Uno de los pasos más importantes a la hora de hacer una lasaña o unos canelones es pillarle el punto a la bechamel. Esta salsa puede parecer muy sencilla, pero tiene su miga para quedar cremosa. Por este motivo, Chicote nos va a enseñar sus trucos para realizarla.
El cocinero ha logrado acercar la cocina a sus miles de seguidores a través de las redes sociales. Ya sea por YouTube o Instagram, el madrileño publica sus recetas para solucionarle la vida a muchas personas. A continuación, te mostramos las proporciones exactas de la bechamel de Chicote para una lasaña o unos canelones.
CÓMO HACER LA BECHAMEL

La bechamel es una salsa de las más tradicionales en la cocina y es que se emplea en multitud de platos como la lasaña o los canelones. Sin ir más lejos, es la base de las croquetas. Para ello, tienes que preparar una masa de harina junto con mantequilla a la que se añade leche. Esta receta tiene sus medidas exactas para que te salga perfecta y Chicote nos las va a dar...
LA BECHAMEL PERFECTA PARA LAS CROQUETAS

Para realizar la salsa bechamel tienes que fundir 100 gramos de mantequilla. Hay gente que prefiere utilizar aceite de oliva, pero entonces la masa te va a quedar menos cremosa y con un sabor más fuerte. Una vez que la mantequilla esté desecha añade otros 100 gramos de harina. Estas cantidades están calculadas en base a un litro de leche.
AÑADE MÁS PARA UNAS CROQUETAS MÁS ESPESAS

Si eres de los que prefieres que la bechamel no se desparrame cuando parte unas croquetas, es decir, que te gusta más que la salsa tenga una textura más espesa, solo tiene que echarle más cantidad. Chicote nos explica que debes utilizar 125 gramos de mantequilla y 125 gramos de harina por cada litro de leche. Las proporciones tienes que ser las mismas...
LAS CROQUETAS DE CHICOTE

Chicote tiene su propia versión de las tradicionales croquetas, por lo que el cocinero ha tenido que adaptar la receta de la bechamel. El madrileño prefiere que la salsa quede muy cremosa, por lo que si sigues a rajatabla sus indicaciones tendrías que echarle 85 gramos de mantequilla y otros 85 gramos de harina por cada litro de leche. Para la lasaña y los canelones es algo diferente...
EL TRUCO PARA QUE TE SALGA PERFECTA LA SALSA

El paso más complicado a la hora de hacer la bechamel es el de añadir la leche. Debes hacerlo poco a poco y nunca echarla toda de golpe. Intenta que esté caliente para que no tarde en coger la temperatura de la mezcla. Nunca dejes de remover para que no te salgan grumos en la salsa. Cuando notes que la leche se ha ligado con la mezcla, puedes echarle otro poco más, y así hasta que consigas la textura deseada.
LAS PROPORCIONES PARA LA LASAÑA

Chicote nos aclara que las medidas para hacer la bechamel en la lasaña y los canelones tienen que ser mucho menores, puesto que la bechamel tiene que quedar líquida en estos platos. En este caso, el cocinero le añade 40 gramos de harina y otros 40 gramos de mantequilla por cada litro de leche. Hay otros trucos que te van a ayudar a la hora de hacer esta receta...
HUMEDECE LAS LÁMINAS DE PASTA

Las láminas de pasta son el elemento que da forma a la lasaña. Están a la venta en todos los supermercados para facilitar la receta, aunque si te decides a hacer las láminas de pasta fresca vas a notarlo en el sabor. El primer error a la hora de hacer una lasaña es no humedecer las placas de pasta. Tienes que cocer durante unos minutos estas láminas para que se hagan...
EL MONTAJE DE LA LASAÑA

Otro de los puntos clave a la hora de hacer una lasaña es su montaje. Para que no se pegue a la bandeja del horno, tienes que untar el recipiente con un poco de mantequilla. Antes de cocinar tienes que calcular las placas que necesitas y la cantidad de salsa boloñesa para que no te quedes corto. Antes de poner la primera lámina, esparce un poco de bechamel por el fondo de la bandeja...
NO MEZCLES LA BECHAMEL CON LA SALSA BOLOÑESA

Chicote nos advierte sobre uno de los errores más frecuentes: mezclar la salsa boloñesa con la bechamel en las capas de la lasaña. Esto eliminaría la textura propia de este plato, puesto que la bechamel aportaría mucha humedad a la carne picada. Lo recomendado es esparcir la bechamel por encima de la lasaña una vez que esté montada al completo.
TAPA LA LASAÑA CUANDO LA HORNEES

Una vez tengas la lasaña montada, precalienta el horno a 180º. Cuando veas que está caliente introdúcela en el aparato. Para que la parte de arriba no se te haga más rápido que el fondo, tápala con papel de aluminio durante el primer cuarto de hora de horneado.
Cuando transcurra ese tiempo, saca la lasaña y quítale el papel de aluminio (pero no dejes la puerta del horno abierta para que no se vaya el calor). Entonces, pon la función de grill para que se funda el queso de la capa de arriba. Con otros 10 minutos debería estar en su punto. En ese momento, apaga el horno y deja que la lasaña repose dentro hasta que os pongáis a comerla.































































































































































