Madrid es una ciudad única y extraordinaria, y en parte porque posee sitios tan singulares como “El Retiro”. Es un tesoro natural de belleza que te proporciona aire fresco, gracias a sus grandes hectáreas de jardines y más de 15 mil árboles. Asimismo, es el espacio verde preferido de madrileños y visitantes donde pasean, hacer deporte, viven cultura, o solo van a leer un rato.
¿Sabes cómo disfrutar de cada rincón de este parque? Si aún no lo conoces, en esta guía te diremos los lugares secretos de El Retiro de Madrid que debes visitar. ¡Comencemos!
El origen: El Retiro

El Palacio del Buen Retiro y sus antiguos jardines datan de 1637, atribuido a Jusepe Leonardo. A comienzos del siglo XVIII, un noble y político español, el conde-duque Olivares dio estos parques al rey Felipe IV, pero no es hasta 1630 cuando empieza la construcción de los pabellones y gabinetes que conforman el palacio. De aquella residencia del rey quedan hoy en día además de sus jardines, lo siguiente:
- El salón de reinos, que en un momento se trató del Museo del Ejército
- El salón de baile, conocido actualmente como “Casón del Buen Retiro” y que durante años fue museo de reproducciones y modelos de yesos.
Vale la pena mencionar que, en el año 1868 después de la revolución gloriosa, el uso de los jardines fue dado a la ciudadanía y dejó de ser único de la monarquía. Junto a la Casa de Campo y el Monte del Prado, conforman los espacios verdes que posee Madrid.
Túneles secretos de la Guerra Civil

Uno de los sitios secretos de El Retiro no está a la vista de todos. A ocho metros de profundidad se extiende un laberinto de túneles que formaron parte del refugio antiaéreo construido en plena Guerra Civil. El búnker servía como protección para los vecinos del área y del encargado del parque en su momento.
El refugio goza de una ubicación estratégica rodeada de árboles frondosos y caminos de tierra. Una lámina de hierro era el indicativo de su entrada, y si se levantaba podrás acceder a unas escaleras donde empiezan los túneles. Se cree que su capacidad era de al menos 200 personas y fue un escondite que permitió salvar vidas, aun cuando es secreto para muchos madrileños.
Mirador desconocido

Hablar del estanque principal de El Retiro es sinónimo de tranquilidad y paz. Es un lago rodeado de columnas, árboles y el monumento de Alfonso XII. Esto lo hace un hermoso sitio que es ampliamente reconocido, donde puedes dar un paseo y apreciar los preciosos paisajes que te brinda.
Sin embargo, la estatua del rey español esconde un secreto: un mirador para embelesarse con el paisaje desde las alturas. A partir del 2018 abrió sus puertas, y aunque es gratuito se requiere reservar la entrada con tiempo, puesto que, es muy solicitada.
Parque del telégrafo

¿Quién se imaginaría que en El Retiro tendrían su propio telégrafo? De hecho, se le conocía como el Castillete del Retiro. Su construcción comenzó en 1850 en una zona reconocida del parque por ser el antiguo zoo, y se usó para distintos fines comenzando para hacer enlaces en las líneas telegráficas, luego en una escuela de telegrafía, y, por último, se constituyó la sede del AEMET.
La realidad es que con el paso de los años el castillete fue ocupando diferentes funciones, hasta que en el 2005 cerró sus puertas. Actualmente está en rehabilitación, ya que está calificado como perla historia.
El árbol más antiguo de todo Madrid

El árbol más antiguo de Madrid se llama Ahuehuete y se ubica en EL Retiro. Esta impresionante obra de la naturaleza descansa en los jardines del Parterre. Lo más curioso de todo es que se refiere a una especie bastante exótica, que de acuerdo a los expertos proviene de México. Algunos creen que se plantó en 1633, y posee una esperanza de vida de al menos 6.000 años.
Terraza de Cecilio Rodríguez

Existe un mundo distinto en El Retiro que se ubica cerca del Palacio de Cristal. Se refiere a los jardines secretos de Cecilio Rodríguez que no son conocidos por muchos, y es que son reservados por aquel madrileño que desea tener máxima tranquilidad. Estos jardines parecen de cuentos de hadas, cada detalle, rosa, y enredadera fue hecha con especial esmero.
Explorando este espacio de belleza, llaman la atención unas escaleras colocadas en el pequeño estanque con fuentes y pavos reales. Subiendo se llega a una terraza ideal para tomarse un respiro en sus bancos alejados del resto del mundo.
El estanque real

El estanque de las campanillas como también se le conoce es uno de los sitios menos vistos del parque que atrapa a cualquier que pase por delante. Se califica como una verdadera joya del parque, puesto que su construcción data del siglo XVII, siendo el sitio favorito del Rey Felipe IV.
En el centro del estanque descansa una pequeña isla a la que se accedía por medio de una pasarela, tiempo después se realizó un templo chino donde colgaban campanillas. Actualmente, no se conserva ni la pasarela, ni las campanillas, aunque a estas se les debe su nombre.
Huerto del parque

El Centro de Información y Educación Ambiental del parque es un espacio donde se promueven diferentes actividades vinculadas con el medio ambiente. Asimismo, se llevan a cabo talleres o cursos de jardinería, y otros relacionados con el tema del reciclaje. Es un espacio único donde puedes experimentar y aprender cosas interesantes. El huerto se ubica cerca de la entrada del Ángel Caído.
Rosaleda de El Retiro

La Rosaleda es una obra del Jardinero Cecilio Rodríguez y posee al menos 100 años de antigüedad. Es uno de los puntos únicos del parque en el que siempre verás a personas tomándose fotografías. Se pueden apreciar al menos 4000 rosales en mayo y junio en todo su esplendor, y está ubicada en un punto céntrico en el que puedes acceder por cualquiera de sus puertas.
La Ría de Patinar

La Ría de Patinar es un lugar único y poco conocido de El Retiro. Se encuentra dentro de El Campo Grande, que contiene otros pabellones como el Palacio de Cristal y el de Velázquez. Se le conoce así porque fue construido para realizar un patinaje en invierno. Además, puedes ver reflejados los árboles de palo santo o el palmito, que conforman la senda botánica del campo.















































































































































































































































































































