Sin importar de quien estemos hablando, a nadie le gusta quedar en el olvido, sobre todo cuando -por breves momentos- fuiste una figura pública. Es por ello que, para resistir el paso del tiempo, estos concursantes de Gran Hermano han intentado probar suerte en la música y televisión. Algunos consiguieron su gallina de oro, pero otros no.
Del dicho al hecho, hay mucho trecho. Estos rostros han probado lo dulce del éxito, la fama pasajera, y, sin embargo, acabaron siendo utilizados, por las mismas cadenas televisivas que los crearon. Conoce a los participantes de Gran Hermano que quisieron ser famosas celebridades, pero fracasaron en el intento. ¡Que pasen los concursantes!
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María José Galera, de la primera temporada de Gran Hermano

Pese a que rentabilizó su paso por Gran Hermano, tras haber sido la primera expulsada -de la historia- del reality show; y protagonista de la primera gran historia de amor del formato, María José Galera terminó en la ruina. La ex concursante había protagonizado decenas de publicaciones, visitado innumerables platós, e incluso probó con la música.
Sin embargo, en 2012, María José Galera confesó que atravesaba una mala época. No tenía ni trabajo, ni dinero, y para colmo, ¡su marido la había abandonado! La andaluza había decidido decir la verdad en Sálvame, estaba completamente arruinada. Su paso por Gran Hermano no le resultó favorecedor. Por fortuna, ahora vive feliz en México.
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Marina Díez

Marina fue la primera concursante de Gran Hermano que entró casada. Tras haber sido protagonista de un sonado divorcio, que acabó vendiendo en algunos platós, la ex concursante se mudó a Benidorm, donde le confesó a ¡Qué tiempo tan feliz! que ella había sido víctima de la crisis económica, y, además, estaba totalmente arruinada...
La teleoperadora había perdido su vivienda, por lo que su situación empeoró. “Ahora no hay trabajo, y cuando llego a un trabajo, me focalizan en Gran Hermano y ni me dan una oportunidad” confesó Díez. El precio de la fama le había salido muy caro, por lo que lamentaba haber participado en el reality show. Pobre Marina, sin trabajo y casa.
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Javito

Javier García de Seárez había triunfado como ningún otro. Ganó la tercera edición de Gran Hermano, se embolsó 180 mil euros y paso a ser dueño de varias propiedades. El ex concursante tenía una vivienda, tres locales, dos pubs y una discoteca. Todo le iba como una balsa de aceite. Sin embargo, Javito no sabía que su situación cambiaría...
El gallego terminó en la ruina, mientras trabaja en una tienda de móviles. Javier García le confesó su situación a La Voz de Galicia, confirmando que había sido víctima -como varios españoles- de la crisis. “El premio del reality show habían sido 30 millones de pesetas, aunque al final, entre unas cosas y otras, me quedaron 100 mil euros”, relató.
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Jacinto

El paso de Jacinto Gerbayo por Gran Hermano, se resume en una prematura expulsión, pero con un beneficio de 300 mil euros. El ex participante intentó ser astuto, en vez de despilfarrarlo, decidió invertirlo en un bar en Navarra, su tierra natal. Lo que Gerbayo no pudo predecir fue que su inversión se iba a convertir en un proyecto sin éxito.
En una entrevista con Kiko Hernández, Jacinto confesó lo siguiente: “Estoy muerto, no tengo dinero ni para dar de comer a mis hijos”. En Tentaciones de mujer, también aseguró que: “He invertido más de 700 mil euros. Me llegué a fiar de unos trepas que habían ascendido en la banca porque me lo daban todo, sabiendo que yo podía pagar”.
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Fresita

