Desde la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU), trabajan incesantemente para mantener a los usuarios y consumidores protegidos e informados sobre sus derechos, y así como han ofrecido informes detallados sobre las mejores opciones de compra para comprar alimentos, o dar información relevante para ahorrar al echar gasolina, también ofrecen consejos directos sobre el consumo de manera segura.
Es así como hace pocos días han anunciado a los consumidores cuáles son las maneras más seguras de consumir alimentos, y sobre todo, han revelado algo de gran importancia para la colectividad, y es que, aunque el consumo de alimentos después de cierto tiempo puede ser peligroso para la salud, han manifestado que hay productos que no tienen fecha de caducidad.
Fecha de caducidad y de consumo preferente, en esto se basan las recomendaciones de la OCU
Comencemos por establecer lo que ha tomado en consideración la OCU para destacar cuáles son los productos que no tienen fecha de caducidad. Lo primero es saber que existen dos normas con relación a la venta de productos, y estas son informar al consumidor la fecha de caducidad y la de consumo preferente. Estas pueden parecer iguales, pero no lo son.
Con relación a la fecha de caducidad, esta se indica en aquellos productos que son altamente perecederos y que, por lo tanto, son de mayor riesgo biológico; por ejemplo, las carnes y pescados frescos y crudos, los cuales pueden desarrollar bacterias patógenas.
Ahora bien, con relación a la fecha de consumo preferente, esta es la aplicada a aquellos productos que son estables y que pueden resultar significativamente más duraderos. Estos, aunque pueden ver alteradas sus propiedades organolépticas, no presentan ningún tipo de riesgo biológico para el consumidor.
Alimentos con los que se debe ser muy cauteloso según la OCU
Teniendo entonces en consideración lo establecido como fecha de caducidad y la fecha de consumo preferente, la OCU ha señalado cuáles son aquellos productos que puedes consumir debido a que no tienen caducidad señalada.
Ahora bien, antes de pasar a ellos, es muy importante que tengas en consideración cuáles son los que por sus características, si ameritan que seas lo más cauteloso posible. Estos son los pescados, aves y carnes en general, incluidas las de cerdo, res y de caza. Incluso, desde la Organización de Consumidores y Usuarios, destacan también tener precaución con el queso fresco:
“Pasada la fecha de caducidad, hay que abstenerse de comer carnes, pollo, pescado o queso fresco. El riesgo puede presentarse incluso antes de esa fecha si los alimentos no se han conservado a temperaturas adecuadas. Existe la posibilidad de que sean portadores de microbios y algunos de ellos, al proliferar, desencadenen intoxicaciones y enfermedades”
Qué pasa si comes carnes caducadas
Tal como lo señalan desde la OCU, comer carne caducada puede ser peligroso para la salud, ya que las bacterias pueden crecer en la carne y producir toxinas que pueden provocar enfermedades. Algunos de los riesgos asociados con el consumo de carne caducada incluyen intoxicaciones alimentarias, infecciones bacterianas y otras enfermedades.
Es importante respetar la fecha de caducidad de los alimentos y seguir las pautas de almacenamiento adecuadas para reducir el riesgo de contaminación y enfermedad. En general, es recomendable no comer carne que haya pasado la fecha de caducidad indicada en el envase. Si tienes dudas acerca de la calidad o seguridad de un alimento, lo mejor es tirarlo para evitar posibles riesgos para la salud.
Qué pasa si comes pescados caducados
Los pescados frescos son altamente perecederos y deben ser consumidos dentro de un período corto después de la compra. Si has comprado un pescado que ha pasado su fecha de caducidad, es recomendable no comerlo.
En general, es mejor comprar y consumir pescados frescos de alta calidad de fuentes confiables para evitar el riesgo de enfermedades relacionadas con la ingesta de pescados caducados, o adquirirlo congelado con la certeza de que la cadena de frío se ha mantenido de manera correcta hasta llegar a tu casa.
¿Hay realmente alimentos que no tienen fecha de caducidad? Esto dice la OCU
Según lo señalado por la OCU, en efecto, hay alimentos que no tienen fecha de caducidad e incluso, algunos, aunque presenten una fecha de consumo preferente superada, pueden comerse sin problema alguno.
