A finales de este año 2020, llegará la nueva generación de consolas que tanto estábamos esperando. Por un lado, tenemos a Microsoft y su Xbox One Series X y por otro, a Sony con su PlayStation 5 (PS5). Aunque estas dos nuevas consolas tendrás un hardware muy parecido, fabricado AMD, lo cierto es que contarás con grandes diferencias entre sí.
Por no hablar de que en ambos casos contaremos con dos consolas, ya que sacarán una versión con lector de disco, y otra digital, más económicas en ambos casos. El precio de las versiones de ambas empresas con lector de discos es de 499 euros. La primera diferencia la tenemos en el precio de sus versiones digitales. La consola de Microsoft tendrá un precio de 299 euros, mientras que la se Sony costará solo 100 euros menos que la versión con lector de disco, 399 euros. A continuación, te mostramos las diferencias entre ambas para aclarar cuál es mejor.
El procesador de la PS5 y la Xbox One Series X
Tanto la PS5 como la Xbox One Series X tienen un procesador AMD de 8 núcleos y 16 hilos que se basan en la arquitectura Zen 2 de 7 nanómetros. A pesar de ellos, las frecuencias de alcance de cada uno son distintas. En el caso de PS5, alcanza hasta 3,5 GHz. Por otra parta, el de Xbox Series X llega hasta 3,8 GHz.
En la actualidad, los títulos para la PS4 y Xbox One están preparados para funcionar con 7 núcleos, y uno se deja para el sistema. Por esta razón, los primeros títulos que veremos en las consolas necesitarán 7 núcleos con SMT desactivado, cuando los motores se empiecen a adaptar a las nuevas consolas, se usará el SMT. Con este se mejora el rendimiento multinúcleo de los procesadores, pero la frecuencia pasa a ser menor.
Para la consola Xbox One Series X tendremos una frecuencia de 3,6 GHz con el SMT activado. Por otro lado, Sony asegura que la frecuencia con SMT variará, pero será mejor de los 3,5 GHz a los que funciona el chip. Probablemente la solución térmica para Xbox One Series X sea mejor, razón por la que han logrado una mejor frecuencia para sus chips. La PS5 tendrá un diseño algo extraño, la consola consumirá cierta cantidad de energía, y el procesador se adaptará si la temperatura se lo permite.
La tarjeta gráfica
Al igual que ha pasado con el procesador, en la tarjeta gráfica descubrimos que la de Series X es más potente. Las dos tarjetas gráficas están basadas en la arquitectura RDNA 2 de AMD, la cual es compatible de forma nativa con DirectX Raytracing.
La PS5 de Sony tendrá 36 Compute Units a 2,23 GHz, y Xbox One Series X 52 Compute Units a 1,825 GHz. Esto nos deja con unos teraflops de 10,28 y 12,16 TFLOPS. En definitiva, la Xbox Series X será más potente a nivel gráfico en un 11,82%.
La memoria de PS5 y Xbox One Series X
De nuevo, la memoria será compartida por el procesador y la tarjeta gráfica, nos encontramos ante un total de 16 GB de memoria GDDR6. En lo que se refiere a la Xbox One Series X, 10 GB se reservan a la GPU, y los 6 restantes se dividirán en 3,5 GB a la memoria estándar y 2,5 GB al sistema operativo.
En lo que respecta a Sony y su PS5, no han especificado como se realizará la división, pero los 10 GB que tendrá Xbox van a ser más rápidos que los otros 6, los cuales irán a 336 GB/s.
La unidad SSD y el almacenamiento
Por primera vez, las dos consolas tendrás una unidad SSD. En el caso de Sony, será de 825 GB, y la de Xbox será de 1 TB. Eso sí, la de Sony es más del doble de rápida, y las dos tienen diseños personalizados. Pero la de PS5 alcanzará 5,5, GB/s frente a los 2,4 GB/s de Xbox One Series X. Y en datos comprimidos, la consola PS5 llegará hasta 9 GB/s, frente a los 4,8 GB/s de Microsoft.
Lo que ha desvelado Microsoft es que el cambio de los juegos se podrá hacer casi instantáneamente. Los juegos que están guardados en RAM se guardarán ahora en el SSD cuando cambies a otro. Así vas a poder seguir jugando por donde lo dejaste con tan solo unos segundos de carga. Las dos consolas ofrecen la posibilidad de ampliar espacio, la PS5 aceptará unidades NVMe, pero Sony será la que permita añadir unidades SSD de otros fabricantes. En el caso de Xbox One Series X, tendrá un slot para tarjetas adicionales. Las dos consolas permitirán el uso de discos duros y SSD externos por USB. Gracias a esto se podrá seguir añadiendo espacio adicional cómodamente.
El HDMI y las funcionalidades de PS5 y Xbox One Series X
Tanto la PS5 como la Xbox One Series X tendrán HDMI 2.1, ofreciendo hasta 4K a 120 Hz, u 8K a 60 Hz. En la primera se podrá sacar el máximo rendimiento a todos los televisores que hay a la venta en estos momentos. Los nuevos títulos para Xbox One Series X serán para 4K, y los fotogramas de cada uno de ellos dependerán del título.
En lo que se refiere a la red, vemos que la PS5 tendrá WiFi 6, y la Xbox One Series X solo tendrá WiFi 5, pero las dos tienen Ethernet. Además, dispondrán de compatibilidad con Variable Refresh Rate y auto Low Latency Mode, lo que elimina el tearing y reduce el input lag. Así que el televisor solo mostrará los frames que genere la consola.
La retrocompatibilidad
Otro de los puntos a favor para Xbox One Series X es la retrocompatibilidad, ya que se van a poder usar casi todos los títulos del catálogo de Xbox, Xbox 360 y Xbox One. Además, la consola podrá detectar si hay un pack de texturas o elementos, como podría ser ejecutar un título a más fotogramas por segundo.
En cambio, Sony ha anunciado que la PS5 será compatible con más de 4.000 juegos de la PS4, aunque no ha dado más detalles de cómo va a funcionar la retrocompatibilidad con PS4, la cual debería ser fácil, ya que las dos comparten arquitectura x86-64, parecida a la que nos encontramos en un PC.
El mando de la PS5 y la Xbox One Series X
Empezando por el mando de la PS5, su Dualsense ofrece un motor de vibración háptico, también nuevos gatillos más sensibles a la presión que se ajustan en intensidad dependiendo del juego. Mantiene su panel táctil, tiene micrófono y un tamaño ligeramente mayor al de su predecesor.
El mando de la Xbox One Series X tiene un diseño muy similar al de su predecesora, pues recoge ciertos elementos del mando Elite. Nos encontramos con una mejora de la latencia con Dynamic Latency Input, la cual sincroniza el muestreo del mando y la televisión. Su D-Pad ha cambiado, y cuanta con una textura que nos hace más fácil pulsar los botones. Sus gatillos ahora tienen una textura rugosa para que sea más fácil el tacto. Por último, los dos contarán con puertos USB C, y en el caso del de Microsoft, se incluirá conectividad Bluetooth para poder usarlos en otros dispositivos.