La alimentación es un elemento clave para el buen crecimiento de nuestro organismo, así como, de su buen funcionamiento. Especialmente en los primeros de años de vida, una buena selección en tus alimentos te asegurará crecer de manera óptima.
Es importante, sin embargo, para un funcionamiento del organismo, tanto físico como mental, una dieta variada y equilibrada. Pero algunos elementos harán que ganes unos centímetros de más, te lo contamos en el siguiente artículo.
Nutrientes

En primer lugar, hay que tener en cuenta que el crecimiento corporal es consecuencia directa de los nutrientes que ingieres, no de ingredientes concretos. A una edad adulta siguen siendo necesarios y, aunque no hay una constancia científica de su efectividad para crecer de la misma manera que en la adolescencia, sí que ayudan a reparar y crear nuevos tejidos.
Los nutrientes que ayudan al crecimiento tienen que ver con nuestros huesos y músculos. Sus tejidos, óseo y muscular, se verán beneficiados de algunos nutrientes en concreto que desvelamos más tarde en este artículo.
Infancia y adolescencia

Durante la infancia y la adolescencia nuestro organismo adquiere fácilmente los nutrientes que ayudan al crecimiento. Estos, son fundamentales en este periodo de nuestras vidas para crecer lo más posible.
Es una etapa muy importante en nuestra vida para crecer lo más posible. Evidentemente, la genética también tiene un papel fundamental en nuestra estatura y nuestra forma del cuerpo. Pero una alimentación adecuada hará que, de nosotros, personas más altas.
Edad adulta

Se estima que se sigue creciendo hasta los 25 años, pero a los 18 años ya tendremos más o menos la estatura final de nuestra vida. Eso sí, si mantenemos una buena alimentación sí que tendremos grandes beneficios en muchos aspectos de nuestro cuerpo.
Conseguiremos ayudar al organismo a reparar y crear nuevos tejidos, mejorar el alargamiento muscular y fortalecer los huesos. Los genes serán determinantes para nuestra estatura final.
Proteínas

Las proteínas son uno de los elementos que ayudarán notablemente a un buen crecimiento de nuestro organismo. Y es que, es esencial para crecer de manera óptima. Alimentos como la carne de pollo, los lácteos (queso, leche o yogur) y el huevo son claves en nuestra dieta.
Su función principal es la formación de tejido nuevo. Pero, además, al ser alimentos ricos en aminoácidos como el triptófano, la arginina, la lisina y la tirosina, se encargan de estimular la hormona del crecimiento.
Hidratos de carbono

Los hidratos de carbono también son imprescindibles para el buen crecimiento de nuestro cuerpo. Se encargan de proporcionar energía al cuerpo y de preservar a las proteínas para que puedan realizar sus funciones de manera correcta.
Eso sí, los hidratos de carbono aconsejables son los de absorción lenta, así como los azúcares complejos (como cereales integrales, legumbres y verduras), y los azúcares rápidos que aportarán energía de manera instantánea, como, por ejemplo, la fruta.
Grasas insaturadas

Otro nutriente determinante para asegurar un crecimiento adecuado son las grasas insaturadas. Estas son importantes para el organismo, ya que cumplen la responsabilidad de proteger el sistema cardiovascular.
Además, forman parte de las membranas que recubren los órganos. Se aconseja consumir frutos secos, aceite de oliva o vegetal y todo tipo de semillas.
Vitaminas

Si hablamos de alimentos necesarios para crecer bien, no podemos olvidarnos, bajo ningún concepto, de las vitaminas. Estas son responsables en gran medida de la reparación tisular (esto es, el intercambio gaseoso entre la sangre y los diferentes tejidos del cuerpo).
A su vez, participan en el metabolismo energético y actúan también en la síntesis de colágeno. Las principales vitaminas que actuarán en beneficio de nuestro crecimiento se encuentran en los cítricos, fuente de vitamina C; las verduras frescas, fuente de vitamina A; el aceite de oliva, fuente de vitamina E; las carnes, leche y yogures, fuentes de vitaminas del grupo B; o el huevo y el pescado, fuentes de vitamina D.
Minerales

Tampoco podía faltar en esta lista los minerales. Estos son imprescindibles para un buen crecimiento. Se trata del Calcio, fósforo y hierro.
El calcio se halla en la leche y sus derivados, además de en las legumbres, el pescado y los frutos secos. El fósforo se encuentra en estos mismos alimentos y en la carne. El hierro está presente en verduras de hoja verde, legumbres, carne y cereales integrales.
Agua

Por último, tenemos que hablar del agua. Esta es vital para todo ser humano, y es que el agua es fuente de vida. Sin ella no se puede vivir y, además, abastece a los músculos cuando aumentan de tamaño.
Por lo tanto, nunca puede faltar en nuestra alimentación. Es recomendable beber al menos dos litros de agua para cubrir todas las necesidades del organismo.
Elementos a evitar

Aunque mantengamos una alimentación rica y equilibrada en los nutrientes anteriormente citados, tendremos que evitar otros elementos que pueden boicotear nuestro crecimiento. Estos elementos son el tabaco y el alcohol.
Está demostrado que estas dos sustancias, estos dos productos, inhiben el crecimiento y el desarrollo hormonal. Es por ello que aunque mantengamos una buena alimentación, si fumamos y/o bebemos, sobre todo a temprana edad, nuestro crecimiento se verá truncado.



































































































































