Si hay algo que debe hacernos sentir orgullos a todos, es de poder tener en España una amplia diversidad de pueblos que se convierten en un fiel acompañante en un día diferente, o en unas merecidas vacaciones. Cuando se trata de conocer cada una de las maravillas que contamos en el país, sin duda alguna, tenemos que dar un paseo de encanto por los pueblos más bonitos de Cataluña, siempre imponente, cautivadora y muy acogedora, donde propios y visitantes pueden pasar los mejores días de su vida.
Últimamente los pueblos se han ido posicionando de una manera importante en el gusto de las personas, sobre todo por su tranquilidad, sus hermosos paisajes, ese encuentro entre culturas y un aire fresco que a cualquiera le pone a mil los sentidos. Es así como Cataluña es una cuna de lugares impresionantes, rodeados de naturaleza y de atractivos con los que disfrutar con todas las de la ley. La lista es larga, así que te desvelamos los 10 pueblos más bonitos que vas a poder encontrarte una vez pises tierras catalanas.
Peratallada
Iniciamos esta presentación de los pueblos más bonitos de Cataluña con Peratallada. Estamos en presencia de uno de los lugares más increíbles que debes visitar por lo menos una vez en tu vida.
Se encuentra ubicado a un poco más de 130 km de Barcelona y 40 de Girona. Dentro de sus raíces culturales tenemos que contarte que ha sido declarado Conjunto Histórico Artístico de la localidad, debido a su imponente arquitectura medieval que sorprende gratamente a todas las personas.
Su conservación es de las más visibles, y sus calles te hacen vivir un viaje de otra época. Es posible que te des un paseo por el Bar del Pobel, donde podrás encontrar la oficina de turismo, y obtener detalles sobre las murallas excavadas en la roca, y unos locales donde venden helados divinos, tanto dulces como salados.
Sitges
Sitges es uno de los pueblos que hace acto de presencia en esta exposición de encanto. Es de lo más bonitos que puedes encontrar en Cataluña, y lo hace perfecto por estar rodeado de unas increíbles montañas que forman parte esencial del Parc Natural del Garraf. Se encuentra localizado a unos 35 kilómetros de Barcelona, y perfectamente puedes llegar en tren, autobús, o en coche personal.
De hecho, el viaje en coche es de los más fascinantes, porque tiene la particularidad de tener unas carreteras hermosas, en la que puedes echar varias fotografías al recuerdo.
Cuando pongas una piel en Sitges podrás disfrutar de la costa de Garraf que tiene un paisaje de impacto. Además, el estar cerca al mar, con esas casas blancas muy marineras no querrás irte, pues te van a atrapar con el rico olor de pescado, y te incitan a comerte un buen plato.
Pals
Si de pueblos bonitos hablamos, Pals es de los que tienes que conocer una y mil veces, de rincón a rincón, hurgar en sus espacios para que puedas disfrutar de una experiencia sin igual.
Este pueblo está posicionado en la comarca de el Baix Empordà, en la Costa Brava. Se trata de un hermoso pueblo medieval, y que tiene un impresionante patrimonio histórico en el que podemos distinguirlo como Bien de Interés Nacional.
Se destaca por tener un estilo gótico, románico y barroco, convirtiéndose en la escapada perfecta que seguramente necesitas. Puedes darte una visita por la Iglesia de Sant Pere, la misma tiene una arquitectura que data de más de 1.000 años de historia.
Tossa de Mar
Tossa de Mar viene a ganarse tu atención, y de una manera en la que ni te imaginas. Es denominada como el "paraíso azul", esta definición viene de la mano del célebre pintor Marc Chagall, quien se refugió por un buen tiempo en esta localidad.
Este pueblo es de los que suele llamar muchos turistas. De hecho, cuando hablamos de la Costa Brava, sin duda que Tossa de Mar causa sensación.
Posee un recinto amurallado de la Vila Vella, que es una representación de la población medieval fortificada que se conserva actualmente en esta tierra. Su tradición marinera sigue afianzándose, por lo que puedes ver barrios de pescadores, y una rica gastronomía para deleitar el paladar. Te sugerimos ir a el faro, pasando por la playa de la Mar Menuda hasta conquistar el cavo de Tossa.
