Al principio, los equipo publicitarios estaban pensados para hombres, y por eso, los anuncios resultaban de lo más sexistas. Solo hay que ver dónde dejaban a la mujer. Alguno de estos anuncios son de lo más antiguos, y otros no tanto, así que igual los tiempos no han cambiado tanto.
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Déjale el coche a tu mujer
Lo que pone abajo es: "Tarde o temprano, tu mujer te llevará a casa una de las mejores razones para comprar un Volkswagen". Y vemos ese mítico escarabajo roto. Debajo de eso, explicaban el anuncio: resultaba que a este coche se el podía sustituir las piezas por otras, de forma fácil y barata, y por tanto, el hombre de la casa no se tenía que preocupar demasiado, si su mujer decidía coger el coche.
Tanto si iba para la compra, o para ver escaparates, era una buena opción, porque era barato,y no tenías que tener miedo a la hora de pensar con qué parte del coche iba a frenar tu esposa. Estos mitos de que las mujeres conducen mal siguen muy vigentes, y la culpa es en parte de estos anuncios.
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Otra de coches
Seguimos con el mito de los coches. Esta vez, es de Mini. Como es de cambios automáticos, los publicistas querían recalcar la sencillez con la que se podía manejar este coche. Entonces, ponen un prototipo de mujer tonta, muy arreglada, y con una cara de no saber lo que hace.
Es decir, lo que quieren dar a entender es que si ella puede conducirlo, cualquier puede conducirlo. Machista a más no poder. No decimos que esa mujer no sea una inútil, es posible que lo sea, pero generalizarlo no nos ayuda en nada.
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A sus pies
Esto solo produce arcadas de verlo, y no porque seamos feministas. Es que nadie debería estar a los pies de nadie. Lo que pone en el anuncio es "Enséñale que es un mundo de hombres". Y resulta ser un anuncio de corbatas. No tiene demasiado sentido, pero lo que queda claro del anuncio, es que la mujer debe estar arrodillada a los pies de su marido.
Ya sea para servirle el desayuno, y por tanto, para instruirla, porque el anuncio deja claro que las mujeres son como perritos y hay que enseñarles a hacer las cosas bien. Para quien no pille esto último, aclarar que es sarcasmo.
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Los cigarros y las mujeres
Las comparaciones son odiosas: y si comparas mujeres y cigarros, mucho peor. Lo que dice el cartel es: "Los cigarrillos son como las mujeres: los mejores son finos y costosos". Hay dobles interpretaciones por los adjetivos, que también se pueden referir a delgados y sabrosos, así que cada uno puede interpretarlo como quiera.
Lo que está claro es que es odioso. Luego lo explica: que lo fino tiene un sabor más ligero, y costoso, porque "costoso es mejor". Y si eso lo aplicas a las mujeres... hay algo que va mal en ti, desde luego.
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Cerveza
Este anuncio deja claro que da igual qué tipo de ama de casa seas, porque no puedes estropear lo mejor del día de un hombre: una cerveza. Lo que dice es lo siguiente: "No te preocupes, cariño, ¡no has quemado la cerveza!", y se ve cómo hay una mujer afligida porque se le ha quemado la comida.
Aquí deja al hombre en un lugar muy bueno, magnánimo, porque perdona eso a su mujer, mientras que ella está totalmente sometida a las opiniones de su esposo. En fin, lo que hay que ver. Sería mejor darle una cerveza al tío que pensó eso... y si es en la cabeza, mucho mejor.
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Lo que hace el chef
Lo que pone el cartel es "Los chef hacen todo. Pero la cocina es para lo que están hechas las esposas". Bien, pues siguiendo esto, mejor no casarse, desde luego, porque si pierdes todas tus facultades mentales y tus habilidades y solo conservas las de cocinar... es que ha llegado el fin del mundo.
Debajo de la fotografía, suele haber las típicas explicaciones de por qué debes comprar el aparato: que algunas mujeres son muy torpes, y que por eso hay que ayudarlas, o que es mejor tenerlo en casa, para que tu esposa esté feliz. Porque todo el mundo quiere una esposa feliz en casa, y que no ponga mala cara.