Nuria Yáñez, mejor conocida como “Fresita”, había sido ganadora de la quinta edición de Gran Hermano. La catalana, que llegó a embolsarse 300 mil euros, logró amasar una buena fortuna. Gracias a sus múltiples portadas de revistas, y los programas en los que participó, Nuria había ganado una significativa cantidad de dinero. Todo iba muy bien.
Pese a todo su éxito, Yáñez terminó en la ruina. La tragedia tuvo lugar años más tarde, después de haber firmado su victoria en el espacio producido por Zeppelin TV. Como comentó en Sálvame, ella también acabó siendo afectada por la crisis. Estuvo a punto de perder su vivienda, y su tienda de ropa. Pero ahora Nuria trabaja en una radio local.
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La marquesa

Tras haber sido protagonista de un turbulento paso durante su estadía en la casa de Guadalix de la Sierra, Beatriz confesó su situación económica. En Gran Hermano, era apodada “la marquesa”, debido a una continua ostentación económica, de la que siempre hacía gala. Irónicamente, después del reality show, las cosas habían cambiado.
Durante una entrevista para El confesionario de Kiko, Beatriz confesó que en 2013, la ex concursante estaba arruinada, y, además, la había desahuciado. “Estoy sin casa, sin dinero, sin tarjetas... Mi hijo y yo vivimos en la calle”, declaró la marquesa. También relató que, debido a su edad, era muy difícil conseguir trabajo. ¡Las vueltas de la vida!
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Chiqui

Almudena Martínez, más conocida como “Chiqui”, por su pequeña estatura, fue la tercera finalista de Gran Hermano 10. Tras haber participado en el reality show, Chiqui fue rescatada por La Fábrica de la Tele. Empezó como colaboradora de Sálvame, para luego trabajar como reportera, y, finalmente, con un puesto en la sala recreativa.
Sin embargo, Almudena estaba pasando por apuros económicos. Había invertido en una discoteca, pero sus socios la estafaron. La situación no pintaba bien, por lo que se convirtió en concursante de Supervivientes. De vez en cuando podemos verla en algún plató, vendiendo el embarazo y parto de su hija, o hablando de su terrible matrimonio.
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Ana Toro

Al igual que su ex compañera, Chiqui, Ana Toro participó en Gran Hermano 10, y en GH: El reencuentro. La granadina -sin ninguna duda- fue una de las concursantes peor paradas. Pese a que le encontraron un tumor maligno, su familia la había repudiado por participar en el reality. Por lo tanto, Toro tuvo que vivir en una casa de acogida.
Para empeorar las cosas, Ana intentaba mantener a su hija, fruto de una relación inestable con un noruego desconocido. El padre había decidido regresar a su país, debido a que buscaba trabajo. Como consecuencia, Toro se convirtió en una madre soltera. La ex concursante admite que Gran Hermano ha sido el causante de sus males.
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Ismael Beiro

Después de haberse lavado sus dientes, como si de un comercial de Colgate se tratara, Ismael ganó el concurso, llevándose así todo el dinero. Bueno, casi todo, debido a que Hacienda es quien siempre gana Gran Hermano, Así que salió a probar suerte. Logró conseguir un puesto como presentador, nada muy grande, pero estaba ganando pasta.
También apareció en algunas series, como esas que HBO querría hacer, es decir, Arrayán, Gym Toy, Shit Himself Little Parrot, etc. Todo iba bien, pero en 2002, el ex concursante se había dado un piñazo de tráfico. Aunque salió como todo un campeón, estuvo muy cerca de quedar tieso. Su vida casi era arruinada, pero Beiro tuvo suerte.
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Víctor Sandoval

El caso de Víctor es un tanto particular. El periodista participó en Gran Hermano VIP, edición donde ganó la colaboradora de Sálvame, Belén Esteban, haciéndose con el maletín. Pero el detalle está en que, según varias fuentes, Sandoval accedió a entrar a Guadalix porque ya estaba arruinado. Y por desgracia, el reality no le ayudó a mejorar.
Tras haber pasado por una traumática ruptura con Nacho Polo, el periodista lo había perdido todo. Además de quedarse sin amor, también le quitaron lo que era propiedad de ambos. Por lo tanto, Sandoval estaba pasando por una de sus peores épocas, tanto emocional, como profesionalmente. Así que fue en busca de una solución, pero perdió.