Ahora bien, si consumes por ejemplo yogures, puede que notes aumentada la acidez del producto, pero no hay peligros para la salud, puesto que la leche es pasteurizada. Con respecto a otros productos como las galletas, estas pueden resultar algo secas e incluso rancias, pero no resultan peligrosas.
Alimentos que no tienen fecha de caducidad
Teniendo en consideración las diferencias entre las fechas de caducidad y también las de consumo preferente, la OCU señala entonces cuáles son los productos destacables que no tienen fecha de caducidad. Estos productos son diez en total:
- Yogures.
- Pan de molde.
- Patatas fritas y frutos secos.
- Bollos y galletas.
- Refrescos y alcohol.
- Pastas, arroces y legumbres.
- Mermelada y mantequilla.
- Embutidos y quesos curados.
- Sopas y salsas de sobre.
- Envases de tomate.
Ahora bien, tal como lo hemos señalado anteriormente, aun cuando estos se puedan consumir pasada la fecha recomendada de consumo preferente, lo cierto es que sus propiedades organolépticas pueden resultar afectadas, y quizás no te sepan tan bien como antes de la fecha señalada.
Congelar, una opción para alimentos con fecha de caducidad
Bien, desde la OCU no solo señalan lo que debes saber sobre la posibilidad de consumo de un determinado producto, sino que también te orientan sobre lo que debes hacer en caso de tener productos que señalen fecha de caducidad y no pienses consumirlos de inmediato.
Para estos casos, recomiendan que los congeles. Esto puedes hacerlo con jamón cocido, pescado, carnes, etc. Pero debes tener en cuenta que, de congelarlos, una vez que los descongeles debes consumirlos en un tiempo no mayor a las 24 horas. Esto porque existe el riesgo de bacterias patógenas existentes.
¿Qué hay de los alimentos no perecederos? Esto es lo que aclara la OCU
Aunque todos los alimentos deberían estar señalados con fecha de caducidad o de consumo preferente, es sabido qué bebidas alcohólicas con graduación mayor al 10%, frutas, verduras, hortalizas y panes, así como vinagre, azúcar o chicles, son considerados como no precederos.
Si bien estos productos pueden ver alteradas sus características pasado un tiempo, los mismos no están en obligación de portar la fecha de caducidad. No obstante, estos productos ven alteradas sus características, y aunque no supongan riesgo para la salud, ven su calidad mermada.
Frutas y verduras la decisión recae en el consumidor, señala la OCU
Otros productos que no llevan fecha de caducidad y a los que se debe estar atento según las consideraciones de la OCU, son las frutas y verduras, en cuyo caso, el consumidor será el que deba decidir si es correcto o no consumirlas, prestando principalmente atención a su aspecto.
El olor y textura de las frutas y verduras pueden ser señales evidentes del estado de estos alimentos, y en caso de estar enmohecidas o podridas en algunas zonas, puede bastar con retirar el trozo afectado y un margen superior antes de consumirlas.
Cómo conservar correctamente los alimentos
Para conservar correctamente los alimentos, es importante seguir algunas pautas básicas de almacenamiento y refrigeración que pueden ayudar a reducir el riesgo de enfermedades relacionadas con alimentos contaminados. Según lo señalado por la OCU, es importante conservarlos de la manera correcta. En este sentido, ten en consideración algunos puntos:
- Refrigera los alimentos perecederos tan pronto como sea posible. La temperatura de la nevera debe estar por debajo de los 5 °C para evitar el crecimiento de bacterias.
- Almacena los alimentos en recipientes herméticos para evitar la contaminación cruzada.
- Asegúrate de que los alimentos estén completamente cocidos antes de comerlos.
- Etiqueta los alimentos almacenados para conocer la fecha de caducidad y consumirlos antes de esa fecha.
- Limpia la nevera regularmente y asegúrate de que esté a una temperatura adecuada.
Siguiendo estas pautas, puedes asegurarte de que los alimentos se conserven correctamente y reducir el riesgo de enfermedades relacionadas con el consumo de alimentos contaminados.