Si eres dueño de un hogar, es probable que hayas notado la presencia de diminutos seres en tus textiles, especialmente en tus almohadas y sábanas. Aunque estos seres son muy pequeños, pueden causar problemas para algunas personas. Los ácaros son un tipo de arácnido que se encuentra comúnmente en los hogares y pueden provocar crisis de alergias en algunas personas.
Aunque es difícil evitar completamente la presencia de ácaros en tu hogar, existen algunas medidas que puedes tomar para reducir su proliferación y minimizar su impacto en tu salud y la de tu familia. ¿Quieres conocer más sobre estos pequeños pero poderosos seres y cómo proteger tu hogar de ellos? ¡Sigue leyendo!
¿Qué son los ácaros?

Los ácaros son pequeños insectos pertenecientes a la familia de los arácnidos que no pueden verse a simple vista y que viven en el polvo de todo tipo de tejidos, como la ropa, colchones, almohadas, alfombras, entre otros.
Sin embargo, lo más importante de estos insectos microscópicos es que actúan como alérgenos y pueden afectar a una parte de la población. Por ello, surge la necesidad de quitarlos del hogar llevando a cabo una limpieza que permita su completa eliminación.
¿Cómo puedo saber si tengo ácaros en mi almohada?

Si al colocar tu cabeza en la almohada empiezas a sentir alguno de estos síntomas, quiere decir que tu colchón está habitado por estos pequeños animales:
- Estornudos
- Congestión nasal
- Lagrimeo
- Picazón o enrojecimiento de los ojos
- Picazón en el paladar, garganta, o nariz
- Malestar general
- Fatiga
- Alteración del sueño
¿Cómo se eliminan los ácaros de la habitación?

Es importante que elimines los ácaros de forma correcta, para ello, debes seguir ciertas recomendaciones como:
- Ventilar tu casa diariamente haciendo énfasis en los dormitorios, puesto que poseen una predilección por las almohadas y colchones. Se deben mantener abiertas las ventanas por media hora para que el aire ayude a renovar.
- Limpia el polvo, debes llevarlo a cabo sin levantarlo, usando un paño húmedo para prevenir que el polvo y los ácaros pasen al aire y queden suspendidos.
- Lava las sábanas al menos una vez por semana.
- Lo ideal es que no tengas alfombras, y si lo haces, debes limpiarlas habitualmente o usando una técnica adecuada.
- Usa productos químicos, en los supermercados se pueden hallar productos acaricidas parecidos a los que se usan con los mosquitos. Además, carecen de cualquier tipo de toxicidad que pueda afectarte.
Elimina los ácaros con aceite de árbol de té

El aceite de árbol de té es una solución natural muy efectiva para tratar el acné, las imperfecciones, los hongos en las uñas y otras dolencias físicas. Además, es un remedio efectivo contra los ácaros del polvo doméstico. El árbol de té crece en áreas con muchos insectos, por lo que desarrolla un olor que ahuyenta a ácaros, garrapatas, etc.
Para protegerse de estos pequeños arácnidos, llena una botella con pulverizador con agua y agrega unas gotas de aceite de árbol de té. Agita bien la botella y rocía los textiles del dormitorio y, si es necesario, en el resto de la casa.
Luz solar

Puedes luchar contra los ácaros reduciendo la humedad y la temperatura en tu hogar (por debajo de los 20 ºC). Si es posible, aprovecha las propiedades del sol para eliminar los ácaros. Deja la ropa de cama al sol con la mayor frecuencia posible.
Lava la ropa de cama con frecuencia

Para controlar la proliferación de ácaros del polvo doméstico, es esencial lavar la ropa de cama y las fundas nórdicas con regularidad, aproximadamente cada dos o tres semanas. Además, es importante ventilar el colchón regularmente.
Una opción útil es usar una funda para el colchón que se pueda lavar junto con la ropa de cama. De esta manera, se puede mantener la higiene y reducir la cantidad de ácaros en el hogar.
Congela las almohadas

Si tienes un congelador grande, puedes utilizarlo como una herramienta efectiva para controlar la presencia de ácaros en la almohada. Para hacerlo, simplemente coloca la almohada en el congelador durante 24 horas. Los ácaros y sus huevos no pueden sobrevivir a bajas temperaturas, por lo que morirán durante este proceso.
Una vez que hayas sacado la almohada del congelador, es importante lavarla a alta temperatura para eliminar cualquier rastro de ácaros y sus excrementos. Lave la almohada a al menos 60 ºC y repita este proceso cada pocas semanas para mantener a los ácaros bajo control. Es importante tener en cuenta que esta medida no eliminará completamente a los ácaros, pero puede ser una forma efectiva de reducir su presencia en la almohada.
Elimina por completo el polvo

Para controlar la plaga de ácaros, es importante eliminar el polvo regularmente y prestar especial atención a las áreas de difícil acceso, como debajo de la cama, en los zócalos y detrás de los armarios. También es recomendable deshacerse de los colectores de polvo, como las alfombras del dormitorio.
Los armarios abiertos pueden parecer modernos y minimalistas, pero la ropa tiende a acumular polvo y ácaros, por lo que es mejor usar armarios cerrados y cómodos. Para limpiar debajo de la cama, es mejor pasar la aspiradora que la escoba, ya que es más fácil acceder a todos los rincones con la aspiradora. Después de aspirar, no olvides fregar el suelo para eliminar cualquier pequeña cantidad de polvo que pueda haber quedado.
Utiliza fundas antiácaros

Si sufres de alergias, existen fundas especiales para almohadas, edredones y colchones que pueden ayudarte a reducir la cantidad de ácaros en tu hogar. Estas fundas están tejidas de manera tan densa que los ácaros del polvo doméstico no pueden asentarse en ellas y, además, las heces ya excretadas no pueden salir al exterior. Utilizar estas fundas puede ayudar a reducir los síntomas de alergia y mejorar la calidad del aire en el hogar.
Reduce la humedad

Los ácaros prosperan en climas cálidos y húmedos, por lo que es importante reducir la humedad en el dormitorio. Para verificar el nivel de humedad en tu habitación, puedes usar un higrómetro. El nivel de humedad ideal no debe superar el 55%. Si el valor está por encima de ese límite, debes tomar medidas para reducirlo. La ventilación regular es la mejor opción. Si no es suficiente, puedes usar un deshumidificador eléctrico.



















































































































