Max Verstappen critica la F1 actual: "No es la que me enamoró de niño"

El tetracampeón del mundo arremete contra la gestión energética actual y sueña con motores V10 'de verdad'. Con solo 43 puntos, admite que no piensa en el Mundial: 'No estamos para ganar carreras'.

Max Verstappen ha soltado una verdad que llevaba meses mascando: la F1 actual está tan lejos de la que le enamoró de niño que ya ni la reconoce. El tetracampeón mundial, desde el hospitality de Red Bull en Barcelona, ha dejado una entrevista que va a dar que hablar todo el fin de semana.

Salseo-O-Meter

Nivel de salseo: 8/10. No es un beef entre pilotos, pero Verstappen carga contra las reglas que le obligan a conducir más lento para ir más rápido, y suelta que no piensa en el Mundial porque ni siquiera están para ganar carreras. La sinceridad del neerlandés incendia el paddock justo antes del Gran Premio.

Gestión energética: conducir con calculadora en vez de con el pie

Para Verstappen, la esencia del pilotaje se ha perdido entre tanta batería y tanto modo de gestión. En la entrevista con Europa Press lo ha dicho sin filtros: **"Podías hacer simplemente lo que querías"** en Mónaco, donde no tuvo que pensar en recargar energía. Pero en circuitos como Barcelona, la cosa cambia.

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"Este circuito es bastante sensible en términos energéticos, así que probablemente tendremos que conducir más lento para ir más rápido, que no es un estilo especialmente divertido", ha admitido. La paradoja es tan absurda como suena, y él no está dispuesto a tragársela sin quejarse.

Además el neerlandés va más allá y pide un motor de verdad: "Cambiaría el motor inmediatamente. Volvería a un V8 de verdad o, idealmente, a un V10 o un V12". Sabe que es un sueño, pero su mensaje ya está en las redes y los aficionados más puristas le aplauden.

Verstappen quiere que la F1 vuelva a ser real: motores de verdad y pilotaje sin calculadora.

El Mundial, una quimera con solo 43 puntos y demasiados abandonos

En lo deportivo, la situación es tan mala que Verstappen no quiere ni oír hablar del campeonato. Séptimo en la clasificación, a 113 puntos del líder Antonelli, y con varios ceros por averías, el piloto de Red Bull es realista: "Sinceramente, no estoy pensando en el Mundial. Todavía no estamos en posición de ganar una carrera".

El abandono en Mónaco escuece, y este fin de semana estrena motor nuevo tras aquel fiasco. Pero el optimismo es comedido: "No va a pasar nada extraordinario por ello. Necesitamos mucha carga aerodinámica y veremos si podemos ser competitivos". La verdad es que después de un inicio desastroso, la mejora es notable: un podio en Canadá y sensaciones de que el impulso es grande.

Verstappen tira de orgullo: "Si estuviera satisfecho con ser séptimo u octavo, preferiría quedarme en casa". Y remata con una de sus frases marca de la casa: "Quiero volver a ganar con este equipo, disfrutar con la gente con la que trabajo. El hambre no se ha ido, solo la máquina no acompaña.

¿Otra rabieta de un campeón o una verdad incómoda que la FIA debería escuchar?

No es la primera vez que un piloto en activo carga contra la dirección técnica del campeonato. Hamilton lo hizo con las regulaciones híbridas; Vettel criticó los motores turbo cuando Ferrari no rendía. Pero Verstappen habla desde la cima de cuatro títulos consecutivos y con un palmarés que le da una credibilidad brutal. Además, apunta que la FIA "está escuchando" y que los cambios previstos para 2027 y 2028 van en la dirección correcta. La pregunta es si esos ajustes llegarán a tiempo para que una superestrella como él no se aburra y mire hacia otras categorías, como las carreras de resistencia, donde ya ha debutado este año en Nürburgring.

Mientras tanto, el paddock de Barcelona se frota las manos con una entrevista que mezcla nostalgia, crítica técnica y una dosis de honestidad brutal. Y con el Mundial de fútbol de 2026 de fondo –Verstappen apuesta por España, Francia y Portugal como favoritas–, el neerlandés demuestra que, gane o no, siempre encuentra la manera de meterse en el centro del huracán.

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El chisme en 3 claves (TL;DR)

  • 👀 ¿Quiénes son los protagonistas? Max Verstappen, tetracampeón mundial de F1, y su Red Bull en horas bajas.
  • 🔥 ¿Cuál es el drama? Crítica feroz a la F1 híbrida y a la gestión energética que le obliga a no ir a fondo.
  • 📲 ¿Por qué todo internet habla de esto? Porque es un campeón pidiendo volver a los motores de verdad y admitiendo que no puede ni pelear por ganar.