Los nuevos bloqueos de las operadoras al fútbol funcionan regular: "Lo estaba viendo de manera legal y me echaron cuatro veces"

La última resolución judicial que permite a Telefónica y al resto de operadoras bloquear en tiempo real webs e IP vinculadas al fútbol pirata y a otros deportes ha disparado los cortes de conexión durante los partidos en personas que no estaban haciendo nada ilegal.

Si pensabas que los bloqueos en internet se limitaban al fin de semana por los partidos de fútbol ligueros, te equivocas. Durante los duelos de Champions League entre Atlético de Madrid y Barcelona o Bayern de Múnich frente al Real Madrid, miles de usuarios en España han descubierto que su conexión a internet también va a resentirse entre semana, aunque lo que estén haciendo con ella sea absolutamente legal.

Webs que dejan de cargar, servicios que fallan y retransmisiones legales que se cortaban sin explicación. No es una caída masiva por problemas técnicos, es la nueva normalidad derivada de las últimas órdenes judiciales que permiten ahora también a Telefónica ordenar bloqueos en tiempo real contra el fútbol pirata y otros contenidos deportivos, con la colaboración obligada de prácticamente todo el sector de las telecomunicaciones españolas.

La ofensiva antipiratería lleva más de un año impulsada primero por LaLiga y ahora reforzada por la división audiovisual de Telefónica, convirtiendo el acceso a internet en España en un terreno inestable cada vez que se emite deporte en directo. En el medio, empiezan a acumularse los testimonios de usuarios que aseguran estar pagando por ver el fútbol o navegando por webs legítimas cuando, de repente, todo se viene abajo.

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"Lo estaba viendo de manera legal y me echaron cuatro veces", nos dice Rafael, un afectado que intentó ver este martes el Atlético de Madrid - Barcelona de Champions League a través de la aplicación de Movistar en su televisión. "Vaya conexión en Murcia, me quedo sin ver el fútbol", dice Tomás, otro de los perjudicados.

Amazon fulmina las apps pirata en Fire TV se acabó el fútbol gratis Fuente: Agencias/Elaboración Propia
Amazon fulminó las apps pirata en Fire TV | Fuente: Agencias/elaboración propia

Otro ejemplo es el de Rosa García, que también ha emitido una queja directa a Movistar por problemas a la hora de ver el fútbol de manera legal. "Pago para que me den servicio, ¿qué pasa con el fútbol? Me tienen sin conexión".

Otra resolución multiplica el alcance de los bloqueos en internet

Desde febrero de 2025, internet en España sufre problemas de conectividad cada vez que se disputa un partido relevante de LaLiga. La patronal de los clubes, de la mano de Telefónica, obtuvo en los juzgados una autorización para bloquear de forma dinámica direcciones IP que se detectaran participando en la difusión no autorizada de partidos.

Pero el problema que trae esto se explica mediante una metáfora sencilla: igual que en una calle hay muchas viviendas, en una sola dirección IP pueden alojarse miles de páginas web. Cuando se bloquea esa IP, todas ellas quedan inaccesibles, con independencia de que tengan o no relación con el fútbol pirata. El propio Gobierno ha reconocido ya oficialmente este efecto colateral sobre servicios legítimos.

Ese modelo, que ya venía generando problemas en cada jornada liguera, se ha endurecido con una nueva resolución judicial a iniciativa de Telefónica Audiovisual Digital. Según adelanta el portal especializado BandaAncha, el Juzgado Mercantil número 9 de Barcelona ha autorizado a la compañía a extender los bloqueos, no solo sobre el fútbol nacional, sino también sobre otros deportes e incluso contenidos de entretenimiento como películas y series. Los nuevos autos permiten actuar sobre dominios completos, URL concretas y bloques de direcciones IP, lo que en la práctica habilita una capacidad de cierre masivo de servicios cuando estos comparten infraestructura con webs piratas en redes de distribución de contenidos (CDN) como Cloudflare.

La orden no se dirige únicamente a las grandes operadoras, como ocurría con los bloqueos solicitados por LaLiga. Además de Movistar y O2, la resolución se extiende a todos los operadores de MásOrange y Vodafone, a Digi y al resto de pequeños y medianos operadores que ofrecen sus servicios de acceso a la red de ámbito nacional, regional y local. Todos ellos deben acatar los listados de direcciones IP, dominios y URLs que les remita Telefónica, con un plazo máximo de 30 minutos para aplicar los cortes desde que reciben la instrucción.

