Víctor Fernández, entrenador del Real Zaragoza en la Segunda División de España, enfrenta una serie de problemas que han encendido las alarmas en el equipo. Y es que el reto de este técnico es forjar una alineación competitiva a lo largo de la temporada que le permita obtener buenos puestos en la clasificación, con la mira puesta en el ascenso a la Primera División del fútbol español. Sin embargo, las cosas no pintan del todo bien ya que una serie de dificultades en la defensa se ha venido presentando, y si no las resuelven a tiempo, podrían costarle caro al equipo.
A sus 63 años, Fernández ha tenido la claridad suficiente para detectar cuáles son esas debilidades que se han convertido en su gran talón de Aquiles. Por ello, debe enfrentarlas de inmediato para mejorar el panorama. Solo así podría sentirse tranquilo y asegurar que su grupo puede dar la pelea en una temporada que avanza a gran velocidad, sin tiempo para caer en la complacencia.
De hecho, ya existe una lista de situaciones a mejorar en el equipo, la cual, por supuesto, el míster de Zaragoza sigue al detalle. No quiere más errores que le cuesten puntos importantes, como ocurrió en el más reciente encuentro frente al Castellón, donde el equipo sucumbió por 1-2.
Si quieres enterarte de los puntos que están frenando a este club, aquí te contamos todo en este artículo preparado al respecto.
Víctor Fernández, la mente ofensiva que define al Zaragoza

Hay una realidad y es que Víctor Fernández ha moldeado a un Real Zaragoza con clara vocación ofensiva, que ha logrado convertirse en uno de los equipos más goleadores de la Segunda División.
Y es que en cada jornada en La Romareda, la afición celebra el estilo vertical y dinámico que ha impuesto el estratega.
Sin embargo, para aspirar a lo más alto, Fernández enfrenta un desafío clave y no puede ser otro que fortalecer la defensa y dar solidez al proyecto.
Si vien es cierto que su visión es bastante clara y cuenta con el respaldo de la grada, los problemas en la zaga, aún sin resolver, limitan seriamente las aspiraciones del equipo.
Un ataque explosivo, la carta de presentación

Es importante señalar que el conjunto del Zaragoza bajo la batuta de Fernández se ha vuelto sinónimo de dinamita ofensiva. Porque con una plantilla de delanteros de mucha calidad, el equipo marca la diferencia en cada jornada que pasa.
En el último partido, Adrián Liso aprovechó un error defensivo del Castellón para sumar su segundo gol de la temporada.
Soberón, además, lidera la tabla con seis tantos, seguido de Bazdar con cuatro, Azón con tres y Pau Sans con uno. Un total de 21 goles para el Zaragoza que lo coloca como el máximo anotador del campeonato.
La inconsistencia de Bazdar

Si bien es cierto que el Zaragoza destaca por su capacidad goleadora, también enfrenta frustraciones en la definición, sobre todo con Bazdar.
Lo pudimos ver en el último encuentro frente al Castellón, donde el delantero serbio dispuso de dos ocasiones claras desde la banda izquierda, ambas ejecutadas con técnica, pero en ambas Gonzalo, el portero rival, se impuso.
Lo cierto es que esta falta de precisión en momentos importantes deja en evidencia un problema recurrente que Fernández está determinado a corregir.
Fragilidad defensiva

En este sentido, hay que señalar que el verdadero desafío de Fernández no está en el ataque, sino en la defensa. Pues el Zaragoza lleva cinco jornadas consecutivas encajando entre dos y tres goles, y esta tendencia se ha vuelto muy preocupante.
De hecho, el equipo ha comenzado en desventaja en todos esos encuentros: tres goles contra el Racing, dos en Tenerife, y cifras similares ante Almería, Elda y Castellón.
Por lo tanto, la necesidad de remontar supone un desgaste constante para la plantilla y un obstáculo que, si no se soluciona, podría poner en peligro los objetivos de la temporada.
El desgaste de remar siempre en contra

A pesar de que los jugadores de Víctor Fernández han demostrado un espíritu de lucha admirable, el esfuerzo de remontar una y otra vez puede ser demasiado insostenible.
Pues el Zaragoza ha protagonizado triunfos heroicos, como la remontada ante el Tenerife después de ir 2-0 abajo en el minuto 70, o la victoria en Elda tras un mal primer tiempo.
Sin embargo, estos logros reflejan la urgencia de cambiar ya mismo la dinámica. Y es que un equipo no puede depender de hazañas épicas cada jornada, sobre todo ante rivales que suelen ser bien organizados y tácticamente preparados.
Desajustes en la zaga

Hay que recordar que Víctor Fernández ha apostado por Clemente y Lluís López como pareja de centrales, pero estos futbolistas como tal no han logrado la estabilidad necesaria.
Clemente, por un lado, ha cometido errores costosos, mientras que López, el capitán, ha asumido un rol principal en la zaga tras haber sido el cuarto central.
Es más, la falta de una defensa sólida es una limitación clara para el Zaragoza, y será un aspecto que Fernández deberá ajustar si quiere mantener al equipo en la pelea.
La presión de rivales tácticamente superiores

Y es que equipos como el Racing, Almería y Castellón han sabido explotar de una forma tal las debilidades defensivas del Zaragoza, exponiendo desajustes en la retaguardia que aún no está a la altura del poderío ofensivo.
Estos rivales, con planteamientos tácticos incluso mucho más consolidados, han puesto a prueba al Zaragoza, dejando claro que sin una defensa sólida, el equipo de Víctor Fernández corre el riesgo de estancarse frente a competidores que ya están más equilibrados que ellos.
El reto de Víctor Fernández

A pesar de las complicaciones actuales, el Zaragoza de Víctor Fernández sí que posee mucho talento y sobre todo la estructura para poder superar estos problemas. Eso sí, la afición en cierto modo aplaude su estilo audaz, pero el técnico sabe a la perfección de que para poder luchar por los primeros puestos no es suficiente nada más atacar.
Por lo tanto, resulta fundamental que mejore desde ya en defensa y que esto le permita equilibrar la ecuación y convertir al Zaragoza en un verdadero candidato al ascenso para el ciclo de 2025-2026.
Y es quepara Fernández, el reto es evidente y es tratar de consolidar una defensa que complemente el ataque para que su entidad pueda luchar con todas las de la ley por esos objetivos que se han trazado para esta campaña.








































































