Las setas están en su mejor momento y aprovechando que se encuentran en las principales vías y bosques, puedes decidir recolectar una buena cantidad siempre y cuando lo hagas siguiendo ciertas normas de seguridad. Si logras recoger unas cuantas, seguramente desees extender su duración por un buen tiempo y de esta forma utilizarlas cuando quieras, pues bien, te contaré cómo puedes secarlas en casa y así aprovecharlas al máximo.
La práctica de secar las setas
Secar o deshidratar las setas, es una técnica de conservación utilizada desde hace una buena cantidad de años para aprovechar los alimento por mayor tiempo.
Así como era común encontrar frutas, carnes y pescados secos para disfrutarlos en diferentes momentos, el mismo tipo de práctica se llevó hacia las setas. De esta forma es posible que disfrutes de unas divinas croquetas o de cualquier otra receta con setas sin importar la época del año.

Ventajas de secar las setas
Tratándose de tan antiguo método de conservación, secar las setas solo puede traerte ventajas. Para empezar, no necesitarán del frío para estar en óptimo estado, además serán más fáciles de almacenar.
Una de las mayores ventajas es precisamente que lo puedes hacer con un método muy sencillo desde casa, sin necesidad de recurrir a comprar grandes aparatos para ello y lo mejor de todo, puedes rehidratarlas cuando lo desees. Anímate a hacer algunas de las técnicas que te propongo y aprovecha de todo el sabor de las setas cuando quieras.
Esto es lo que debes hacer siempre antes de secar las setas
Lo primero que debes hacer antes de proceder a secar las setas es limpiarlas muy bien. Este es un paso necesario y obligatorio que nunca debes saltarte. Recuerda que para limpiarlas solamente debes usar un paño apenas húmedo y si lo deseas, un cepillo de cerdas suaves para retirar los excesos de tierra.
Después de limpiarlas con un paño húmedo, siempre pasa uno seco y limpio para retirar cualquier exceso humedad que pueda quedar.

Rebanar las setas para un excelente resultado
Una vez que las setas estén bien limpias, lo siguiente que debes hacer es rebanarlas del mismo grosor.
Es posible que alguna te pueda quedar un poco más gruesa; no obstante, trata que queden entre los 2 o 3 mm de grueso. Rebanándolas del mismo grosor, garantizas que se sequen de forma pareja.
Métodos para secar las setas que recojas en el bosque
Lo mejor de secar las setas que recoges en el bosque en casa, es que puedes utilizar diferentes técnicas para tener un resultado duradero que te permita disfrutarlas cuando quieras.
Por lo general se utilizan cuatro métodos diferentes y puedes escoger el que más se adapte a tu propia realidad y a lo que tengas a tu alcance. Desde máquinas especiales hasta la luz del sol, tienes para escoger, así que atento a lo que te voy a contar.

Secar las setas con aire
Esta técnica es ideal para que la utilices dentro de casa, pues no es necesario que lleven sol.
Sobre todo en la época de invierno, puedes recurrir a este método, ya que solo necesitas básicamente aire y nada de sol. Atraviesa las rebanadas de setas con algún hilo de algodón y forma una especie de collar. Luego cuélgalas en un espacio donde existan corrientes de aire y de ser necesario ayúdate con un ventilador. Si bien, en el sitio no es necesario que entre el sol, si es importante que no exista humedad y que este calientito. Entre 5 y 6 días estarán perfectas.
Secarlas al sol
Cuando de secar setas se trata, sale a la luz uno de los métodos más tradicionales y este no es otro que ayudarte con los rayos del amado sol.
Esta técnica es muy sencilla, y consiste en colocarlas expuestas a la luz del sol para que este vaya deshidratándolas poco a poco. Eso sí, debes recordar meterlas a casa apenas cae la tarde, pues de lo contrario la humedad nocturna las puede hidratar nuevamente. Sí, así de mágicas son las setas. Con este método, demoras un par de semanas para secarlas, pero el resultado es natural y maravilloso.

El horneado para un secado rápido
Si tienes un horno en casa la cosa cambia y puedes ahorrar una importante cantidad de tiempo aprovechando este valioso recurso.
Lo que debes hacer es extender las setas en una bandeja e introducirlas en el horno precalentado a 80 o 90° C a lo sumo. Nunca a una temperatura superior a esta. El proceso de secado debe ser lento, así que en unas 3 horas las tendrás completamente secas. Esto por supuesto dependerá de qué tan gruesas están las rebanadas.
Deshidratador de setas
Existen deshidratadores eléctricos que generan calor tenue en su interior para lograr secar las setas de forma pareja y rápida. Gracias a su acción de circulación de aire tibio, se extrae la humedad de los alimentos.
Por lo general este tipo de artefacto rodea los 60 a 70 €. Si bien, estas máquinas hacen un trabajo rápido y con excelentes resultados, tienes que invertir en ellas. Tal como te comentaba hace algunas líneas, el método de secado que elijas depende de ti.

Cómo conservarlas y cómo hidratarlas nuevamente
Para conservarlas de manera segura solo debes introducirlas en un recipiente de cristal con tapa hermética aunque también valen las bolsas con cierre hermético. Guárdalas en un sitio seco, fresco y alejado de la luz solar para evitar que “suden”.
Para hidratarlas el proceso es muy sencillo, simplemente introdúcelas en agua caliente por apenas 20 minutos y regresarán a su forma original. También puedes añadirlas secas a tus guisos y cremas, con la humedad de estos se rehidratarán y resultarán deliciosas.








































