Una de las ideas que tenemos muy generalizada es que la lechuga es un alimento necesario en nuestra dieta diaria, si lo que queremos es mantener una vida sana. No solo no es verdad, sino que incluso, en grandes cantidades es perjudicial.
La lechuga siempre ha estado idealizada por gran parte de la sociedad. No obstante, ahora te explicamos cuáles son los peligros de abusar de este alimento.
Idealización de la lechuga

Seguramente, ahora mismo en tu nevera, tienes una lechuga o varias ocupando una de las baldas. Eso se debe a que, probablemente, habrás comprado la lechuga con el pretexto de que es un alimento sano y equilibrado.
No obstante, ¿sabes realmente qué contiene la lechuga? ¿Estarías dispuesto o dispuesta a ingerir kilos de lechuga al día? ¿Crees que así estarás mejor alimentado? Todas estas preguntas las analizaremos en las siguientes líneas.
Valor nutritivo

La lechuga es una planta que, como planta que es, nace en la tierra. Tiene una forma sin un gran atractivo, pero parece que siempre es positivo comerla. O eso, nos han metido en la cabeza.
Pero, ¿cuáles son los nutrientes que te aporta la lechuga? Realmente, apenas carece de ellos. Se compone básicamente de agua, y comerte una lechuga hace lo mismo que beberte un litro de agua.
Calorías

Su valor nutritivo es, por lo tanto, nulo. No contiene micronutrientes interesantes, ni vitaminas, ni nada de nada. La lechuga es prácticamente agua. Ahora bien, ¿cuántas calorías crees que tiene una lechuga?
Por cada lechuga estás ingiriendo 45 calorías. Por lo que si quisieras alimentarte únicamente de lechuga, para una dieta justita de 1.500 calorías diarias, deberías comerte 10 kilos de lechuga aproximadamente.
¿Agua crujiente?

Es decir, comer lechuga o beber agua es lo mismo. En realidad, no, porque la lechuga es mucho más nociva para nosotros. Si te alimentases únicamente de lechuga, lo que estarías haciendo es dejar de aportar a tu organismo un montón de nutrientes.
Eso perjudica gravemente tu salud. Migrañas, vómitos, ataques epilépticos, alucinaciones, o incluso, un edema cerebral, podrían ser algunas de las consecuencias de comer diariamente 10 kilos de lechuga.
Peligrosa para la salud

Se trata, por lo tanto, por su pobre valor nutritivo, de un peligroso sustento alimentario. Moriríamos de desnutrición si únicamente nos alimentáramos de la planta verde. Pero no es este el único problema de esta tan idealizada planta.
Nuestro cuerpo rechaza las sustancias tóxicas que abren a la puerta de nuestro organismo. La lechuga tiene la apariencia de una planta inofensiva, sin embargo, las apariencias engañan.
Látex

El tronco de la planta de la lechuga está compuesto de látex. Sí, como lo oyes. Esto significa que todos los microorganismos malos para nuestro cuerpo, se acumulan en esta suspensión acuosa y luego entrarán en nuestro sistema a la hora de comer la lechuga.
Por otro lado, la lechuga reduce tu ritmo metabólico y aumenta la retención de líquidos. Vamos, un caballo de troya que nos han vendida gracias a su verdor y apariencia inofensiva.
Perjudicial para el mundo

Pero, la lechuga no es solo nociva para nuestro organismo. Si se trata de un alimento, básicamente confeccionado por agua, y sin ningún añadido más, ¿por qué nos empeñamos en consumirla?
No parece muy ecológico gastar tierra de cultivo en ellas, transportarlas con todo lo que eso conlleva, litros y litros de agua, quemar combustibles fósiles, luego refrigerarlas en una nevera, etc. Como muchas otras cosas, es un daño a nuestro planeta brutal, pero con la diferencia de que esta, es realmente una forma de transportar agua en estado sólido y crujiente. Algo, por lo tanto, que no parece muy útil.
Futuros cultivos de lechuga

En japón ya están trabajando con granjas robotizadas. Los robots se encargan del cultivo de lechugas con la ventaja de que, como no hay ningún contacto humano, no necesitan usar pesticidas.
Esto tiene un daño colateral que es que los agricultores se quedan sin quehaceres, y por lo tanto, sin trabajo. Pero este es otro debate en el que se valora el aporte de las máquias en nuestra sociedad.
Conciencia tranquila

Cuando vamos a un restaurante de comida rápida, o comida “basura”, la lechuga siempre estará presente. En una hamburguesa tenemos lechuga, si pedimos un plato combinado, también hay lechuga al lado de las patatas fritas y las croquetas.
En realidad, como hemos explicado, la lechuga no tiene ningún valor nutricional, por lo que su presencia, aparte de para aportar algo de frescura a las grasas o proteínas que estamos ingiriendo, sirve para calmar nuestra conciencia.
Todos los excesos son malos

Dicho esto, es importante comer de todo. Comer 10 kilos de lechuga diariamente es muy perjudicial para tu cuerpo, pero comer de vez en cuando una rica ensalada de tomate con maíz y cebolla, es fresco y equilibrado.
Todos los excesos son malos, incluso con alimentos como la lechuga. Lo ideal siempre es mantener una dieta variada en la cual se respeten las jerarquías de los alimentos con mejor valor nutricional para nuestro organismo.








