Algunos de los rincones más bonitos del mundo están muy cerca de casa. Por eso, y si estás buscando algunos de los destinos como pueblos de mar y sol, nada mejor que descubrir parte de esos lugares cargados de belleza que nos regala la geografía local. No por nada muchos de ellos están considerados como los más bonitos de España.
Es verdad que los hay para todos los gustos. Y si bien los paisajes boscosos son una maravilla, los pueblos costeros tienen una magia especial. Por eso, si prefieres respirar oliendo a mar, puede que te guste visitar alguno de estos maravillosos rincones de España en forma de pueblos. Los repasamos.
Cudillero, en Asturias: explosión multicolor de mar

El primero de estos pueblos fantásticos de mar que sabremos encontrar en variados puntos de España, y que necesitan de una oportunidad para hacer de nuestra visita, es el asturiano de Cudillero. Será una visión hipnótica y hechizante. No te pierdas la Playa del Silencio o la de la Concha de Artedo.
Hablamos de una villa marinera que, con el paso de los años y el aumento del turismo, no ha perdido ni pizca de encanto. Lo primero que salta a la vista (como verás en la imagen) es su explosión multicolor de las casitas tradicionales.
Así como con el verde intenso de la vegetación que lo rodea. Situado en la costa occidental asturiana, es uno de los pueblos más pequeños que repasaremos en esta lista del norte de España. De hecho, es fácil recorrerlo en unas horas al completo, pero su gusto hará que te quedes por mucho más tiempo. Lo mejor de Cudillero es la Ruta de los miradores, donde descubriremos el subir y bajar cuestas y un montón de callejuelas.
Cadaqués, el entrañable pueblo de la Costa Brava para disfrutar del mar

En Cataluña nos tenemos que quedar (absolutamente) con Cadaqués. Y no por nada, sino por todo. De esos pueblos de mar que crean un amor por los pueblos más allá de su fantástica ubicación.
Pesquero, es de los que más resaltan del norte de España. Pertenece a la provincia de Girona, en él tuvo su residencia de verano el famoso pintor surrealista Salvador Dalí. Además visitaron la localidad artistas de la talla de Federico García Lorca o Pablo Picasso.
La belleza de este pueblecito de la Costa Brava se debe a que no se deja querer. Cadaqués es un lugar reservado, tímido, entrañable. De hecho, cuando explotó el boom turístico de la costa española, esta pequeña localidad se escondió agazapada entre las montañas. Es el pueblo perfecto para desconectar y relajarse.
Binibeca, en Menorca, una pequeña ubicación de pescadores que se conforma entre los más bonitos y espectaculares de España

Binibeca es un pequeño pueblo de pescadores situado unos 8 kilómetros al sur de Mahón, en el término municipal de San Luis. Sus laberínticas calles y sus casas encaladas lo convierten en uno de los pueblos de mar más bonitos de Menorca y de España.
El poblado de pescadores de Binibeca fue construido en 1972 y, al ser uno de los lugares más turísticos de la isla, se encuentra completamente restaurado. Sus calles estrechas y sus casas encaladas forman un laberinto en el que desearemos perderos durante un buen rato.
Aunque en un principio Binibeca da la impresión de ser un parque temático, se trata de un pueblo como cualquier otro y, aunque pudiera parecer lo contrario, sus peculiares casas están habitadas. La población está formada mayoritariamente por viviendas unifamiliares, si bien también hay algunos hoteles y apartamentos turísticos donde alojarse, entre los que destaca el poblado de Binibèquer Vell.
Castro Urdiales, en Cantabria, un precioso paraje rocoso para visitar y acudir al mar

Castro Urdiales es una villa marinera situada en Cantabria, a 62 kilómetros de Santander y a 29 de Bilbao. Sus playas, al Mar Cantábrico, se alternan a lo largo de varios kilómetros. Las de Brazomar y Ostende, en pleno casco Urbano, y las de Mioño, Pocillo, Oriñón y Sonabia, a lo largo de su litoral, lo hacen ser de los pueblos de mar más espectaculares.
Es muy peculiar El Pedregal, precioso paraje rocoso, que con la marea alta se convierte en una magnífica piscina natural. Con todo, y a pesar de haber crecido mucho, aún mantiene su encanto si estás nos encontramos en el centro, visitando sus callejuelas, su espigón junto al mar, su iglesia en lo alto del pueblo, desde donde podrás contemplar el mar Cantábrico en todo su esplendor.
El irresistible olor y paisaje del mar de Cedeira, en La Coruña

Es tal la diversidad de rincones que podemos hacernos distintas rutas de viaje mágicas. Este otro se trata del municipio de Cedeira, uno de los pueblos más famosos de Galicia, situado en La Coruña. El cual es un territorio que se halla situado en la zona septentrional de la provincia, en las Rías Altas, y quien es muy conocido por estar asociada a su más famoso santuario: San Andrés de Teixido.
Además, es un 'rincón' de lo más bonito a la hora de viajar por España, ya que entre sus mil y una zonas con encanto, ofrece un paisaje de suaves ondulaciones en torno a una hermosísima bahía. Actualmente, Cedeira es una próspera localidad veraniega, con ubicaciones como la Sierra de Capelada, donde forman un conjunto montañoso digno de visitar; allí se mezcla lo natural con lo antrópico.
Cabo de Palos, en Murcia, entre los pueblos de mar más destacados

