Toy Story 5 llega a los cines de España el 19 de junio con una mochila cargada de nostalgia y, también, con una advertencia que ha generado más ruido del esperado. Después de la première de Los Ángeles, los primeros críticos ya se han pronunciado, y la mayoría coincide en que Pixar ha vuelto a hacer llorar a adultos que juraban no volver a caer. El problema, dicen, está en el arranque.
La quinta entrega de la saga más longeva del estudio de animación arranca con un defecto que ningún fan quiere escuchar: el primer acto resulta disperso. El periodista Germain Lussier de Gizmodo fue el más explícito al señalar que la película construye demasiadas subtramas simultáneas al principio, creando una sensación de desorden que tarda varios minutos en resolverse. ¿La buena noticia? El tercer acto, según prácticamente todos los que la han visto, compensa con creces.
Toy Story 5 y la clasificación PG que ha puesto en alerta a los padres
Hay otro dato que ha sorprendido a propios y extraños: Toy Story 5 es la primera película de la franquicia que recibe una clasificación PG en el sistema estadounidense, rompiendo la racha de cuatro entregas consecutivas con la etiqueta G —apta para todos los públicos sin matices—. El PG no implica restricción de acceso, pero sí advierte a los padres de que pueden aparecer momentos de tensión emocional más intensa o conflictos más complejos de lo habitual en el cine familiar.
En España, la clasificación equivalente no tiene la misma repercusión directa, pero el cambio dice mucho sobre el tono que Andrew Stanton —director y guionista, ganador del Óscar por Wall-E y Buscando a Nemo— ha querido imprimirle a la cinta. La película habla de un problema real: el miedo de los juguetes a quedarse obsoletos en un mundo donde los niños prefieren las pantallas. Y eso, por necesidad, duele un poco más que lo de antes.
Toy Story 5 frente a la tecnología: el conflicto que define a Pixar en 2026
La nueva antagonista se llama Lilypad, una tablet con forma de rana que llega a la habitación de Bonnie y amenaza con hacer irrelevantes a Woody, Buzz y Jessie. Según el propio Stanton en declaraciones a Empire, la película no pretende convertir a la tecnología en el villano de turno, sino explorar "el problema existencial de que nadie juega con juguetes de verdad. Una premisa que, en manos de Toy Story 5 y el estudio de Pixar, se convierte en una historia sobre identidad, propósito y lo que significa ser necesario para alguien.
Jessie es, según los críticos, la gran sorpresa de la función. Jazz Tangcay, de Variety, aseguró que Joan Cusack —la actriz de voz de la vaquera— recibe por fin la historia que llevaba tres películas mereciendo. Varios críticos la compararon directamente con Toy Story 2 y Toy Story 3, lo que, tratándose de la quinta entrega, es casi un milagro.
Por qué el inicio disperso no arruina la película
La crítica que más ha circulado estos días no es un ataque a la película, sino una advertencia de gestión de expectativas: los primeros veinte minutos de Toy Story 5 piden paciencia. El equipo de guion ha querido establecer varias líneas narrativas desde el principio —la dinámica entre Woody y Jessie, la amenaza de Lilypad, el papel de Bonnie ya con ocho años— y el resultado inicial es un arranque algo entrecortado.
Sin embargo, Meredith Loftus de Collider lo resumió bien al afirmar que la película terminó impactándola en lugares para los que no estaba preparada. El consenso entre los que la han visto es claro: quien aguante los primeros compases recibirá un tercer acto que, según Scott Menzel, la sitúa junto a las tres primeras entregas de la saga. No está nada mal para una película que muchos daban por innecesaria.
Lo que Toy Story 5 dice sobre el tiempo libre de tus hijos
El debate sobre las pantallas llega al cine de animación
Resulta llamativo que una película de animación familiar se convierta en 2026 en el espejo más incómodo sobre cómo crecen los niños de hoy. La saga Toy Story lleva treinta años haciendo exactamente eso: cada entrega captura el miedo a quedarse atrás que sienten los adultos cuando los niños crecen demasiado rápido. En esta ocasión, la metáfora es la tablet de Bonnie, pero el miedo de fondo es el mismo que en 1995.
Qué esperar si vas con niños pequeños
La clasificación PG y el tono algo más maduro no deberían ser un freno para llevar niños de cinco años en adelante. Eso sí, conviene prepararse para preguntas incómodas sobre por qué los juguetes se sienten tristes cuando nadie los necesita. Stanton ha confirmado que la intención siempre fue hablar a los adultos que vieron la primera con los mismos ojos que usaban de niños.
Lo que nos espera en el verano de los estrenos animados
Las primeras reacciones colocan a Toy Story 5 como uno de los grandes candidatos al Óscar a Mejor Película de Animación, y el analista Scott Feinberg de The Hollywood Reporter ya la tiene en su lista de posibles nominadas. La canción de créditos de Taylor Swift, I Knew It, I Knew You, suma otro factor de peso en la campaña de premios, dado el perfil de la artista y su conexión personal con la saga —tenía cinco años cuando se estrenó la primera.
Pixar atraviesa uno de sus mejores momentos de recepción crítica en media década, y esta película parece confirmar que el estudio sabe cuándo arriesgarse con la emoción sin caer en la fórmula fácil. El problema del primer acto existe, está documentado, pero lo que viene después —según quienes la han visto— hace que merezca cada minuto de paciencia. El 19 de junio, los cines españoles lo confirmarán.





