Cómo aumentar el espacio de almacenamiento del sistema en Mac

Quedarse sin espacio en el disco es uno de los problemas más habituales entre los usuarios de Mac. En esta situación es habitual pensar en las fotografías, los vídeos o las aplicaciones, si bien hay un elemento que suele ser la clave del problema: los datos del sistema. La ventaja es que existen determinadas formas de reducir este espacio y recuperar capacidad de almacenamiento sin comprometer el funcionamiento del equipo.

Antes de llegar a este punto, muchos usuarios se preguntan por qué el almacenamiento del sistema ocupa tanto espacio. Se trata de elementos pesados, como los registros del sistema, la caché, archivos de soporte de aplicaciones o copias de seguridad, entre otros. Se han ido acumulando en el dispositivo y llega un momento en el que no los necesitamos. 

Una de las soluciones más eficaces consiste en eliminar la basura acumulada por el sistema. Aunque es posible localizar estos elementos manualmente, el proceso puede resultar complejo y requiere conocer muy bien la estructura interna del sistema. Por ello, muchas personas optan por utilizar aplicaciones especializadas que analizan el almacenamiento, detectan archivos innecesarios y permiten eliminarlos sin afectar a los componentes esenciales del ordenador. 

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Otro recurso muy sencillo consiste en reiniciar el ordenador con cierta frecuencia. Si bien puede parecer una medida básica, al hacerlo se eliminan numerosos archivos temporales y procesos que permanecen abiertos durante largos periodos. 

De las revisiones periódicas a vaciar la Papelera 

La caché del sistema y de las aplicaciones también suele crecer con el uso diario. Estos archivos sirven para acelerar determinadas tareas y cuando se acumulan en exceso pueden ocupar varios gigabytes. Revisar periódicamente las carpetas donde macOS almacena esta información y eliminar aquellos archivos que no sean necesarios puede contribuir a recuperar una cantidad importante de espacio. Lo mismo ocurre con los archivos de registro, que conservan información sobre el funcionamiento del sistema y de las aplicaciones, pero que con el tiempo dejan de tener utilidad para la mayoría de los usuarios.

Otro aspecto que suele pasar desapercibido son los restos que dejan las aplicaciones desinstaladas. Aunque una app se elimine de la carpeta Aplicaciones, es habitual que permanezcan carpetas con datos de configuración, archivos temporales o registros en diferentes ubicaciones del sistema. Borrar estos elementos ayuda a reducir el volumen de los datos del sistema y evita que el almacenamiento siga creciendo innecesariamente.

Las copias de seguridad antiguas de iPhone o iPad también pueden consumir una gran cantidad de espacio, especialmente si se realizan de forma periódica desde el Mac. También están los protectores de pantalla dinámicos, que ocupan bastante espacio, y que pueden ser eliminados si no se utilizan con frecuencia.  

No hay que olvidarse que la Papelera ocupa espacio si no se vacía. Muchos archivos permanecen almacenados allí durante semanas o incluso meses, así que hay que eliminar su contenido de forma periódica. 

Mantener bajo control el almacenamiento del sistema permite disponer de más espacio para documentos y aplicaciones, a la vez que contribuye a que el Mac funcione con mayor fluidez. Una limpieza periódica de archivos innecesarios ayuda a optimizar el rendimiento del equipo y prolonga su vida útil sin necesidad de ampliar el almacenamiento físico.

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