vacunadas pudieran ser capaces de transmitir el virus. Hay determinaciones y os diremos cuáles son y por qué confiar en tales planteamientos.
Factor 1: Las vacunas y la transmisión

Ante la incertidumbre, es importante que tengas en cuenta de que en este escenario de la Covid-19, el que tengas la vacuna puesta no significa de una forma totalitaria de que estás previendo la infección del virus.
Y es que, contrario a lo que muchos piensan, si en caso tal alguien o tú mismo te colocas la vacuna, independientemente del fabricante, tienes forma de contagiarte de coronavirus. Lo que ocurre, es que, en cuanto a las probabilidades que tienes de contagiar a otros es bastante baja, para no decir que es cero, ya que los científicos aún no tiene pruebas con exactitud de que llega a ser nula por completo.
Factor 2: El error de definir a las vacunas en contra de la Covid-19

Traemos un segundo factor para conceptualizar ciertos errores que yacen en el ideario de los colectivos. El bombardeo noticioso ha sido el talón de Aquiles. Ante esto, la Organización Mundial de la Salud (OMS), ha quedado literalmente sin voz para que sus dictámenes tengan peso en una sociedad que como hemos aludido desconfía, y con toda razón, del cómo se está manejado la salud pública en el orbe. Esto, no solamente sucede en tierras españolas, que quede claro.
En tal sentido, referir o bien sea asumir que las vacunas son el principal escudo del virus, es realmente una de las posturas más lóbregas que se suma a este esbozo De hecho, las vacunas no son ni pretender ser ese muro infranqueable que aleja la enfermedad. Evidentemente, la aplicación de la vacuna trae consigo una importante vertiente de protección, y es también un apoyo hacia otras enfermedades. No obstante, igual sigue existiendo una brecha que puede abrirse para algunas infecciones según sea el paciente.
Factor 3: Qué es la efectividad y cómo determinarla en el sistema inmune

Uno de los planteamientos claves para comprender a groso modo si personas vacunadas pueden transmitir Covid-19, es orientando el rango de visión hacia la efectividad. Un concepto que se menciona por doquier, pero pocos conocen exactamente su lema de acción.
Mucho más, cuando entra en el cuerpo de la persona, donde se sabe que no todos reaccionan de la misma manera ante este tipo de sustancias. Ejemplo de ello, es la vacuna Pfizer, ha registrado un 95% de efectividad. Esto indica que un universo de 95% de los que se coloquen esta vacuna no se van a enfermar de acuerdo a los ensayos clínicos realizados.
Factor 4: Los asintomáticos

Tomando como referencia la efectividad de la vacuna, es que podemos partir de que los pacientes pueden estar protegidos de la infección que viene aludida a la Covid-19. El cuerpo de dicho individuo, tendrá la capacidad de darle tregua al virus y eliminarlo de su cuerpo de una forma rápida.
Claro está, en medio de esta situación, una persona podría estar infectada de coronavirus, aunque su preeminencia en la misma quedará asintomática. Todo esto se da por la expulsión del virus que ha combatido su sistema inmunológico.
Factor 5: ¿Transmiten la Covid las personas vacunadas?

Sí, existe la posibilidad, aunque es bastante baja. De hecho, el 5% de personas restantes del ejemplo del 95% de efectividad, son las que pueden contagiarse del virus y también transmitirlo. Lo que sí han precisado los médicos, es que una hospitalización en casos como estos no es del todo probable. Han hecho énfasis en que si alguien se pone la vacuna no está libre al 100% de las infecciones y transmisiones.
Que la efectividad sea alta, a todos nos queda claro. Sin embargo, entra en juego de que no todos los cuerpos llegan a tomar la vacuna como una gran fortaleza para mitigar el impacto del Covid, bien sea como portador o un posible transmisor de patógenos. A sabiendas que no hay una protección completa. Es decir, los riesgos están tengas o no la vacuna.
Factor 6: Qué implica una vacuna contra el Covid

Tener una vacuna contra la Covid-19 permite que cualquier persona que tenga el virus posea menos posibilidades de transmitirla. Es así, como cualquier infección incide en que pueda haber una transmisión a otra persona sana y la vacuna repercute en la reducción; aunque no previene la infección como suelen considerar la gran mayoría.
En conclusión, sí pueden personas vacunas transmitir el virus, es mínima la cantidad de virus por la presencia de la vacuna, y que además, el virus vivirá menos tiempo. Pero, a pesar de que existan menos virus que puedan ser expulsados por la nariz o la boca, igualmente seguirá activo y su transmisión no queda extinguida en su totalidad. Por tal motivo, te sugerimos seguir utilizando mascarillas, las mismas han llegado para quedarse con nosotros, y el SARS-CoV-2 está más activo que nunca.

















































































































































