A lo largo de la historia nos hemos encontrado con muchos ejemplos que han mostrado que es posible alcanzar un alto cociente intelectual a una edad temprana, como ha sido el caso de grandes genios como Stephen Hawking, Isaac Newton o Marie Curie, todos ellos dejando un legado que aún permanece hoy en día.
Sin embargo, a lo largo del tiempo nos hemos encontrado con casos en los que incluso niños pequeños han sorprendido por tener un nivel de CI muy superior a lo que se esperaría para su edad. Ahora, un estudio analiza la relación estadística entre el mes en el que naces y el nivel de coeficiente intelectual.
EL COCIENTE INTELECTUAL PUEDE SER DETERMINADO POR EL MES DE NACIMIENTO

Después de que la ciencia aclarase si la inteligencia se hereda del padre o de la madre, un nuevo estudio ha relacionado el mes de nacimiento con el cociente intelectual. Para que una mente pueda desarrollarse de mayor nivel a la media, se deben juntar muchas cosas, pero ahora sabemos que el nivel de inteligencia puede ser determinado por el mes en el que se nace.
Esta conclusión no ha llegado de la nada, sino que tiene que ver con un estudio realizado a millones de jóvenes que ha dado como resultado que el día de cumpleaños influye en el intelecto futuro que pueda tener un niño.
Existe una explicación lógica que se basa en una serie de detalles que pueden llevar a pensar que un menor ha nacido con una mente con un gran potencial, llegando incluso a poder ser en el futuro un genio.
EL MES DE NACIMIENTO QUE POTENCIA EL COCIENTE INTELECTUAL

La ciencia ya ha confirmado que los niños que juegan desarrollan mayor inteligencia y habilidades cognitivas, y ahora un informe de NBER ha dado a conocer un estudio realizado sobre 1,2 millones de estudiantes de escuelas públicas de Florida, en Estados Unidos.
El objetivo principal han sido los alumnos de entre 6 y 15 años de edad para así analizar su desarrollo cognitivo de acuerdo a la edad y la fecha de nacimiento. Tras realizar una serie de pruebas exhaustivas, se ha podido llegar a una conclusión clara.
Según los resultados del estudio, la mayor incidencia de éxito académico, y que tienen mayor cociente intelectual, se da en las personas que nacen en el mes de septiembre. El principal motivo es que son los mayores de su grado, lo que les da un beneficio de aproximadamente 0.2 en el estándar de puntuaciones.
Aunque en un principio pueda parecer una mínima diferencia, a nivel estadístico se considera considerable porque, en comparación con quienes nacen en el mes de agosto, que son los menores del curso, suelen tener calificaciones más altas que estos.
Se trata de una ligera madurez que marca las diferencias, y el hecho de que sean mayores al comienzo del año escolar hace que tengan una mayor probabilidad de que tomen otras decisiones y se centren en terminar los estudios o hacer cursos superiores tras graduarse.
UNA PEQUEÑA VENTAJA QUE MARCA UN CAMBIO EN EL COCIENTE INTELECTUAL

Los autores del estudio aseguran que, a largo plazo, esa pequeña ventaja que existe entre nacer en septiembre y hacerlo, por ejemplo, en agosto, aunque pueda parecer mínima, marca un cambio en el cociente intelectual.
Esa diferencia puede hacer que haya diferencias tanto en las calificaciones como en la reducción del riesgo de acabar en centros de menores o tener problemas con la ley. Estas conclusiones llegan de la mano de las estadísticas, y no significa que otras personas nacidas en otros meses no tengan la misma capacidad.
EL COCIENTE INTELECTUAL SE PUEDE MEJORAR

Por otro lado, los expertos recuerdan que es posible mejorar el cociente intelectual, aunque para ello se debe combinar esfuerzo con disciplina y dedicación. Es algo que se puede trabajar, y en lo que juega un papel importante el mantener una buena higiene del sueño.
Este punto es clave para no tener problemas con la memoria y mayor efectividad a la hora de solucionar problemas. Asimismo, se recomienda realizar actividad física, ya que mejora el flujo sanguíneo del cerebro, y aprender nuevas habilidades constantemente para que el desarrollo cognitivo sea más avanzado.
Asimismo, tener conexión con la naturaleza también mejora el cociente intelectual, y es que, aunque hay algunos detalles como la fecha de nacimiento que pueden marcar la diferencia, hay otros aspectos que se deben valorar.



