En el extenso universo del bizcocho es posible conseguir de todos los colores, sabores, texturas y consistencias y de todos los que puedas imaginar como los más suaves y esponjosos, el bizcocho de algodón se lleva la corona. Este rey de las recetas dulces japonesas, encierra dentro de sí toda la delicadeza, belleza y buen gusto de la gastronomía nipona, la cual es definitivamente considerada como una de las estéticamente mejor cuidadas del mundo.
Hacer esta joya pastelera de Japón en casa, no es para nada complicado y una vez que lo prepares, se convertirá en tu favorito. Déjate seducir por su delicadeza y sabor con esta sencilla receta con la que aprenderás a prepararlo en sencillos pasos.
Ingredientes que necesitarás para preparar el bizcocho de algodón
Al hablar de una receta japonesa de resultado tan delicado e icónico de su gastronomía, es posible que imagines que se necesita de algún ingrediente especial para lograr hacerlo y que quede perfecto.
No obstante, nada más alejado de la realidad. Para hacerlo, requieres de los ingredientes más tradicionales y en la técnica de preparación, es que realizarás algunos pasos para tener el mejor resultado.
Los ingredientes que necesitas son: 6 huevos tamaño L, 120 gramos de harina de trigo todo uso, 75 ml de aceite de girasol, 120 gramos de azúcar, 120 ml de leche, a cucharada de zumo de limón, 1 cucharada de esencia de vainilla en gel y una pizca de sal.
Para un bizcocho con estas cantidades de ingredientes, necesitarás: un molde de 20 x 20 y 10 cm de alto y papel de hornear.
Comienza trabajando los huevos

Para comenzar, separa las yemas de las claras, ya que esto será fundamental para tener una consistencia esponjosa y atrapante como la del algodón. Pon en un bol amplio las yemas y en otro recipiente las claras.
De los 5 huevos que necesitarás para preparar este bizcocho de algodón, separarás solamente 4, ya que añadirás uno entero en el bol de las yemas. Mezcla estas últimas ligeramente sin llegar a batir.
Continúa con la preparación de la masa del bizcocho de algodón

Una vez que has mezclado un poco las yemas con el huevo entero, añade el aceite de girasol poco a poco mientras continúas removiendo. Recuerda que es importante que solamente mezcles, no que batas, ya que así conseguirás dar la consistencia tan emblemática de este bizcocho.
Cuando termines de añadir el aceite vierte la leche tibia y unifica con suavidad, sin generar aire. Pon sobre el bol un colador y tamiza la harina para ir incorporándola sin llegar a batir aún. Intégrala completamente.
Trabaja las claras de huevo

Al tener la mezcla bien integrada, será el momento de batir las claras que tienes en el bol aparte. Antes de comenzar a batirlas con el batidor de varillas, añádele una pizca de sal. Este procedimiento es preferible hacerlo con batidor eléctrico, ya que con el manual te llevaría mucho tiempo alcanzar montarlas por completo.
Una vez que le añadas la pizca de sal, comienza abatir con el batidor eléctrico y apenas comiencen a lucir espumosas, vierte el zumo de limón y continúa batiendo hasta que alcances montarlas a punto de nieve.
Termina la preparación de las claras
Las claras de huevo serán las que logren que el bizcocho de algodón quede realmente rico, esponjoso y con sus características emblemáticas de pastelería japonesa perfecta. Es por ello que se requiere trabajarlas muy bien hasta formar un merengue consistente.
Añade el azúcar en forma de lluvia sobre las claras montadas y sigue batiendo sin parar a una velocidad media. Una vez que termines de integrarla, continúa batiendo a máxima velocidad por unos 7 minutos, hasta que se forme un merengue brillante y firme.
Integra las mezclas
Cuando termines de formar el merengue bien brillante, será el momento de unificar las mezclas. Importante: la incorporación del merengue a las yemas, debe hacerse sin batirlas; solamente mezclando de manera envolvente
Con este tipo de preparación, el merengue garantiza una esponjosidad única; sin embargo, al integrarlo se debe hacer con cuidado para que no se pierda el trabajo logrado.
Prepara el molde para hornear el bizcocho de algodón

Como molde, recuerda que para las proporciones utilizadas son para uno de 20 x 20 x 10 cm de alto. En caso de duplicar los ingredientes, recuerda ajustar el tamaño del recipiente para hornear.
Escoge un molde entero, que no sea desmontable y fórralo completamente en su interior con papel desmontable para facilitar retirarlo una vez que esté listo.
Así se tiene que verter la mezcla

Una vez que tengas la mezcla del bizcocho de algodón lista y el molde completamente forrado, ya puedes preparar todo para proceder al horneado.
Vierte la mezcla dentro del molde y dale un par de golpes suaves dejándolo caer sobre la mesa a unos centímetros de separación. Con esto lograrás que la masa se asiente. Ayúdate con un palillo deslizándolo de un lado a otro para eliminar cualquier burbuja que se encuentre dentro de la masa.
Prepara el baño María

El horneado del bizcocho de algodón debe hacerse a baño María para garantizar que el mismo no se queme; así que ahora se tiene que preparar la bandeja adecuada para hacerlo.
Coloca un paño sobre una bandeja un poco alta para evitar que el molde haga contacto directo con la superficie de la misma. Pon el molde con la mezcla sobre el paño y llena con agua caliente la bandeja a una altura de un par de centímetros.
Así se hornea el bizcocho de algodón para que quede perfecto

Introduce la bandeja en el horno precalentado a 160 °C con calor arriba y abajo y hornea durante media hora. Transcurrido este tiempo baja la temperatura a 130 °C y continúa con el proceso de horneado durante unos 55 minutos adicionales.
Cuando termine el horneado retira el bizcocho de algodón del horno y sácalo de la bandeja en la que lo horneaste a baño María. Déjalo sobre una rejilla para que repose y estará perfecto para disfrutarlo templado o frío. Si lo deseas espolvorea un poco de azúcar pulverizada para decorarlo.






























































































































































