En nuestro día a día gestionamos y compartimos infinidad de archivos, que sin saberlo están dejando un rastro que, en las manos inapropiadas, puede ser peligroso. Hablamos de los metadatos que dejan nuestras fotos y otros documentos y que pueden acabar por poner en conocimiento de delincuentes información sensible.
Los expertos quieren ayudar a los ciudadanos a que se protejan y explican cómo los metadatos de las fotos y otros archivos pueden revelar dónde vives, dónde te encuentras, qué usas y con quién hablas. Estos metadatos están muy presentes en nuestro día a día y es imprescindible saber cómo protegerse.
LOS METADATOS REVELAN DATOS PRIVADOS

Cada vez que disparamos una fotografía con nuestro teléfono móvil, estamos generando, sin saberlo, información sensible. Estos datos viajan pegados a nuestros archivos digitales y reciben el nombre de metadatos, los cuales cuentan más de nosotros de lo que imaginamos.
En este sentido, los expertos dejan claro que no solo hay que tener en cuenta el contenido de los archivos, sino también el contexto. Los metadatos revelan datos sensibles como quién envía el archivo, desde dónde, cuándo y con qué dispositivo exacto se ha hecho.
Incluso algunos detalles como el tipo de fibra óptica o conexión WiFi quedan registrados, y si se comparte un archivo en un grupo o con una persona, también se guarda. Por lo tanto, esta información es muy poderosa e incluso peligrosa si llega a las manos inapropiadas.
LOS METADATOS QUE CARGAS SIN SABERLO

En una era en la que ya podemos convertir fotos en vídeos, tenemos que tener muy en cuenta que una fotografía moderna es mucho más que una simple representación visual de lo que estamos capturando en un momento dado. Los archivos suelen incluir el sistema EXIF, que es el estándar más popular.
Este sistema incrusta información técnica y personal en el código de la imagen, entre los que se encuentran las coordenadas exactas de GPS del lugar de la captura, la dirección IP desde la que se gestionó el archivo, el identificador único del dispositivo (modelo de iPhone o Android) y la fecha, hora exacta y app usada para crear el archivo.
De esta forma, cualquier cosa que se pueda medir o registrar está presente en esos archivos. De hecho, incluso al navegar, sitios web como Amazon pueden saber a partir de qué anuncio llegamos a ellos, todo a través de unos metadatos que actúan como una huella digital.
Es importante recordar que no solo se limitan a las imágenes, sino que también aparecen en documentos, archivos musicales y muchos más.
¿SON PELIGROSOS LOS METADATOS?

Ahora que sabemos crear nuestro propio "Google Fotos" privado y 100% gratuito y que somos conscientes de todo lo que implican los metadatos generados, es importante entender que este rastro digital no tiene por qué ser dañino en todos los casos.
De hecho, sirven para mejorar nuestra experiencia tecnológica en el día a día, enviando informes de error y permitiendo así que se mejoren las aplicaciones que utilizamos. Los metadatos también son claves para la seguridad en internet, ya que, por ejemplo, Gmail los usa para avisarte si alguien accede a tu cuenta desde una ubicación extraña.
Sin embargo, el problema real surge cuando se utilizan para fines maliciosos o publicidad, ya que los datos de los usuarios se convierten en productos muy valiosos para empresas, que los usan para personalizar anuncios y predecir futuros comportamientos de compra.
CÓMO CONTROLAR LOS METADATOS DE LOS DISPOSITIVOS

Para proteger nuestra privacidad, los expertos proponen cuatro niveles de seguridad con respecto a los metadatos, e invitan a fijarse en estos para recuperar el control sobre la información personal:
- Revisión de la ficha de privacidad: Cuando se instala una app en un smartphone, hay que leer acerca de los datos que recopila. En el caso de Apple, incluso se indica explícitamente si la app se usa para realizar rastro.
- Ajustes en el sistema operativo: Tanto en iPhone como en Android es posible acceder a la sección de "Privacidad y seguridad" en los ajustes, un lugar desde el que se puede comprobar qué apps tienen acceso innecesario a tu ubicación o micrófono, pudiendo revocarlo.
- Configuración interna de las apps: Busca secciones de permisos o anuncios dentro de las aplicaciones, ya que en algunos casos se pueden limitar los metadatos recogidos.
- Exportación de datos personales: Se puede solicitar a las plataformas una copia de toda la información que tienen sobre ti, de forma que puedas conocer qué conocen y actuar en cosnecuencia.
Finalmente, recordar que en casi todas las plataformas se eliminan los metadatos personales al publicar una fotografía, de forma que se evita que, si una persona la descarga, pueda saber exactamente dónde vives.