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Hasta ella
Del Monte es una marca que se conoce ahora porque vende piña y otras frutas en lata. Sin embargo, no todo el mundo sabe que también solían vender ketchup. El caso es que el anuncio reza lo siguiente: "¿Quieres decir que una mujer puede abrirlo?", y se ve cómo la mujer pone cara de sorprendida.
Sí, porque cuanto más independiente sea una mujer, mucho mejor. Pero es una independencia de no necesitar al hombre, para servirlo. Es decir, tener una esclava durante todo su tiempo, y que él no mueva ni un dedo. Así que si no necesitan ni siquiera que les abran el bote de tomate, o de lo que sea, pues mucho mejor.
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La más hermosa
Esto es un anuncio de vitaminas que vendía Kellogs, que decía "Cuanto más trabajo una mujer más bonita es". Claro, que siempre se refiere al trabajo de mantener la casa limpia, y por supuesto, mantenerse a ella misma limpia, que también debe ser un trabajo, según el anuncio.
Y por eso se anunciaban las vitaminas de Kellogs, especiales para mujeres, para que pudieran tener toda la vitalidad al final del día, y que pudieran seguir haciendo felices a sus amables y permisivos esposos, que les han comprado estas vitaminas. Uf, totalmente a disgusto con este tipo de anuncios.
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¿Te importa?
De lo peor que puedes ver, y encima no es tan antiguo. Ves a una mujer bonita en la fotografía, y pone: "Sabes que no eres el primero... ¿Pero realmente te importa?". Lo que da a entender: mientras sea bonito qué más da quién lo haya usado. Ese concepto de "mujer usada" es lo que pone de los nervios, porque con los hombres no ocurre lo mismo.
Es verdad que ahora estamos en una sociedad mucho más políticamente correcta. Sin embargo, si hoy publicaran esto.... probablemente alguien acabaría fuera de la agencia.
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Díselo con una aspiradora
Inténtalo hoy en día. Intenta regalarle a tu chica o a tu madre una aspiradora, y verás dónde acaba. A lo mejor en tu cabeza. O puede que sonrían, y luego te maldigan por detrás. Antes era bien distinto: "En la mañana de Navidad, ella estará más feliz con una Hoover". Lo peor de todo es que los maridos se lo creían.
Intentaban hacer felices a sus esposas, y se les metía en la cabeza lo que habían dicho en los anuncios. Y luego teníamos Navidades llenas de aspiradoras. Patético.
[nextpage title="Rivalidad"]

Rivalidad
Este anuncio puede parecer que no es tan sexista, porque vemos a un niño reivindicando el tiempo libre para su madre. Puede sonar adorable, pero luego no lo es tanto. Resulta que se da una rivalidad, entre el padre y el hijo, y lo que quiere el niño es que su madre tenga más tiempo libre, para dedicárselo a él.
Vamos, que con un solo anuncio ya están educando a las nuevas generaciones para que sean igual de machistas que la anterior. Porque crecen con el pensamiento de que las mujeres están para servirles en todos los casos.
[nextpage title="Una mujer es una mujer"]

Una mujer es una mujer
O lo que es lo mismo: los cigarros antes que la mujer. Porque lo que pone en el anuncio es: "una mujer es solo una mujer, pero un buen cigarro es más que humo", o eso es lo que interpretamos nosotros. Vamos, que mejor no hagas caso a tu mujer mientras fumes, porque lo más importante es el cigarro.
Es irónico, porque en esa época, no creemos que sea el cigarro lo que le preparase la comida, la ropa y dejara su casa ordenada. Pero claro, siendo mujer, qué íbamos a saber de todo eso.
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A tus pies
Terminamos con uno de los peores. Lo que reza el cartel es "Mantenla donde pertenece". Vamos, que la tienes que tener a tus pies. No recordamos si el anuncio es de los zapatos, o de alguna clase de betún para limpiarlos, pero es totalmente absurdo. En cualquier caso, hay que ver lo que se les ocurre a los publicistas.
Si piensas que ya no existen anuncios como estos, te decimos que igual no tan exagerados, pero sigue habiendo un sexismo evidente en la publicidad, donde se sexualiza todo para vender mucho más. ¿La publicidad sin sexo vendería algo? Pues no es algo de lo que estemos demasiado seguros.