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Así es la carísima nueva mansión de Lola Ortiz (MYHYV)

Se nota que quien trabaja o asiste a MYHYV rentabiliza su exposición. Lola Ortiz nos lo ah demostrado con creces. Y es que se acaba de comprar una mansión en Canarias. En Madrid vivía de alquiler, pero ha decidido que Gran Canaria sea el lugar en donde tenga su residencia fija. De todas formas, Lola Ortiz es de Fuerteventura. Ha querido mostrar a todos sus seguidores su “humilde” morada. Pero no ha sido por diseñar casas por lo que conocemos a esta influencer, si no por otra cosa. Y es que ha sido muy popular en el programa de citas de MYHYV.

Llegó como tronista y gracias a su soltura, ha ido encandilando a la audiencia. No solo ha estado en MYHYV. Lola Ortiz ha estado trabajando y ahorrando durante toda su vida. Todo para cumplir su mayor sueño. No era ser madre ni casarse por la iglesia, era tener una casa propia. Y ahora lo ha conseguido con creces. Tras haber pasado por tantos pisos de alquiler y habitaciones mientras se ganaba la vida en Madrid, ahora puede decir que este casoplón es suyo. Vamos a dar una vuelta, de la mano de Lola Ortiz por su casa de Gran Canaria.

Así es la nueva casa de Lola Ortiz

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Como hemos contado antes, Lola Ortiz se enamoró de ipsofacto de su nueva casa. En cuanto la vio, dejo de lado otras opciones. Y es que ella es impulsiva. Ya lo vimos en su trono de MYHYV y ahora lo vuelve a demostrar con su casa.

La nueva casa de Lola Ortiz es bastante grande. Tenemos que decir que tiene unos 100 metros cuadrados habitables. También ha asegurado Lola que la terraza cuenta con otros 100 metros cuadrados para la terraza. Y esto era muy importante para ella.

En cuanto a la zona en donde está el nuevo chalet, es muy seguro. Es un buen barrio lleno de zonas verdes. Es el sitio perfecto para pasar los próximos años. Y Todo con el clima maravilloso de Gran Canaria y la playa al lado.

Con todo esto que tiene la nueva casa de Lola Ortiz, ya solo queda la mudanza. Le va a costar irse de Madrid, ciudad que la ha acogido en los últimos años. Pero cambiar la capital por un paraíso en la tierra y encima, comprado con su esfuerzo, no va a ser un suplicio. Eso sí, deberá volver a la capital cada vez que necesite pasar por sus pequeños retoques estéticos.