El Pentágono plantea suspender a España de la OTAN en un email filtrado

Un correo interno filtrado por Reuters revela que Washington estudia represalias contra Madrid por no sumarse a su ofensiva contra Irán. La OTAN aclara que su tratado no permite expulsar a nadie, pero el mensaje ya ha calado. Vaya semana.

Un correo interno del Pentágono ha encendido la mecha: Washington estudia cómo penalizar a España por no sumarse a su movida militar contra Irán, y la palabra 'suspensión de la OTAN' aparece negro sobre blanco. Tela marinera.

La exclusiva la destapó Reuters y la han recogido 20minutos y elDiario.es esta semana. En el email, funcionarios del Departamento de Defensa estadounidense le dan vueltas a posibles represalias contra Madrid por negarse a colaborar en operaciones en el estrecho de Ormuz. El Pentágono baraja en privado una sanción histórica contra un aliado, algo que no se recordaba desde hace décadas.

Qué dice exactamente el correo filtrado

Según la filtración, altos cargos del Pentágono discuten opciones para 'castigar' a España por su postura en la crisis con Irán. Entre las ideas sobre la mesa: reducir cooperación militar, revisar el estatus de las bases de Rota y Morón, y la bomba gorda, 'explorar mecanismos de suspensión dentro de la OTAN'. El tono del email, según las fuentes citadas por Reuters, es de frustración pura.

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El contexto importa. La Administración Trump lleva meses presionando a socios europeos para que se sumen a su escalada contra Teherán, y España ha sido de los gobiernos más tibios. Pedro Sánchez ya dijo en su día que no pensaba mandar tropas a Ormuz, y desde entonces la relación con la Casa Blanca está congelada. Madrid se ha convertido en el aliado incómodo del bloque occidental, y en Washington alguien ha decidido dejarlo por escrito.

El detalle que se está saltando medio Twitter: la OTAN no puede expulsar a nadie

Aquí viene lo bueno. La propia Alianza Atlántica ha salido a aclarar que su tratado fundacional, el famoso Tratado de Washington de 1949, no contempla ningún mecanismo de expulsión ni de suspensión de miembros. Un país puede irse voluntariamente (artículo 13), pero no se le puede echar. Punto.

O sea, que el Pentágono puede enviar todos los correos que quiera, pero jurídicamente la suspensión de España en la OTAN es imposible sin rehacer el tratado entero. Y rehacer el tratado requiere unanimidad de los 32 miembros, cosa que no va a pasar ni borrachos.

Lo que sí puede hacer Estados Unidos por su cuenta: reducir cooperación bilateral, sacar material de Rota, vetar contratos de defensa, congelar intercambio de inteligencia. Eso es real y duele. La amenaza formal de expulsión es más bien un globo sonda, una forma de mandar un recado público sin coste legal. Pero el recado ha llegado.

Por qué esto no es un chiste diplomático cualquiera

Conviene mirar el precedente. La última vez que un aliado importante de la OTAN tuvo un choque así de crudo con Washington fue Francia en 1966, cuando De Gaulle sacó al país de la estructura militar integrada (no de la Alianza). Francia volvió a la estructura en 2009, y durante cuatro décadas la relación funcionó en modo frío pero correcto. Ese es el techo histórico de este tipo de broncas.

Lo de ahora con España es distinto porque la filtración es pública, señala a un gobierno concreto y se produce en plena escalada con Irán. Ningún aliado europeo había recibido una amenaza así por escrito desde la Guerra Fría. Y el hecho de que el email se haya filtrado (aún no está claro si desde dentro del propio Pentágono o desde un intermediario europeo) apunta a que alguien quería que esto saliera. Cosas que pasan en 2026.

¿Hacia dónde va esto? Lo lógico es esperar unos meses de tensión pública, alguna respuesta dura del Gobierno español, y al final un rebaje de intensidad vía pasillos. La expulsión no va a ocurrir, pero el daño reputacional y las posibles represalias bilaterales van a marcar la agenda europea de los próximos meses. Ojo también a los movimientos del resto de socios mediterráneos. Italia y Portugal están mirando con lupa.

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