Cadaquès
De los pueblos pescadores que podemos ver en Cataluña, uno de los que mantiene firmemente sus creencias es Cadaquès. Es increíble poder pasear por sus calles y toparse con las casas blancas, con imponentes calas.
Aunado es eso, está el Parc Natural del Cap de Creus para sumar un atractivo más a esta fascinante visita que tienes que dar de una vez por todas hacia Cadaquès.
Como dato vinculante, su casco histórico se mantiene cuidado y es posible encontrar la Iglesia de Santa María, que data del siglo XVII y está la cala de Portlligat, la Casa-Museu de Dalí.
Taüll
Le toca el turno a Taüll, uno de los pueblos que se ha ganado el cariño de los turistas, y es definido como de los más bonitos. Es un lugar ideal para las personas que tienen un profundo amor por la naturaleza y desean desconectarse del caos de las grandes ciudades. Podrás encontrar construcciones románicas y es parte esencial de la historia de la arquitectura mundial.
Es importante señalar que posee dos de las iglesias de ese estilo que han sido declaradas Patrimonio Mundial de la Humanidad por la Unesco en el año 2000. Tenemos el caso de Santa María y Sant Climent de Taüll. Si te gustan los quesos, ellos tienen queso del bueno, así que hay un punto exclusivo para el buen sabor.
Castellar de N'Hug
Los pueblos de Cataluña son un encanto, y llegan de una manera en la que si no lo has conocido, te invitan a hacerlo. Una vez lo hagas, no querrás quedarte, porque sus espacios te abrazan con amor, y te hacen vivir una experiencia inolvidable.
Así sucede con Castellar de N'Hug. Se encuentra a unos 1450 metros de altura, en la que el laberinto de las calles empinadas de este sitio, lo hace un encanto con esas montañas que te fascinará desde el primer momento.
Es importante resaltar que este pueblo está dentro del Parc Natural del Cadí-Moixeró y muy cerca de las Fonts del Llogregat, donde el río nace. Te recomendemos hacer las visitas guiadas por el pueblo, en el que te llevarán a la antigua fábrica de cemento Asland, también puedes ir a el Santuario de Montgrony, por un sendero de 9 kilómetros o disfrutar de la comida local, hay muchas carnes para el paladar.
Siurana
Siguiendo con estos pueblos de altura, ha llegado el momento de desvelarte los secretos de Siurana. Es un pueblo que se encuentra localizado en la comarca de Priorat, en Tarragona. Se eleva a unos 737 metros de altitud, en lo alto de un risco de roca caliza, en la que converge un río y el pantano que lleva su nombre, en las míticas sierras de Montsant y las montañas de Prades.
Para los que sienten atracción por los deportes, no lo piensen dos veces, pues Siurana es el epicentro mundial para practicar la escala deportiva. No conforme con esto, puedes ir a la iglesia románica de Santa María, construida entre los siglos XII y XIII.
Rupit
Hemos llegado a uno de los pueblos de Cataluña, que a pesar de tener pocos habitantes, posee unos atractivos de lujo para que te animes a visitarlo. Estamos en presencia de una pequeña joya que hace referencia al barroco rural, en conjunto con los paisajes impresionantes para sumar la mayor felicidad en ese viaje.
Sus calles son empinadas y las casas se remontan al siglo XVI y XVII con fachadas de piedras, tienen balcones muy coloridos de madera, y por si fuera poco tejados a dos aguas.
No dejes de cruzar el Pont Penjat, un puente colgante de madera, la iglesia de Sant Joan de Fàbregues, la construcción románica más espectacular de la zona, y el cercano Salt de Sallent, la cascada más alta de Catalunya, con 115 metros.
Besalú
Son muchos los pueblos maravillosos que tiene Cataluña, y el último, pero no menos importante es Besalú. Es una villa medieval que ha sido escenario de diversas producciones audiovisuales de la cadena HBO. Nos encontramos con un pueblo que desde el año 1966 es un Conjunto Histórico Artístico.
Cuando entres por el puente medieval de siete arcos que nos posiciona en el siglo XI no dejes de tomarte tu foto, esta es la muestra de que has ido a Besalú. También puedes pasar por el Monestir de Sant Pere, del siglo XII, la Casa Cornellà o la sala gótica de la Curia Real.