El día de ayer, el rey Felipe VI visitó el Monasterio de Montserrat, generando con su discurso una fuerte respuesta política y social. La presencia del monarca no se trata solo del regreso del jefe del Estado a uno de los enclaves más simbólicos del catalanismo en medio siglo, lo que ha sido relevante o complemento de su participación es el contenido de su intervención, que ha servido para marcar distancia frente a los discursos de exclusión ideológica.
Con motivo del milenario del monasterio, el rey Felipe VI ha hecho un pronunciamiento directo, aunque sin nombrar a nadie, pero sus palabras han tenido una evidente carga política y provocaron reacciones inmediatas en el entorno independentista. La Casa Real se ha encargado de organizar la visita dentro de los actos conmemorativos de los mil años de historia de la Abadía de Montserrat, pero lo que podía haber sido un gesto institucional ameno ha acabado convirtiéndose en un acto que refleja las divisiones todavía latentes en la sociedad catalana y en la relación entre la monarquía y el independentismo.
El discurso del rey Felipe VI en defensa del bien común

Felipe VI finalizó la jornada titulada «Valores benedictinos, una contribución a la paz» con un discurso donde priorizó los principios éticos en tiempos convulsos. Gran parte de su intervención ha sido hablada en catalán, lo que llamó la atención de los medios y la sociedad en general, tanto por la forma como por el fondo. El monarca, durante su intervención, ha elogiado la labor de la comunidad benedictina y ha resaltado la importancia de la perseverancia y la dignidad del espacio público en un periodo marcado por los conflictos y la polarización.
«Debemos ser constantes en el viaje hacia el bien común», ha expresado el rey, manteniendo un tono reflexivo. Sin embargo, uno de los momentos más destacados de su discurso, según medios como El País, habría sido cuando abordó el tema del totalitarismo, advirtiendo que: «los discursos totalitarios, los extremismos y las pretensiones de superioridad moral». Esta frase fue interpretada por varios sectores como un mensaje implícito hacia el independentismo catalán más radical, que ha mostrado su rechazo explícito a la presencia del jefe del Estado en Montserrat.
El rey también aprovecharía su discurso para reforzar el vínculo histórico entre la monarquía y la Abadía: «Ese vínculo entre el Monasterio y la Corona se encarna en las visitas de tantos reyes y reinas, desde Jaume I hasta mis padres». La frase tuvo la intención de dotar de continuidad histórica su presencia y apartar la idea de una visita provocadora.
Protestas frente al Monasterio por parte del independentismo

A pesar del carácter privado del acto en el Monasterio de Montserrat, unas 200 personas se habrían concentrado en las inmediaciones del monasterio para mostrar su rechazo a las declaraciones del rey. La convocatoria estuvo liderada por la Assemblea Nacional Catalana (ANC), que organizó tres marchas a pie desde diferentes puntos de la ciudad: Collbató, Coll de Can Maçana y Monistrol de Montserrat. Las protestas habrían incluido la exhibición de dos grandes esteladas en las montañas colindantes, visibles desde el acceso principal.
«Nosotros no queremos ninguna monarquía, y menos aún esta, que es heredera directa del régimen de Franco y de su fascismo», ha declarado el presidente de la ANC. La entidad también denunciaría que los Mossos d’Esquadra requisaron banderas independentistas a varios de los manifestantes. En respuesta, el grupo parlamentario de Junts solicitó la comparecencia de la consellera de Interior, Núria Parlon, al considerar que la actuación policial fue «desproporcionada».
El despliegue de seguridad también se ha visto forzado a modificar el recorrido previsto para la comitiva real. Felipe VI pudo acceder al recinto por los jardines de la Abadía, evitando así la entrada principal, donde se concentraban la mayoría de protestas, según informó El País.
Críticas de líderes independentistas y tensión institucional

Las reacciones rápidamente comenzaron a circular entre los principales medios del país. El expresident Carles Puigdemont habría calificado la visita como una «provocación» y ha señalado que fue «bendecida por los dos lados de la plaza Sant Jaume», refiriéndose tanto al presidente de la Generalitat, Salvador Illa, como al alcalde de Barcelona, Jaume Collboni. Puigdemont también insinuaría que el rey Felipe VI se «autoinvitó» a Montserrat como parte de un supuesto intento de «españolizar» Cataluña.
Por su parte, el presidente de ERC, Oriol Junqueras, también cuestionó la visita asegurando que supone «una falta de respeto a Cataluña». Las declaraciones de ambos líderes demuestran el rechazo del sector independentista ante una presencia que no consideran compatible con la identidad del Monasterio.
Cabe destacar que hacía 14 años que el rey Felipe VI no visitaba Montserrat. La última que lo hizo fue en 2010, cuando aún era Príncipe de Asturias, en esa ocasión inauguró una exposición del artista asturiano Hugo Fontela. También estuvo en 1990, en una visita privada. Sin embargo, la visita del día de ayer sería la primera al monasterio como Rey de España desde que Juan Carlos I lo hiciera en 1976.
La nueva etapa de relación con Cataluña

Desde la crisis del procés, la Casa Real ha intentado aumentar su presencia institucional en Cataluña. La visita del monarca a Montserrat se enmarca dentro de esta estrategia, con la que el rey buscaría normalizar sus apariciones públicas en la comunidad. La Generalitat, ahora presidida por Salvador Illa, ha optado por una línea más pragmática. Illa también acompañó al monarca por la tarde, en un acto en Badia del Vallès con motivo del 50 aniversario del polígono de viviendas que acogió a personas que llegaron desde otras partes de España.
Esta nueva estrategia se alinea con la idea de «normalidad institucional» que Illa ha promovido desde su llegada al Govern. Según fuentes aunadas al ejecutivo catalán, la participación del rey en estos actos no implica un respaldo explícito a la monarquía, se trata de un compromiso con las instituciones del Estado y el diálogo social.










































