Desde finales del siglo XIX, en España es tradición terminar el año con doce uvas. Nos comemos una por cada uno de los últimos doce segundos del año. Es una costumbre procedente de Francia e incorporada al acervo patrio por la burguesía madrileña.
No está muy claro qué simbolizan exactamente las doce uvas; podría ser los meses del año o la hora en que finaliza el día 31 de diciembre para dar paso a un nuevo año. En cualquier caso, sí sabes por qué te las comes. Se dice que acabar el año sin llevar a cabo este ritual trae aparejado un mal augurio para el siguiente. Sin embargo, la suerte que deseamos conseguir con el acto de comernos las uvas puede truncarse en ese mismo instante. Te explicamos por qué.
Peligroso para mayores y niños
Como adelantábamos arriba, el comer las uvas no sólo es sinónimo de buena fortuna, sino que también se puede convertir en un peligro. Especialmente, los niños menores de 5 años y los adultos mayores de 65 deben tener cuidado cuando lo hagan. Te contamos el motivo, para que puedas tener una Nochevieja tranquila.
Los atragantamientos

Las personas mayores y, también, los niños son extremadamente susceptibles de sufrir asfixia por atragantamiento. Estos últimos tienen unas vías respiratorias de tamaño pequeño a causa de su corta edad, lo que hace que con trozos de comida no muy grandes ya se puedan atragantar. Además, todavía su cerebro no ha mecanizado perfectamente el acto de deglución y presentan una dentadura incompleta, que puede generarles problemas a la hora de triturar los alimentos por completo.
A medida que vas envejeciendo, se va debilitando la musculatura implicada en la deglución. Por esta, y otras patologías físicas y neurológicas propias de esa etapa de la vida, las personas de edad avanzada también deben tener mucho cuidado con las uvas esta Nochevieja.
Alimentos que los provocan

Las uvas son el tercer alimento que más atragantamientos provoca. La forma de esta fruta, unida a su textura blanda y suave, hacen de ella un alimento cuya ingesta tiene mucho riesgo de devenir en atragantamiento. Para evitar estas situaciones en Nochevieja, es mejor prescindir de la tradición, al menos con niños y personas mayores.
Los otros comestibles que más atragantamientos provocan son los caramelos y las salchichas, ambos por delante de las uvas. Las razones son similares a las expuestas en el caso anterior. Así, es mejor que si quieres evitar infortunios, tampoco incluyas en tu mesa estos dos alimentos.
Disfagia

Aparte de los dos grupos que hemos comentado en los apartados anteriores, también deberían tener precaución con las uvas las personas que sufran disfasia. Se trata de una enfermedad que causa dificultad para tragar y masticar la comida. Aunque quizá no te suene demasiado este nombre, afecta aproximadamente a 2 millones de españoles.
Los atragantamientos, un problema serio

Los atragantamientos no son un asunto menor en lo relativo a la salud pública. Constituyen la segunda causa más frecuente de muerte accidental en España; la primera es las caídas. Otro dato significativo es que en 2020 se produjeron 2.511 muertes provocadas por los atragantamientos. También, es cierto que sólo el 11% de estos desenlaces fatales fueron ocasionados por alimentos.
Recomendaciones para evitarlos

Además de evitar que las personas de determinadas edades coman aquellos alimentos que entrañen un riesgo, hay otras recomendaciones que todos deberíamos seguir para no llegar al atragantamiento. En Nochevieja, se bebe con especial avidez y es algo que nos puede llevar a no masticar suficientemente los alimentos antes de tragarlos. Es aconsejable, por tanto, no excederse en el consumo de alcohol durante la cena, pues aumentaría las probabilidades de tener problemas con las uvas u otras viandas.
Hablar o reír mientras se realiza la ingesta de comida es igualmente peligroso, sobre todo, si se hace de manera impetuosa. Otra exhortación es cortar la comida en trozos pequeños, a fin de evitar sustos desagradables. Por último y aunque parezca algo evidente, es necesario recordar que hay que prestar atención a lo que estamos haciendo, es decir, pensar en el proceso que estamos llevando a cabo cuando comemos. Distraerte en exceso puede tener dramáticas consecuencias.
Primeros auxilios

Si no se siguen las recomendaciones y, finalmente, ocurre lo que no deseamos, es de vital importancia actuar con rapidez. Cuando alguien se ahoga, el oxígeno le está dejando de llegar al cerebro y en caso de no remediar la situación con presteza, desemboca en la muerte de esa persona. Por ello, tener conocimientos de primeros auxilios te puede ayudar mucho en esas circunstancias. No hace falta que te apuntes a un curso para adquirirlos, aunque sería la forma más efectiva, pues existe información en Internet y videotutoriales que te pueden enseñar lo suficiente para salvar una vida.
Otro motivo para no comer uvas en Nochevieja

Las uvas son un alimento que, a pesar de que tiene muchas cualidades positivas, no conviene comerlo por la noche. Esta afirmación, que seguro hemos oído alguna vez, tiene su fundamento en que son una fruta ácida y si las comes antes de dormir te podrían causar una molesta acidez estomacal y dificultades para conciliar el sueño.
La versión italiana de las uvas

En caso de que, después de leer este artículo, hayas decidido que tú o alguna de las personas con las que compartas mesa esta Nochevieja no va a comer uvas por precaución, existe una alternativa menos peligrosa; estamos hablando de las lentejas. Cambiar las uvas por estas legumbres, copiando la costumbre italiana, hará que puedas cumplir con la superstición de manera segura.























































































Cómo saber qué tipo de piel tengo y algunos cuidados clave" title="Cómo saber qué tipo de piel tengo y algunos cuidados clave" />


















