Si pensabas que el fenómeno Brat iba a durar para siempre, Charli xcx te acaba de demostrar lo contrario con 'Music, Fashion, Film'. Su nuevo disco, que se acaba de publicar, es un puñetazo de rock crudo, letras mordaces y colaboraciones tan extravagantes como John Cale, Marc Jacobs o Martin Scorsese. Sí, el director de 'Taxi Driver' aparece en esto. Cosas que pasan en 2026.
Así suena (y así lo cuenta)
El primer corte, 'Rock Music', ya deja claro que esto no es un capricho pasajero. A.G. Cook y Finn Keane, sus cómplices de siempre, construyen una atmósfera de guitarras eléctricas que recuerda más a un garito indie que a una pista de festival. Charli abandona la electrónica para meterse en terrenos pantanosos: el disco mezcla rock alternativo, hyperpop cerebral y una producción que a ratos parece maqueta, pero que gana por espontaneidad.
Temazos como 'Camera' o 'Wink Wink' demuestran que la británica no ha perdido el olfato para el gancho pop. En la primera, confiesa su fascinación por la actuación con una melodía que se te pega a la primera: "Algo nuevo y sin descubrir / y algo un poco violento / atreverse a fallar y ser fea / estoy inspirada y viva". La segunda es puro sarcasmo sobre su imagen de chica mala, con una batería que te zarandea.
Sin embargo, el álbum no va de postureo vacío. 'SS26' y 'Card Decline' meten el dedo en la llaga del capitalismo absurdo y la superficialidad. En la primera, la cantante cambia el hedonismo del “Brat Summer” por un indie-rock pesimista donde la guitarra acústica se retuerce con distorsión y los sintetizadores se cortan a medio estribillo. En la segunda, directamente se ríe de los ricos que creen que todo se arregla con tarjeta.
Ironía y desencanto: la otra cara de la fama
Lo mejor del disco es que nunca sabes si Charli habla en serio o te está vacilando. '2007' invoca la estética digital de aquel año con filtro hyperpop (¿o deberíamos llamarlo hyperrock?) y suena a demo perdida en un disco duro antiguo. 'Yeah' es un experimento de guitarras enmarañadas que explota en un estribillo sin letra, una especie de catarsis que te deja descolocado. Ambas son imperfectas, y justo por eso brillan.
Charli no se ha reinventado: simplemente ha cambiado el sintetizador por la Stratocaster y el sarcasmo por una dosis extra de sarcasmo.
El momento más terno lo pone 'Magic Metal Montana', una oda a su amigo A.G. Cook donde confiesa que se comunican a través de la música. Es una anomalía dentro de un disco satírico, pero funciona como respiro antes de que llegue el cierre existencial con 'No One Lasts Forever'. Ahí, David Cronenberg suelta: "El olvido es la libertad", y Charli lo convierte en el mantra del álbum.
¿Evolución o cabezonería artística?
Si algo define a Charlotte Aitchison es su incapacidad para quedarse quieta. Después de perfeccionar el sonido que la llevó a lo más alto, lo lógico era repetir la fórmula. Pero esta mujer nunca ha sido lógica. Su incursión en la actuación ya anticipó el giro: en 'Camera' canta sobre "atreverse a fallar y ser fea", y eso es justo lo que hace aquí. 'Music, Fashion, Film' es un intento deliberado de incomodar, de demostrar que la autenticidad no está en un género, sino en la coherencia con uno mismo.
El riesgo de pegar semejante volantazo es quedarse sin parte del público que adoraba 'Brat'. Pero Charli juega con ventaja: su base de fans entiende que la artista nunca ha ido a lo fácil. El disco no es perfecto —algunos cortes se estiran, otros piden más producción—, pero tiene personalidad de sobra. Y en 2026, eso vale más que cualquier hit viral.
El resumen para vagos (TL;DR)
- 🎯 ¿Qué ha pasado? Charli xcx ha publicado 'Music, Fashion, Film', un disco que abandona el pop electrónico para abrazar el rock indie.
- 🔥 ¿Por qué importa? Porque es un giro arriesgado y coherente de una artista que nunca se ha conformado con repetir fórmulas.
- 🤔 ¿Nos afecta o es solo un meme? Afecta, y mucho: el álbum demuestra que el rock sigue siendo territorio fértil para la sátira y la introspección.
El disco ya está disponible en su página oficial.



