Que levante la mano quien no se haya tomado un café esta mañana. Vale, ya la puedes bajar. Somos legión los que no concebimos arrancar el día sin esa tacita.
El cardiólogo Aurelio Rojas, con más de un millón y medio de seguidores en redes, lo sabe bien. En uno de sus vídeos de Instagram ha desgranado qué hace el café por nuestro cuerpo y, sobre todo, cómo hay que tomarlo para que sume y no reste.
Lo que tu cuerpo gana con cada sorbo de café
Rojas no se anda con rodeos: “El café mejora la concentración y el estado de alerta”, aunque los últimos estudios apuntan a que esa sensación es muy subjetiva. Lo que sí está comprobado es que la cafeína fortalece la memoria a largo plazo y, a nivel físico, aumenta el rendimiento de fuerza y resistencia.
Pero donde el doctor se pone serio es en el corazón. “Protege el corazón, reduce el riesgo de infarto y mejora la mortalidad cardiovascular”, afirma. La clave está en mantenerse en 3-4 tazas diarias, unos 400 miligramos de cafeína. Por encima de esa cifra, el cortisol se dispara y el descanso se resiente.
Y ahora vienen los regalos extra: el café ayuda a perder peso y previene el hígado graso. Sus polifenoles, potentes antiinflamatorios, también miman la microbiota. Nada mal para un gesto tan automático.
El truco del cacao puro y el momento exacto para tomarlo
Si crees que lo de echarte el café nada más sonar el despertador es buena idea, Rojas te para los pies. Su recomendación es esperar: “Despiértate con tranquilidad, exponte a la luz del sol, muévete un poco e hidrátate bien, y luego el café”. Así evitas el pico de cortisol mañanero y maximizas los beneficios.
¿El antes del mediodía? Innegociable. Tomarlo más tarde fastidia el sueño, y eso el corazón no lo perdona. Y aquí va su as en la manga: añade media cucharadita de cacao puro 100% al café de la mañana. “Esa combinación potencia la dopamina, mejora el flujo cerebral y reduce la inflamación de los vasos sanguíneos”, explica.
Un apunte: si eres de los que le echan leche entera, los polifenoles se reducen parcialmente, pero no del todo. O sea, que tampoco pasa nada.
El 20% al que el café le sienta como un tiro (y cómo saber si eres tú)
No todos metabolizamos la cafeína igual. Alrededor del 20% de las personas son metabolizadores lentos. Para ellos, incluso una tacita puede traducirse en taquicardia, insomnio, irritabilidad o una subida ligera de tensión. Si te suena, el cardiólogo lo tiene claro: adapta la cantidad o prueba con el descafeinado.
La ciencia, insiste Rojas, está de tu lado mientras escuches a tu cuerpo. Porque el café no es un enemigo, pero tampoco un permiso para machacarse.
Un café bien tomado es el impulso que tu corazón, tu hígado y tu cintura agradecen cada mañana.
El cardiólogo nos deja una lección de las buenas: el café puede ser un aliado de primera siempre que lo trates con cabeza. Sin prisas, sin azúcar y, si te animas, con ese toque de cacao que lo convierte en oro líquido.
🧠 Para soltarlo en la cena
El café, sin azúcar y antes del mediodía, adelgaza y cuida el corazón.



