RTVE da un giro: producirá en casa sus magacines estrella

La cadena pública quiere producir en casa Mañaneros 360, Malas Lenguas y Directo al grano, ahora en manos de productoras externas. Es el mayor giro de modelo productivo en la tele pública en una década y toca a tres de sus programas más vistos.

RTVE acaba de soltar un bombazo en sus pasillos: va a producir en casa sus magacines estrella, los que ahora están externalizados. Lo ha comunicado a sus trabajadores esta misma semana, según adelantó El Independiente, y el giro toca directamente a Mañaneros 360, Malas Lenguas y Directo al grano. Traducido: se acabó depender de productoras externas para el prime time informativo diurno.

Qué ha pasado exactamente en la cadena pública

La dirección de RTVE ha trasladado a la plantilla su intención de internalizar la producción de los magacines diarios que, hasta ahora, salían con la firma de productoras de fuera. Hablamos de los tres buques insignia del día: el de la mañana con Jaime Cantizano, el de la tarde con Jesús Cintora y el de mediodía con Marta Flich. Tres franjas clave que pasarían a fabricarse con medios propios de la casa.

El movimiento no es solo industrial. Es político, laboral y narrativo. La idea, según cuentan desde dentro, es recuperar control editorial, ahorrar costes a medio plazo y dar trabajo a la plantilla fija del ente, que lleva años mirando cómo los formatos más vistos se cocinan fuera. La cifra no se ha hecho pública, pero el ahorro anual de internalizar tres magacines diarios se mueve habitualmente en varios millones.

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Ojo al detalle. Los tres programas son pilares de la parrilla diurna reconstruida por la nueva dirección, y cambiar quién los produce a mitad de temporada es una operación de cirugía fina. Tela.

Por qué esto es más gordo de lo que parece

Llevamos años con el modelo contrario: las públicas y privadas soltando producción a grandes grupos como Mediapro, Shine, Warner Bros. ITVP o La Osa. RTVE, con este giro, rema en dirección opuesta y apuesta por el músculo interno. Es el mayor movimiento de internalización de la televisión pública en la última década, y abre una conversación incómoda en el sector.

¿Puede una cadena pública fabricar en casa tres directos diarios de tres o cuatro horas cada uno sin que se note? Aquí está el debate. Los sindicatos aplauden, las productoras externas torcen el gesto y los propios presentadores miran con una ceja levantada, porque cambiar de estructura productiva a medio curso siempre trae ruido. El grupo de WhatsApp está que arde.

La otra lectura es de contexto. TVE viene de una temporada en la que ha recuperado audiencia en mañana y tarde, con Mañaneros 360 peleando el liderazgo y Malas Lenguas marcando récords puntuales. Cambiar de modelo cuando los datos acompañan es una apuesta valiente, porque si algo se tuerce, el foco se va directo a la decisión.

El precedente que nadie está mencionando y lo que viene ahora

Para entender la jugada conviene mirar atrás. La BBC lleva años jugando a este tablero: produce en casa sus magacines diarios y subcontrata solo formatos muy específicos. El modelo le funciona en coste y en control editorial, aunque le ha costado algún que otro enfrentamiento con el sector independiente británico. RTVE parece mirarse en ese espejo.

En España, el caso más cercano fue la etapa de La mañana de La 1 con producción interna, que terminó dando paso precisamente al modelo externalizado que ahora se pretende revertir. Es decir, llevamos dos décadas de péndulo. Mi lectura: el giro tiene sentido industrial si la plantilla está dimensionada, pero el riesgo operativo en los primeros meses es real. Hacer tres directos diarios con equipo propio exige coordinación quirúrgica y cualquier fallo técnico o editorial se paga en audiencia al instante. Los próximos meses, con la transición en marcha, van a ser el verdadero examen. Y, ojo, porque las productoras afectadas tienen contratos vigentes: habrá que ver cómo se cierra esa puerta sin litigio.