Si tienes una hipoteca y en su momento te acogiste a la moratoria por el covid, la reciente resolución del Banco de España te interesa. El supervisor financiero ha sancionado a Caja Rural Central por una mala praxis que dejó a una clienta alicantina con la cuenta en números rojos tras cargarle de golpe 52 cuotas de su préstamo hipotecario. Lo que pasó y, sobre todo, lo que significa para los consumidores, lo analizamos paso a paso.
La historia arranca en octubre de 2003, cuando la afectada firmó un préstamo con la entidad para comprar su vivienda habitual en el sur de Alicante. Con la pandemia, llegaron los apuros económicos y la mujer se acogió a la moratoria hipotecaria legal, esa medida de urgencia que permitía suspender el pago de las cuotas sin que el banco pudiera exigir el abono acumulado ni aplicar intereses de demora. El problema empezó cuando, acabado el periodo de carencia, la entidad dejó de pasar los recibos por un supuesto fallo informático.
La mujer avisó varias veces a la sucursal de que los cobros no llegaban y, según su abogada, Encarnación Obdulia Martínez, le respondían que no se preocupara. Pero la calma duró hasta julio de 2025. Aquel mes, la Caja Rural Central cargó de una sola vez 30.000 euros en una cuenta que solo disponía de 10.000, generando un descubierto de 20.000 euros y los correspondientes intereses. Entre esas mensualidades estaban tanto los tres años en los que el banco no había girado los recibos como los nueve meses de la moratoria, que en teoría debían reliquidarse de forma gradual.
Tras las protestas, el banco devolvió el dinero, pero volvió a cargarlo poco después, esta vez descontando los nueve meses de carencia y, de nuevo, dejando la cuenta en números rojos. La letrada subraya que, según la la normativa de las moratorias, la entidad no podía exigir un pago inmediato y acumulado, sino que estaba obligada a reestructurar el calendario de pagos de mutuo acuerdo, ampliando el plazo del préstamo o prorrateando la deuda.
¿Qué ha dictaminado el Banco de España?
La Dirección General de Conducta Financiera y Billetes, dependiente del Banco de España, ha concluido que la entidad se apartó de las buenas prácticas bancarias. El informe, que no admite recurso, señala dos faltas claras: no respetar el periodo de carencia en el momento de reliquidar las cuotas pendientes y no intentar llegar a un acuerdo con la clienta antes de proceder a la reversión unilateral de los cargos. Aunque el departamento no puede cuantificar los daños, recuerda que el consumidor perjudicado puede acudir a los tribunales.
Para el supervisor, lo correcto habría sido que, una vez vencida la moratoria, el banco ofreciera a la clienta un plan de pagos prorrateados o ampliara el plazo final de la hipoteca, en lugar de estrangular su cuenta corriente. Así lo establecía el escudo social que el Gobierno desplegó durante el estado de alarma de 2020: las familias en situación de vulnerabilidad podían suspender las cuotas sin que la deuda se volviera exigible de inmediato.
Un cargo acumulado de 52 cuotas por un fallo informático no puede recaer sobre el consumidor, sobre todo cuando la ley obliga a reestructurar la deuda de forma pactada.
La afectada sigue hoy con la cuenta bloqueada y debe pagar en ventanilla los recibos del día a día. Su abogada denuncia opacidad: la entidad no ha facilitado documentación clara para elaborar un informe pericial que determine qué se ha abonado realmente y qué queda pendiente. Además, este caso se suma a otras demandas en curso contra la misma entidad por cláusulas abusivas, como la cláusula suelo y las comisiones de apertura, cuyas consecuencias tampoco han sido recalculadas.
Cómo reclamar y proteger tus derechos
Este episodio deja un mensaje nítido: las entidades financieras no pueden saltarse los periodos de carencia ni cobrar de forma unilateral las cuotas acumuladas. Para los consumidores que hayan vivido una situación parecida, el camino empieza por reclamar ante el propio servicio de atención al cliente del banco. Si la respuesta no es satisfactoria o no llega en dos meses, se puede presentar una reclamación ante el Banco de España, cuyo departamento de conducta de entidades analizará el caso.
En paralelo, conviene recopilar toda la documentación: el contrato de préstamo, los extractos bancarios y cualquier comunicación con la sucursal. Organizaciones de consumidores como la OCU o Facua pueden asesorar en la redacción de la queja e incluso mediar. Y si el conflicto deriva en un perjuicio económico cuantificable, la vía judicial sigue abierta: los juzgados especializados en cláusulas abusivas han demostrado ser efectivos en este tipo de litigios.
El Banco de España recuerda que su departamento no valora los daños concretos, pero su resolución puede servir como prueba sólida en un proceso posterior. Además, la mala praxis detectada en este caso sienta un precedente que refuerza la protección de los deudores hipotecarios, especialmente cuando se trata de medidas extraordinarias como la moratoria del covid.
🛒 La ficha de consumo
- ⚠️ Problema: Cobro de 52 cuotas de hipoteca de golpe tras una moratoria covid.
- 💸 Posibles consecuencias: Descubierto de 20.000 euros, intereses y cuenta bloqueada.
- ✅ Consejos para solucionarlo: Reclamar primero al banco y, si no hay acuerdo, acudir al Banco de España.
- 🏁 Resultado final: La entidad ha sido sancionada y el caso sienta precedente para futuras reclamaciones.




