En este concreto instante en el que lees estas líneas, miles de españoles se 'pegan' a través del teléfono con una teleoperadora para que le dé de baja de un servicio que tiene contratado. Sí, todos sabemos que es una misión imposible que nos pone de los nervios y que termina por sacar nuestro peor lado.
Por no hablar de esa terrible (y odiable) musiquita con la que te sacan los cuartos y en la que, de vez en cuando, se interpone una voz robotizada que asegura que todas las líneas están ocupadas. Rubén Sánchez, portavoz de FACUA, ha escrito un libro llamado 'Timocracia' en el que alerta de las trampas que utilizan las compañías telefónicas para retrasar y "tomar el pelo a los consumidores". ¿El objetivo? Poner alguna traba a esa baja y mantener al cliente engañado el máximo tiempo posible (no, ante la temible musiquita, de momento, no hay nada que hacer).
Repasamos como señala el propio Sánchez en su libro, las 10 "formas de convertir nuestro contrato de telefonía en una cárcel" de la que no poder escapar nunca.
El robot que entiende a un marciano pero no la palabra "baja"

Sí, además de tenerte a la espera (cobrándote el minuto por un pastizal gracias al maravilloso y saturado servicio del 902) durante varios minutos para que te atiendan y luego no te hagan ni caso, antes de llegar (si es que lo consigues) tiene que pasar el 'casting' de un robot que como ironizan en FACUA, "sea tan sofisticado que han conseguido que imite a la perfección la voz de Ben Affleck pero cuando te pregunte qué deseas sea incapaz de entender la palabra baja".
Seguramente hayas pasado por esa situación alguna vez y diciendo "me ha tocado el robot más inteligente y a la vez el más torpe del mundo". ¡Menuda mala suerte!
No puedes irte de una compañía sin finalizar el contrato

Uno de los argumentos más utilizados por las grandes compañías telefónicas es el de "lo sentimos pero su contrato no finaliza hasta el año 2659". Sí, te alargan el periodo lo máximo posible para que te entren los miedos y que así no te vayas a la competencia, donde probablemente te ofrezcan un servicio mucho más atractivo y con un precio más razonable.
¿Corresponde con la legalidad ese argumento que señalan? En cierta parte sí pero hay un resquicio en el que el cliente lleva la razón. Con la ley en la mano, los consumidores SÍ que pueden irse de la compañía incumpliendo un contrato pero pagando una correspondiente penalización. Eso ya depende de ti...
El falso mito del recibo pendiente

Tal y como asegura Rubén Sánchez en su libro 'Timocracia', las compañías de teléfono NO pueden paralizar una solicitud de baja por existir un impago en una de las facturas. "Un impago, sea por una deuda real o fruto de una irregularidad en la facturación por parte de la empresa, no cambia la situación del cliente", confiesa el portavoz de FACUA.
Triquiñuelas de este estilo te vas a encontrar en la gran mayoría de compañías telefónicas. No, no tiene nada que ver con las bajas pero probablemente hayas picado en el anzuelo de alguna empresa española que te pagaba la penalización para que te marcharas con ellos. Un truco de mal gusto que no tiene respaldo legal alguno.
La baja se paga, es un servicio

Algunas de las compañías telefónicas españolas consideran el cese de un servicio (ya sea de la línea móvil, ADSL, fibra o incluso el paquete de televisión) como un gasto de tramitación para su empresa. "Al darte de baja no te están prestando un servicio, así que no tienes que pagar nada por ella", explica Rubén Sánchez en 'Timocracia'.
El problema que se presenta en la gran mayoría de casos en las compañías telefónicas es el cobro de algún router de internet o decodificador de televisión que SÍ que es obligatorio devolver al presentar una baja formal ante la empresa en cuestión en un periodo, que varía, pero que puede comprender entre los 10-15 laborales.
El teléfono 'escacharrado' (y nunca mejor dicho)

