El amianto es un material que, desde hace muchísimos años (o siglos más bien), se ha convertido en uno de los materiales más usados a la hora de la construcción de casas, oficinas y demás edificaciones, si bien es verdad que cada vez se extiende más la moda de las casas de madera. Un componente que también se le conoce como asbesto y que posee multitud de usos.
El problema es que el empleo del amianto también pude ser nocivo y seriamente perjudicial para la salud de las personas y, en general, para todos aquellos que entran en contacto con él (todo lo contrario que sucede con los arándanos). Y lo peor de todo esto es que la mayoría de los ciudadanos desconocen los problemas que pueden acarrear la convivencia con este material.
Por eso precisamente hemos elaborado este reportaje, para que seas consciente de los graves problemas de salud que pueden acarrearte el estar expuesto al amianto. Lee con atención porque es muy importante que entiendas qué es el amianto, sus propiedades y sus principales inconvenientes.
El amianto y sus propiedades

El amianto ya era un componente esencial para los romanos, quienes empleaban este componente para crear muchas de sus telas debido a su alta resistencia. Pero esta es solo una de las muchas propiedades que posee el amianto.
El amianto es un material tremendamente maleable y se le puede dar forma de manera muy sencilla, lo cual es fundamental para muchos de sus usos. También destaca por tolerar bien las altas temperaturas, así como por su flexibilidad y resistencia a la tracción. Muy pocos materiales son capaces de ofrecer semejantes cualidades.
El amianto y su uso en la construcción

El amianto experimentó uno de sus puntos álgidos a partir de comienzos del siglo XX. Y de todos los campos en los que empezó a utilizarse con mayor predominancia, el sector de la construcción fue el que mayor uso comenzó a realizar del amianto.
Ya hasta bien entrada la década de los 90 y en un ciclo que comenzó desde el final de la Guerra Civil, los techos de muchas de las casas y naves que se construían en aquel entonces tenían como base el amianto. Y a esto se suman multitud de tubos de salidas de humos y de transporte de fluidos.
Otras construcciones que también usaron el amianto como base fueron los auditorios (por su insonorización), así como teatros y salas de cine. De hecho, los recintos más antiguos de este estilo todavía presentan el amianto como principal material en su construcción.
El amianto es un cancerígeno

Por desgracia, el problema con el uso del amianto es que es muy peligroso y puede dañar seriamente la salud de aquellos que se exponen a él. Ya en el siglo I después de Cristo muchos de los esclavos que se dedicaban al tejido del amianto morían de manera prematura. Y a esto se sumaron multitud de problemas que, tiempo después, se vincularon al cáncer.
El amianto y su prohibición

Por todos estos inconvenientes, el uso del amianto fue poco a poco suprimiéndose… sobre todo desde que se demostró científicamente que es una potente sustancia cancerígena. Y esto se demostró durante los 80, momento en el que se produjeron multitud de casos en trabajadores que entraban en contacto con este componente de una u otra forma.
En España, se prohibió el uso de amianto en el año 2002, por lo que desde esa fecha está totalmente prohibido emplear este tipo de material para la construcción, para la elaboración de tejidos y para otros usos habituales que se le había dado al amiento hasta entonces.
El adiós del amianto

Ante tal demostración de problemas derivados del uso del amianto, la propia Unión Europea ha establecido una fecha límite para la erradicación completa de este componente. Y dicha fecha es el año 2028, momento en el que estará terminantemente prohibido la existencia de amianto en construcción alguna.
Pasado ese plazo establecido, cualquier edificio que contenga cualquier rastro de amianto será destruido. Una medida que intenta proteger la calidad de vida y la salud de los ciudadanos europeos.
Los problemas de la desaparición del amianto

Uno de los principales problemas que deben afrontar las autoridades de nuestro país en relación al uso del amianto tiene que ver con el censo de los trabajadores que han estado en contacto durante años con este material, así como de los edificios en los que este ha sido utilizado. Se han tratado de llevar medidas al respecto, pero desgraciadamente ninguna de ellas ha conseguido prosperar.
La degradación del amianto

Y por si todos estos problemas no fueran ya suficientes, existe una preocupación más grave si cabe: la degradación paulatina de este material, que causa todavía más problemas de salud a todos aquellos que entran en contacto con él.
Casas rehabilitadas, pequeños estudios y demás construcciones antiguas que poseen este material están dispersas por nuestra geografía y, en muchos casos, no existe una solución alternativa.






















































































































































