El fenómeno de ‘Michael’ bajo la lupa entre el furor en taquilla y la sombra de la censura

‘Michael’ representa el choque definitivo entre la nostalgia por un ídolo musical inigualable y la responsabilidad ética de narrar una vida marcada por sombras. Si bien las cifras sugieren que el mundo aún no ha tenido suficiente del Rey del Pop, la película queda en deuda con aquellos que buscaban una biografía honesta.

La industria cinematográfica asiste hoy a uno de los estrenos más esperados y, a la vez, más discutidos de la década. La vida de Michael Jackson, una figura que definió la cultura popular del siglo XX, vuelve a la pantalla grande con el estreno oficial de su biopic. Bajo el título de ‘Michael’, la cinta se propone explorar la trayectoria del artista, pero su llegada a las salas no ha estado exenta de una fuerte controversia. ¿Es posible narrar la historia del Rey del Pop de forma honesta cuando su legado está marcado por acusaciones tan graves como las de abuso infantil?

Tras el éxito masivo de producciones como Bohemian Rhapsody, que a pesar de sus problemas internos logró recaudar más de US$900 millones y cuatro premios Oscar, el productor Graham King decidió que era el momento de aplicar la misma fórmula al creador de Thriller.

El ambicioso salto de Graham King con ‘Michael’

El ambicioso salto de Graham King con ‘Michael’
El ambicioso salto de Graham King con ‘Michael’ | Fuente: Universal

La decisión de King de pasar de la historia de Freddie Mercury a la de Jackson se anunció en 2019. El productor sabía que tenía entre manos un material sensible. Por un lado, la popularidad del cantante no ha dejado de crecer desde su fallecimiento en 2009. Actualmente, cuenta con 64,8 millones de oyentes mensuales en Spotify, situándose como el 27º artista más escuchado del mundo. Su marca personal sigue generando ingresos millonarios a través de espectáculos como Michael Jackson ONE del Cirque du Soleil o el musical de Broadway MJ The Musical.

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Para llevar esta visión al cine, se recurrió a nombres de peso en Hollywood. El guion fue encargado a John Logan y la dirección a Antoine Fuqua. No obstante, la pieza clave del engranaje es Jaafar Jackson, sobrino del cantante, quien asume el papel protagonista.

Desde el inicio, el patrimonio del cantante ha tenido un papel relevante, aunque con matices. En 2024, un portavoz de la película declaró a la BBC en un comunicado: "Desde el principio, el patrimonio (los herederos) de Michael Jackson depositó su confianza en Graham King, manteniéndose al margen del proceso creativo". Pese a esta declaración de independencia, la participación de los albaceas como productores ha alimentado las sospechas sobre la falta de objetividad en el tratamiento de los temas más complejos.

Un legado judicial que condiciona el guion

Un legado judicial que condiciona el guion
Un legado judicial que condiciona el guion | Fuente: Universal

El principal escollo de la película ha sido, sin duda, la gestión de las acusaciones de abuso sexual infantil. En 1994, Jackson cerró un acuerdo extrajudicial con Jordan Chandler y en 2005 fue absuelto en un juicio penal. Los defensores de su inocencia se aferran a estos hechos. De hecho, los abogados del patrimonio de Jackson han declarado a la BBC que "creen firme e inequívocamente en la inocencia de Michael Jackson, que fue dictaminada por unanimidad por un jurado y respaldada por abundantes pruebas".

Sin embargo, el impacto del documental Leaving Neverland en 2019 reabrió las heridas en la percepción pública. En este contexto, el productor Graham King prometió inicialmente que la película no eludiría los aspectos complejos. Durante la CinemaCon de 2024, King afirmó: "Detrás del incesante escrutinio, de las acusaciones y del agobiante foco mediático, Jackson era, sencillamente, un hombre. Un hombre que vivió una vida sumamente compleja. La película profundizará en todos esos aspectos...".

A pesar de estas intenciones, la realidad de la producción tomó un rumbo diferente. Informes de medios como Variety y The New York Times señalaron que, aunque el guion original incluía el escándalo de 1993, el plan fue modificado. En la versión que llega hoy a los cines, la narrativa concluye en 1988 con la gira Bad, evitando entrar en la década de los 90.

Rodajes adicionales y el bloqueo legal de 1994

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La ausencia de las controversias en ‘Michael’ no fue solo una decisión creativa, sino también legal. The Hollywood Reporter informó que, tras finalizar el rodaje principal, los abogados se dieron cuenta de que no podían incluir a Jordan Chandler. El acuerdo firmado en 1994 estipulaba que Chandler no podía ser retratado ni mencionado en ninguna película. Esto obligó a realizar 22 días de rodaje adicional en junio de 2025 para reestructurar el filme, con un coste extra de entre 10 y 15 millones de dólares sufragados por el patrimonio.

Este ajuste ha convertido a la cinta en una celebración de sus años de gloria. Ante las críticas por este enfoque, Lionsgate ha sugerido que esto podría ser solo el inicio. Un portavoz declaró al New York Times que "las circunstancias inusuales nos brindaron la oportunidad de rodar más material para lo que es, en la práctica, una primera parte —el forjamiento de un rey— al tiempo que preservamos la oportunidad de desarrollar la historia en una o varias películas posteriores".

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Mientras tanto, la respuesta del público ha sido fulminante. En su primer día de estreno internacional, ‘Michael’ recaudó $18,5 millones. Países como Francia, Reino Unido y España han liderado esta acogida arrolladora, superando en muchos territorios las cifras iniciales de éxitos como Bohemian Rhapsody u Oppenheimer. Se espera que este fin de semana la película domine la taquilla global con recaudaciones superiores a los $140 millones.

En plataformas como Rotten Tomatoes, la cinta apenas alcanza un 41% de aprobación. Muchos analistas coinciden en que se trata de una visión edulcorada que ignora el dolor de las presuntas víctimas. Euronews Culture ha sido especialmente dura, calificando el filme de "hagiografía descarada hasta el insulto" y criticando que se eliminen detalles como los malos tratos de su padre o su creciente dismorfia corporal.

Ludovic Hunter-Tilney, del Financial Times, explica a la BBC que la demanda por Jackson persiste debido a la rehabilitación de su reputación. "Actualmente, a Jackson se le percibe como una víctima: acosado por su padre, deformado por la fama y fallecido demasiado joven", comenta. A esto se suma su indiscutible talento: "es la estrella del pop por excelencia: un estilista vocal brillante, un bailarín capaz de rivalizar con Fred Astaire".