El de Cabo de Palos, en Murcia, es uno de esos pueblos que vale la pena visitar. Lo vemos por un montón de motivos, pero entre ellos hay uno que destaca ampliamente. Hablamos de su espectacular fondo marino.
El cual está considerado como una de las reservas más importantes del Mediterráneo, y su faro de 81 metros es uno de los más representativos de la piel de toro. El mismo es una de esas ubicaciones del que está rodeado de tranquilas calas donde aislarse del mundanal ruido. Para volver a la realidad, nada mejor que un típico ‘caldero del mar Menor’, receta local a base de arroz y pescados de la zona, en particular, el mero.
Águilas, una destacada zona costera para perderse en el mar

También en Murcia, otro de esos pueblos de mar en los que encontrarás parte de las ubicaciones más bonitas de España en los que desconectar es el de Águilas. Un sitio los que perderse paseando por sus calles y sus entornos de naturaleza. Además, se podrá disfrutar de una deliciosa gastronomía o de los mejores chiringuitos y sobre todo en los que relajarse tomando el sol en sus playas, mientras escuchamos la brisa del mar y el romper de las olas.
Ello se ve con Águilas, con seguridad, uno de los lugares donde más tenemos (y podemos) acudir en nuestros días de descanso. Situado en la zona meridional de la provincia, es una zona costera que siempre vale la pena visitar. En ella, las opciones para disfrutar del turismo de playa son incalculables. Pero hay más; y es que ofrece una amplia gama de servicios de todo tipo que contribuyen a hacer más agradable la nuestra estancia. Resaltando la calidad de sus fondos marinos, también existen varios senderos por la costa que te harán disfrutar de su entorno
Garachico, en Tenerife, el más bonito de toda la isla

El pintoresco municipio de Garachico, situado al noroeste de Tenerife, está considerado por muchos como el pueblo más bonito de toda la isla. Este reconocimiento ha venido motivado por el precioso patrimonio histórico-artístico contenido en su casco antiguo (declarado Bien de Interés Cultural en 1994) así como por la naturaleza que lo envuelve, con palmeras y bancales de plataneras adornando un paisaje volcánico especialmente abrupto.
Con un desnivel que ronda los 2.000 metros, desde su elevación de mayor altitud, que es conocida como cerro de los Roques Blancos, hasta su casco urbano, la llegada a Garachico significa un descenso vertiginoso desde la montaña hasta el mar. Según nos acercamos, casitas blancas dispersas comienzan a descender por la ladera, y poco a poco, el pueblo va dibujándose en forma de pequeñas plazas y callejuelas, iglesias de estilo colonial y palacetes burgueses.
Peñíscola, en Castellón, una belleza natural con 19 playas

Una de las localidades más atractivas de España es Peñíscola. Ubicada en la provincia de Castellón, en la Comunidad Valenciana, se considera como uno de los pueblos más bonitos de España. Esta ciudad además de su belleza natural brinda entre sus calles y alrededores una rica historia, que está plasmada en cada uno de sus rincones, tal y como la conocemos hoy.
Bañada por las aguas del Mediterráneo, Peñíscola posee un peñón a orillas del mar sobre el que se eleva el gran castillo-fortaleza amurallado llamado el Castillo del Papa Luna. Una construcción espectacular situada en lo más alto del casco antiguo donde encontraremos esta obra monumental de gran belleza que recibe cada año unos 330.000 visitantes.
Uno de los grandes atractivos de Peñíscola son sus playas y su clima privilegiado que atraen a miles de turistas cada año. Peñíscola cuenta a lo largo de su Litoral con 19 playas de gran belleza; la más conocida y visitada es la Playa Norte, bordeada por un precioso paseo marítimo, que a lo largo de sus 5 km de longitud ofrece toda clase de servicios e instalaciones de gran calidad.
Lekeitio, en Vizcaya, para los amantes de la playa y la montaña

Algo más de 7.000 habitantes pueblan la Noble y Leal Villa de Lekeitio, en la comarca de Lea Artibai, a orillas del golfo de Vizcaya. Pescadores de ballenas, aventureros y navegantes precedieron a los viajeros de hoy una pequeña bahía, en cuyo centro se alza la isla de Garraitz.
Esta es una zona que se puede acceder a pie durante la bajamar. A pie también hay que recorrer el casco histórico, con palacios, casas-torre, ermitas y una basílica, la de Santa María de la Asunción, del siglo XV.
Después de pasear por el puerto, dos opciones: visitar el faro de Santa Catalina, que acoge el Centro de Interpretación de la Tecnología de la Navegación, o subir al monte Lumentza, desde donde se obtiene una estupenda panorámica de todo el mar y las montañas que tendremos a nuestros pies y alredeor.