Una de las cosas a las que hemos empezado a tenerle miedo es a la factura de la luz del fin de mes, y es que últimamente los incrementos en las tarifas de energía eléctrica han dejado seco a más de uno y hay que pensar que viene el invierno y que si en verano ya nos costó un pastón mantener la casa fresquita, sólo nos podemos imaginar cuanto nos va a costar mantenerla caliente en la época más dura del frío.
Tal como han estado ocurriendo las cosas, si hemos tenido uno de los veranos más calientes en muchos años, entonces es probable que también tengamos uno de los inviernos más crudos de los últimos tiempos, de modo que ya estamos pensando en alternativas que nos permitan ahorrar en electricidad y mantener el hogar calentito. Que si estufas de queroseno, que si chimeneas de leña, pero como la tecnología no querido quedarse atrás, ahora tenemos bombillas con WiFi.
¿Qué es una bombilla con WiFi?

Se trata de unas bombillas inteligentes, que pueden ser controladas desde un dispositivo o teléfono móvil, o por cualquier asistente inteligente de voz que podamos tener en casa como Alexa, Siri o Google Home, con las cuales se pretende ayudarnos en nuestras labores del día a día, facilitado el apagado y el encendido de las luces, haciéndolo de manera automática.
Pero también las labores que no sean cotidianas como iluminar una habitación con determinados colores que se pueden crear de forma sencilla. No obstante, ¿esas comodidades representan o no un incremento en la factura de la luz?
Este tipo de bombillas siempre están conectadas

Esto es un hecho científico. Una bombilla inteligente siempre estará conectada y nos hace preguntarnos si ello representa un incremento en el coste de la luz, ya que necesitan esa conexión permanente para poder ofrecernos las funcionalidades que nos brindan.
Ello quiere decir que, técnicamente, una bombilla inteligente siempre va a estar ‘encendida’ aunque no estén emitiendo señal lumínica. La causa de ello es que necesitan mantenerse en comunicación ininterrumpida con el WiFi de la casa, o por defecto, con los sistemas de comunicación inalámbrica como Z-Wave o Zigbee.
¿Por qué deben permanecer conectadas?

Eso es lo que garantiza que las bombillas inteligentes siempre estarán preparadas para cualquier momento en el que decidas encenderlas de manera remota. En consecuencia, lógicamente las bombillas inteligentes deben seguir consumiendo, aunque sea mínimamente, electricidad, aunque en teoría estén apagadas, ya que un gasto mínimo de electricidad es lo que va a permitir que el chip de WiFi que se encuentra en el interior de las bombillas inteligentes quede en un modo de espera hasta que reciba las instrucciones pertinentes.
¿Cuánta electricidad consume una bombilla inteligente ‘apagada’?

Por lo que respecta a la cantidad de energía eléctrica que consumen las bombillas inteligentes mientras se encuentran ‘apagadas’, debemos decirte que lo que consumen en los períodos en que se encuentran inactivas es tan pequeño que las bombillas necesitarían de meses para llegar a consumir un kWh de electricidad.
Usemos los valores referenciales

Al tomar como referencia los datos que han sido suministrados por los diferentes fabricantes, la gran mayoría de las bombillas inteligentes sólo consumen entre un 0,2 y un 0,5 vatio cuando se encuentran ‘apagadas’ o en modo de espera de la orden correspondiente. Esas cantidades son el equivalente a 0,0002 y 0,0005 kWh o kilovatios por hora. Con 0,2 vatios, una bombilla inteligente necesitaría unas 5.000 horas para consumir sólo un kWh de electricidad, que son alrededor de 208 días.
¿Cuáles bombillas inteligentes son mejores, las LED o las LED WiFi?

Una vez que hemos respondido a la primera pregunta que se relaciona con el consumo de electricidad, el siguiente cuestionamiento es si las bombillas LED que no son inteligentes tienen un consumo que puede ser equiparado al de las bombillas inteligentes.
Al respecto, y tomando como referencia una bombilla inteligente de la marca Prhillips Hue, que es de las que más se vende en el mercado, al compararla con una bombilla normal LED de la misma marca, podemos observar que la bombilla LED estándar usa cinco vatios de energía para poder producir hasta 550 lúmenes de luz, mientras que una bombilla inteligente necesita consumir una mayor cantidad de energía para brindar igual luminosidad.
¿Entonces me debo cambiar a las bombillas LED normales?

Realmente, no creemos que sea necesario, porque si te pones a sacar las cuentas, la diferencia de consumo entre una bombilla LED normal y una bombilla LED WiFi no es tanta, y si la distribuyes en el término de un año, tan sólo supondría unos cuantos euros de más en el monto total anual de tus facturas de la luz.
¿Cuánto es la diferencia en la factura?

La verdad, por unos pocos euros, no vale la pena dejar de disfrutar de las comodidades que brinda el uso de bombillas inteligentes WiFi, como es el caso de atenuar la luminosidad de una habitación, o lograr un color especial de luminosidad en una estancia, asunto en el que, por supuesto, las bombillas inteligentes WiFi les ganan limpiamente a las bombillas LED normales.
Algunos consejos para ahorrar en el uso de bombillas inteligentes WiFi

El primero de ellos es que las mantengas apagadas la mayor cantidad de tiempo posible. Si no estás en una habitación no enciendas la luz. Ya sabemos que es el mismo consejo que te daríamos si estuviéramos refiriéndonos a una bombilla normal, pero es que resulta un consejo útil para ambos casos.
Otro consejo es que si no necesitas mantener iluminada en su totalidad una estancia, le des las instrucciones necesarias a las bombillas inteligentes para que atenúen la intensidad de la luminosidad. Este es un consejo que sólo podemos darte cuando estés usando bombillas inteligentes WiFi, ya que con las bombillas normales esto es imposible de realizar.
Si vas a salir de casa por mucho tiempo, y no quieres que las bombillas inteligentes sigan consumiendo energía, lo que tienes que hacer es apagar el WiFi, o bajar el swiche principal del que se alimenta la electricidad de tu vivienda, esto en caso de que sigas desconfiando, pero realmente no creemos que ello sea necesario, porque, como acabamos de explicarte, es muy poca la diferencia anual que se verá reflejada en tu factura de luz.






















































































































