Los bloqueos de internet contra la piratería están afectando a usuarios que ven el fútbol legalmente
Los bloqueos de internet contra la piratería están afectando a usuarios que ven el fútbol legalmente | Fuente: Freepik

"Esto iba a pasar. Lo de la piratería era una excusa para bloquear Internet. Si un día hay una carrera de caracoles o un torneo de canicas, podrán bloquear medio Internet con la excusa de la piratería", se queja Macjosan, experto en NAS, almacenamiento y redes.

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De esta forma, si en la primera etapa los problemas de navegación se concentraban en las franjas horarias del fútbol, ahora los bloqueos se ejecutan todos los días de emisión de eventos deportivos en directo. Además de la Champions, el paraguas se amplía a torneos de tenis, golf y otros encuentros, así como a contenidos audiovisuales bajo demanda incluidos en el catálogo de Movistar Plus.

Inocentes afectados... y se sigue pirateando

Es verdad que, si se identifican direcciones IP, servidores o plataformas utilizados para retransmitir fútbol y otros contenidos de forma ilegal, se corta el acceso desde las redes españolas y se desarticula la oferta pirata en los momentos de mayor demanda. Sin embargo, la arquitectura de internet complica este planteamiento cuando se actúa contra servicios que concentran multitud de webs y aplicaciones legítimas en las mismas IP o rangos de red que algunos infractores.

En los últimos meses se han multiplicado las quejas de empresas que ven inaccesibles sus páginas corporativas durante los partidos, de tiendas en línea que dejan de vender justo en horario de máxima audiencia, o de usuarios que se quedan sin acceso a foros, blogs y plataformas que nada tienen que ver con el fútbol. Cada fin de semana de competición, el sistema orquestado por Javier Tebas interfiere en el acceso a numerosas webs legítimas, con un impacto que no se limita ya a las grandes telecos, sino que se extiende a prácticamente todo el ecosistema de operadores.

"Bajo la excusa de perseguir emisiones ilícitas, se está consolidando un mecanismo de bloqueo que afecta de lleno a principios esenciales de cualquier democracia liberal: la libertad de expresión, la neutralidad de la red y la tutela judicial efectiva de derechos fundamentales", dice Carlos Mateo, presidente de la Asociación Española de Startups.

La justicia permite que una gran empresa privada centralice la identificación de objetivos a bloquear, distribuye las listas al resto de operadores y exige su ejecución en cuestión de minutos. Las decisiones sobre qué IP o qué dominio entra en el listado no suelen ser públicas, y los afectados rara vez disponen de vías ágiles para reclamar cuando su web legítima queda atrapada en la red.

Extracto de una de las cartas que envía LaLiga a los usuarios por piratear
Extracto de una de las cartas que envía LaLiga a los usuarios por piratear | Fuente: @MiguelGalanCNFE

Mientras tanto, los responsables de la ofensiva insisten en que las órdenes judiciales se limitan a perseguir contenidos manifiestamente ilícitos y recuerdan que la piratería de fútbol y otros deportes supone pérdidas multimillonarias para clubes, plataformas y operadores. LaLiga lleva años defendiendo que, sin mano dura contra las retransmisiones pirata, se resiente la capacidad de inversión en derechos, fichajes y producción audiovisual.

El problema es que la frontera entre perseguir un delito y alterar el funcionamiento general de internet parece cada vez más difusa. El modelo de bloqueos dinámicos por IP y dominio se ha ido normalizando desde 2022, pero la última vuelta de tuerca sitúa a España en un escenario en el que el acceso a la red depende, cada vez más, de decisiones automatizadas tomadas en función de criterios que no siempre se hacen públicos.

Mientras tanto, quienes realmente quieren ver el fútbol sin pagar continúan buscando resquicios. Cambiar a otros proveedores extranjeros, utilizar nuevas VPN, migrar a servicios y aplicaciones menos conocidos o recurrir a redes cerradas de distribución son solo algunos de los caminos que exploran los piratas más persistentes. Cada vez que una puerta se cierra, otra se abre en algún rincón de internet. Y, entre tanto, los que pagan religiosamente su factura o simplemente intentan trabajar un martes o pagan religiosamente por una conexión.