¿Conoces el juego del teléfono 'escacharrado'? Consiste en transmitir entre varios personas y que se va distorsionado a lo largo de los oyentes que lo van escuchando. ¿Qué tiene que ver esto con las compañías telefónicas? Mucho más de lo que piensas.Cuando llamas para darte de baja, te lo coge una teleoperadora y te dice que te pasa con averías. En averías te devuelven la llamada a Atención al Cliente.
Allí te atiende otra joven con muy poco tacto (harta de su horario y condiciones laborales) y te recomienda que el servicio de "bajas" está saturado y que llames en un rato. Sí, ese es el teléfono 'escacharrado'.
Llamas para una cosa y al final el mensaje que querías transmitir se ha perdido por el camino. Tan grave es la situación que en bajas te acaban preguntando que si el servicio que quieres dejar de disfrutar es el ADSL cuando tú no tienes ni Internet en casa. ¡Para tirarse de los pelos!
Tu portabilidad ha sido RECHAZADA

Sí, después de tirarte más de 24 horas (lo de que las portabilidades se harían en 24 horas es una MENTIRA como una catedral) sin línea para cambiarte de operador y tú desesperad@ sin saber qué hacer, decides llamar de forma educada a tu nueva compañía para decirle que sigues aún sin línea.
"Lo siento, no hemos podido realizar la portabilidad. No concuerdan los datos con tu operador", te señalan con voz en plan "te fastidias sigue sin línea". "Es probable que al pedir un cambio de operadora la tuya lo rechace aprovechándose de que el empleado de la compañía a la que quieres irte se equivocó en una letra al escribir tu nombre", advierten desde FACUA.
La baja tardará un mes en hacerse EFECTIVA, otra MENTIRA

Desde FACUA aseguran que no existe ninguna normativa que obligue a las compañías telefónicas a decirle al cliente que el plazo de finalización de un servicio dure 30 días. La normativa de las telecos señala que en dos días puedes considerarte libre de un servicio fijo o móvil, por lo que sólo pueden facturarte el consumo hasta esa fecha y si has pagado por adelantado, deben devolverte la cuota proporcional", asegura Rubén Sánchez, autor de 'Timocracia. Si has pasado por ello en los últimos meses al intentar dar de bajar un servicio telefónico, no dudes en ponerte en contacto con FACUA en este link.
Debes enviar un burofax o una paloma mensajera para darte de baja

Menudo rollo, ¿verdad? Sí, esa es precisamente la reacción que buscan las compañías telefónicas cuando establecen como "indispensable" ese requisito para proceder a dar de baja dicho servicio contratado. "Es curioso que una compañía de telecomunicaciones sea incapaz de hacer ciertos trámites por teléfono (...) Según la ley, están obligados a aceptar dicha baja mediante el mismo sistema por el que te dieron el alta", apunta Sánchez, algo que está estipulado en el artículo 11.3 de la Orden ITC/1030/2007, de 12 de abril.Ya sabemos ni cartas, ni burofaxes ni tampoco palomas mensajeras como bromean desde FACUA.
Tu permanencia se renueva automáticamente

Nunca te toca nada pero con las compañías telefónicas estás de enhorabuena. Te ha tocado el teleoperador espabilado que te asegura que tu permanencia con la compañía (como por arte de magia) se renueva automáticamente. ¿Es esta práctica habitual legal? "Es bastante común que pretendan obligarte a quedarte con ellos hasta el fin de los tiempos porque se sacan de la manga una cláusula inexistente en la que tu permanencia se renueva sola", señala el portavoz de FACUA en su libro, que ya ha tenido más de 3.000 descargas en la red.
Las falsas facturas que no están a tu nombre

Hay algunos clientes que han empezado a recibir facturas porque alguien dio de alta una línea a tu nombre falsificando un contrato y cuando pides la baja, te exijan que pagues los recibos pendientes, la penalización por incumplir la permanencia y el importe del móvil que aseguran haberte entregado", escribe Rubén Sánchez en 'Timocracia'.
Si te encuentras en esta situación, la solución es realmente complicada, ya que existe un vacío legal para este tipo de cuestiones. Pese a ello, muchos de los afectados se están agrupando para unir fuerzas e iniciar acciones legales contra las compañías telefónicas que les intentan estafar.