Conocida también como róbalo, la lubina es uno de los pescados más populares para servir en la mesa durante las fiestas navideñas. Su rico sabor, fácil, cocción y jugosidad, suele aprovecharse para preparar los más variados platillos; y aunque su preparación más famosa sea la lubina a la sal, esta también suele prepararse directamente al horno.
Dado su sabor, consistencia de la carne y versatilidad, este pescado suele servirse en grandes mesas y su preparación suele ser de vieja data; aunque no hay que negar que estuvo relegada por mucho tiempo tras la merluza y el bacalao. Si tienes algunas dudas relacionadas sobre cómo es mejor prepararla, quédate a conocer cómo queda más jugosa y lo que puedes hacer para convertirla en todo un manjar en tu mesa.
Lubina a la sal, una de las formas más fáciles de prepararla
La lubina a la sal es un tipo de preparación que a muchos les da cierto temor hacer. Las razones por las que puede sonar atemorizante, son varias, pero en realidad, nada puede salir mal con este método de cocción, ya que, de hecho, así se te pase el tiempo, el pescado siempre quedará bien.
Con este tipo de preparación, no debes temer por excederte con los ingredientes, puesto que, básicamente, solo necesitas del pescado y un montón de sal. Esta resulta una receta sencilla, fácil de hacer y con margen de error cero.
Qué hay que tomar en cuenta cuando se prepara a la sal
Si hay algo que debe cuidarse al momento de decidir preparar este plato, es que al momento de ir a comprar el pescado, será necesario solicitar en la pescadería que lo limpien y preparen para este tipo de cocción en específico.
Si al pescado se le retiran las vísceras abriendo por completo el área del abdomen, la sal impregnará su interior, así que es recomendable dejarlo completamente entero. Además, recuerda que la sal gruesa es la indicada para este tipo de preparación.
Qué hacer para tener una lubina a la sal aromática
Son muchos los que prefieren preparar este pescado al horno, porque consideran que, haciéndolo a la sal, no cuentan con la posibilidad de añadir aromas diferentes. Si bien, el principal atractivo de la lubina a la sal, es precisamente que esta permite disfrutar por completo del sabor natural del pescado, en algunos hogares extrañan el sabor de hierbas y especias.
Si este es tu caso y prefieres añadir al pescado un poco de aroma, no te preocupes, pues también al hacerlo a la sal, podrás añadir el toque aromático de tu preferencia. Bastará con añadir un poco de romero o de alguna otra hierba a la sal antes de aplicarla sobre la lubina.
¿Queda jugoso este pescado a la sal?
Una de las mayores bondades de la lubina a la sal, es que, además de tratarse de un plato bajo en calorías y en el que el pescado queda perfectamente cocido, también es increíblemente jugoso.
Es precisamente la técnica de la sal, la que contribuye a que los jugos del pescado se conserven intactos en su interior; por esta razón, así se te pasen unos minutos dentro del horno, este quedará exquisitamente jugoso.
Lubina al horno cómo suele prepararse
Para preparar lubina al horno, son muchas las recetas que puedes poner en práctica, ya que las puedes conseguir a la espalda y también entera.
Suele acompañarse con hierbas aromáticas, vino blanco, hierbas y verduras para mantener intacta la jugosidad en la carne del pescado e incluso potenciarla.
Lo que debes tomar en cuenta cuando la preparas al horno
A diferencia de la preparación a la sal, en el caso del pescado al horno, este debe abrirse para sazonarlo en su interior y de hecho, aromatizarlo mejor.
Si bien, algunas recetas las preparan a la espalda, una lubina entera y con cabeza incluida, resultará más jugosa y sabrosa. Por otro lado, en caso de comprar el pescado cortado en ruedas, solicita que este sea en rodajas del mismo tamaño y grosor; solamente así podrás garantizar una cocción pareja, evitando que unos queden crudos y otros sobre cocinados.
¿Queda jugosa la lubina al horno?
En comparación de la lubina a la sal, con la cocción al horno corres el riesgo de obtener un pescado muy seco; especialmente, si permites que este se sobre cocine.
Las diversas recetas y formas en las que lo puedes preparar, te ofrecen técnicas para que el pescado siempre resulte extraordinario, pero definitivamente, sobre cocinarlo es uno de los mayores errores que puedes cometer.
Cómo lograr un pescado jugoso en el horno
Tal como te he comentado, conseguir que quede jugoso es muy sencillo si sigues al pie de la letra la receta que estás preparando y si aplicas algunos trucos muy sencillos, tales como te contaré:
Coloca la lubina en papillote para que todos los jugos se conserven en su interior.
Prepara una cama de verduras y riega estas con un poco de vino blanco de buena calidad. Cubre la bandeja con papel vegetal y solo cuando falten pocos minutos, retíralo para dorar ligeramente la lubina. Ayúdate con cerveza, vinos y verduras ricas en agua para facilitar una cocción jugosa.
Receta para preparar lubina a la sal siempre perfecta
Para preparar una lubina a la sal, simplemente necesitas el pescado limpio, pero cerrado y sal gruesa. Puedes ayudarte con clara de huevo o un poco de agua para humedecer la sal. Para prepararla, humedece la sal y pon una capa en una bandeja; pon sobre esta el pescado y termina de cubrirlo por completo, dejando solamente la punta de la cola asomada.
Lleva la bandeja al horno precalentado a 200 °C y deja que el pescado se cocine según sea su peso, unos 35 minutos para una de 2 kg y unos 50 para una de 3, 3 kg. Sabrás que está lista, cuando tires de la cola; si esta se desprende, el pescado está listo, pero si sigue firme, debes dejarlo unos minutos más.
Receta para preparar lubina al horno
Para que disfrutes de una lubina al horno, jugosa, lleva al horno precalentado a 200 °C, una bandeja con unas patatas cortadas en rebanadas, salpimentadas y con un chorrito de aceite de oliva y déjalas por 10 minutos. Retira y coloca encima rebanadas de tomate y una cebolla cortada en juliana. Regresa al horno por 10 minutos más.
Seca muy bien la lubina y realiza algunos cortes transversales en ambos lados y sin llegar a la espina, salpimienta, llévala a la bandeja sobre las verduras y vierte un vino blanco de buena calidad en el fondo de la bandeja, sin bañar al pescado. Regrésalo al horno por unos 12 a 14 minutos y listo, la tendrás jugosa y deliciosa.