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La isla de las tentaciones 3: por qué es el peor reality para ‘normalizar’ las relaciones tóxicas

La isla de las tentaciones 3 está en su punto álgido. En el reality de Telecinco, las parejas ya se han separado y están conociendo a los solteros. Todavía tienen el recuerdo muy fresco de sus parejas, por lo que les está costando soltarse y dejarse llevar.

En las relaciones de las parejas se observa como han normalizado muchas situaciones que no deberían pasar por alto. A continuación, te mostramos por qué La isla de las tentaciones 3 es el peor reality para normalizar las relaciones tóxicas.

LOLA COGIÓ EL MÓVIL DE DIEGO PARA ESPIARLE

La isla de las tentaciones 3: por qué es el peor reality para 'normalizar' las relaciones tóxicas
Foto: Mediaset

Otra relación muy tóxica entre los participantes de La isla de las tentaciones 3 es la de Diego y Lola. Su principal problema fue que el chico le ocultó a su novia que se había liado con dos chicas durante la grabación de un videoclip. Pero la cosa no quedó ahí, y es que Lola le cogía el móvil a escondidas a su novio para hablarle a sus amigos haciéndose pasar por él.

Los celos de Lola no tienen límite y llegó a crearse un perfil falso en Instagram para poner a prueba a Diego mientras él estaba trabajando en una discoteca. La chica le mandaba fotos de una mujer desnuda para calentar a su novio y ver si llegaba a quedar con ella, aunque no existía en la realidad. Esto demuestra que los celos y la inseguridad de Lola van mucho más allá que el tema del videoclip y que La isla de las tentaciones 3 va a suponer una prueba de fuego en este aspecto.