Si hace tres años le hubieras soltado a alguien que una película nacida del limbo amarillento de un creepypasta iba a pisotear a Star Wars en taquilla, te habrían mirado como si te hubieras pasado con las setas. Pues bien, ya está aquí. Backrooms ha arrasado con 85 millones de dólares en su primer fin de semana, triplicando el récord previo de A24 y dejando a The Mandalorian y Grogu con cara de haberse tragado un cortocircuito de protocolo.
El dato es escandaloso. La cinta de terror indie, basada en la leyenda de internet de los pasillos infinitos, recaudó 38,4 millones solo en su día de estreno (incluyendo preestrenos). El anterior techo de A24 lo tenía Civil War con 25 millones en todo el fin de semana. Y la superproducción de Disney+, que parecía un cheque en blanco, se quedó en 33,7 millones de apertura diaria y 81,6 en el global. Es decir, una película que empezó como un meme ha dejado a la saga galáctica viendo los faros traseros.
El director Kane Parsons, un tipo que soñaba con portales mientras devoraba hilos de 4chan, ha conseguido lo impensable. Y lo ha hecho sin explosiones, sin héroes de gimnasio y con una atmósfera que te hace sudar frío en una oficina de moqueta años 90.
Del 4chan a pulverizar la taquilla
Para el que aún no sepa de qué va esto: los Backrooms son ese espacio extradimensional donde vas a parar si 'clipeas' la realidad. Un no-lugar lúgubre de paredes amarillas, zumbido fluorescente y cero escapatoria. Parsons tomó ese folklore digital y lo convirtió en una pesadilla cinematográfica que mezcla terror atmosférico con un diseño de producción que huele a Tippett Studios (sí, los del stop-motion que te rompen la cabeza).
La película funciona porque entiende que el miedo bueno no necesita sustos baratos. La primera mitad, pura claustrofobia sensorial, es lo mejor que ha parido el género en años. Luego, según algunos críticos (y nuestro compi Chris Livingston, que ya la ha catado), la cosa se vuelve más 'climática' y pierde algo de magia al cambiar misterio por gore de manual. Pero aún así deja con ganas de secuela.
A24 demuestra que el riesgo paga (y humilla a Disney de paso)
Que un estudio como A24, el niño indie que juega en la liga de los blockbusters sin venderse, consiga su mayor apertura con un creepypasta es una patada en el tablero. Mientras Disney factura nostalgia con personajes que ya te sabes hasta la alineación dental, Backrooms ha llegado sin franquicia, sin caras conocidas y con un presupuesto que probablemente no llegaba ni al catering de un spin-off de Marvel.
El asunto tiene miga porque no es un caso aislado. El sector del videojuego ya avisó: Balatro lo descubre un currito de Playstack en new releases de Steam y se convierte en el indie del año. Las apuestas seguras ya no son tan seguras. Y los memes, bien cocinados, se han vuelto dinamita cultural.
Una adaptación de un meme de internet acaba de humillar a una de las sagas más rentables de la historia. Hollywood ya no sabe qué coño va a funcionar.
El reverso tenebroso: van a aprender la lección equivocadísima
Ahora viene lo que asusta de verdad. La industria va a mirar este pelotazo y va a sacar la peor conclusión posible: «hagamos películas de todos los creepypastas, aunque sean un despropósito». Resucitarán el proyecto de Skibidi Toilet con Michael Bay, le caerá un guion a SCP-173 y alguien en Netflix ya estará tanteando los derechos de 'Bad Luck Brian'.
No nos engañemos. Backrooms funciona porque hay una visión detrás, un director que creció con ese lore y un estudio que le ha dejado espacio. No es una fórmula replicable de laboratorio. Pero la taquilla manda, y 85 millones son demasiado jugosos como para que los ejecutivos se paren a pensar. Como ya pasó con los videojuegos, se avecina una avalancha de adaptaciones de memes que olerán a dinero rápido y a cero alma.
Mientras tanto, la película sigue en cartel con más del 90% de críticas positivas en agregadores. El boca a boca es un incendio. Y Parsons ya ha dejado caer en Polygon que sueña con una secuela. Por el camino, nos quedan las experiencias de terror inmersivo, los mapas de Roblox que replican los pasillos y la sensación de que, de vez en cuando, internet gana el mismo partido que se supone que ya tenía perdido.
El resumen para vagos (TL;DR)
- 🎯 ¿Qué ha pasado? Backrooms ha recaudado 85 millones de dólares en su primer fin de semana.
- 🔥 ¿Por qué importa? Triplica el récord previo de A24 y supera a The Mandalorian y Grogu.
- 🤔 ¿Nos afecta o es solo un meme? Afecta, y mucho: los estudios van a querer su propio pelotazo de creepypasta.



