Casi la mitad de los profesionales de la industria del videojuego se ha planteado abandonar el sector tras la ola de despidos de los últimos meses. Es la principal conclusión que sacamos del informe anual Salary & Satisfaction de la firma de reclutamiento especializada Skillsearch, que dibuja un panorama de agotamiento y desconfianza en un negocio que, paradójicamente, no deja de crecer en facturación y relevancia cultural.
El estudio, elaborado a partir de las respuestas de 1.000 profesionales de Reino Unido, Europa, Norteamérica, APAC y MENA entre el 12 de noviembre de 2025 y el 24 de febrero de 2026, revela que un 44 % de las personas encuestadas ha pensado seriamente en dejar la industria como consecuencia directa de los recortes de personal. El dato sintetiza el clima de ansiedad laboral que se ha instalado tras un ciclo de despidos masivos a escala global.
De hecho, el 22 % de los participantes afirma haber sido despedido en los últimos doce meses, y otro 12 % señala que ya había pasado por una situación similar más de un año atrás. En total, más de un tercio de la muestra ha vivido un proceso de despido en primera persona. Solo el 35 % asegura que ni ellos ni sus estudios se han visto afectados por recortes, mientras que un 28 % indica que sí hubo despidos en su empresa, aunque no les alcanzaron personalmente.

Las razones de estos ajustes, según recoge el informe de Skillsearch, apuntan sobre todo a la retirada o reducción de la inversión, los recortes presupuestarios y la falta de proyectos en marcha. Tras el boom de lanzamientos e ingresos durante la pandemia, buena parte de los grandes grupos y estudios han pasado a una fase de corrección en la que el coste laboral se ha convertido en la primera palanca de ajuste.
El caso del Reino Unido y la dificultad para rehacer la carrera
El Reino Unido es el mejor ejemplo de esta situación. De allí procede el 43 % de las respuestas al estudio, y es también el país más afectado por los despidos. Entre quienes trabajan en el mercado británico, un 76 % afirma que está considerando buscar empleo fuera de la industria de los videojuegos en 2026.
Detrás de esa cifra no solo está el miedo a perder el puesto actual, también pesa la percepción de que, incluso reencontrando trabajo dentro del sector, la estabilidad es frágil. De las personas que fueron despedidas y han logrado recolocarse —un 45 % del total afectado por despidos—, solo el 27 % dice sentirse segura en su nuevo rol. La reincorporación no implica una recuperación de la confianza... es más bien un parche temporal en un contexto que perciben como inestable estructuralmente.
El tiempo necesario para encontrar un nuevo puesto también contribuye a esa sensación de vulnerabilidad. Un 21 % consiguió empleo en menos de un mes, pero para un 33 % el proceso se alargó entre uno y tres meses, un 20 % necesitó de cuatro a seis meses y un 19 % tuvo que esperar entre siete meses y un año. Un 8 % tardó más de doce meses en lograr una nueva oportunidad. Para trabajadores con hipotecas, familias o responsabilidades económicas elevadas, estos plazos son difíciles de asumir, incluso en un sector con salarios medios elevados en sus escalones superiores.
El informe detalla, además, una fuerte concentración de los despidos en áreas y perfiles concretos. El arte se cita como una de las disciplinas "más impactadas", junto con los puestos sénior, las compañías de más de 250 empleados y los profesionales con más de diez años de experiencia.
Las posiciones de alta dirección (C‑suite) alcanzan salarios medios de 199.833 libras anuales, los puestos directivos rondan las 110.442 libras y los perfiles júnior apenas llegan de media a 30.357 libras. Dentro de las especialidades, los directores de programación y de operaciones de negocio figuran entre los mejor pagados, con 130.963 y 112.495 libras respectivamente.
El impacto negativo de la IA en los videojuegos
A la inestabilidad ligada a los despidos se suma la irrupción masiva de herramientas de inteligencia artificial, sin duda otro factor que pesa en la decisión de abandonar el sector. Casi la mitad de los profesionales encuestados están preocupados por el aumento del uso de IA en el desarrollo de videojuegos, y un 64 % considera que su impacto en la creatividad de la industria es negativo.
Las principales inquietudes son la amenaza a la seguridad del empleo, la pérdida de autenticidad creativa y el riesgo de un uso poco ético de estas tecnologías. Al mismo tiempo, una parte relevante del sector reconoce ventajas en la adopción de estas herramientas, y más de la mitad de las personas encuestadas afirma que ellas mismas o sus empresas ya utilizan soluciones de IA en su trabajo diario, con mejora de la eficiencia, ahorro de costes y la posibilidad de que equipos pequeños produzcan más y más rápido.

Sin embargo, solo el 29 % indica que su compañía dispone de políticas o guías éticas específicas sobre el uso de IA.
Para dar más información, el 74 % de los encuestados son hombres y la mayoría se concentra en las franjas de 25 a 34 años (39 %) y de 35 a 44 años (37 %). Un 66 % tiene un contrato permanente, y casi la mitad acumula más de una década de experiencia. Es decir, no se trata de un grupo de recién llegados que puedan abandonar la industria sin coste; son profesionales que han construido su carrera y su identidad en torno al desarrollo de videojuegos.
Muchos de estos perfiles contemplan activamente cambios de rumbo para 2026, ya sea hacia otros sectores tecnológicos o hacia industrias completamente distintas, en busca de mayor seguridad, mejores condiciones salariales o proyectos percibidos como más estimulantes. La mitad de los encuestados afirma que estaría dispuesto a reubicarse en otro país si el nuevo empleo ofrece un salario superior y un paquete de reubicación adecuado. No obstante, un 38 % reconoce haber rechazado ofertas precisamente por considerar insuficientes esas condiciones de traslado, en un contexto marcado por el aumento del coste de la vida en las principales ciudades tecnológicas.




