El regreso de José Luis Rodríguez Zapatero al primer plano mediático por la investigación judicial del caso Plus Ultra ha vuelto a colocar bajo el foco a su entorno familiar más cercano. La Audiencia Nacional investiga el rescate público de 53 millones de euros concedido a la aerolínea y sus posibles conexiones políticas, en una causa que ha reactivado el interés en la figura del expresidente socialista e inevitablemente en la de su familia, que ha intentado mantenerse lejos de la exposición pública.
Lo que muchos no recuerdan es el pasado televisivo de Sonsoles Espinosa, esposa de Zapatero, y de sus hijas, Laura y Alba Rodríguez Espinosa. Más allá de sus negocios y la trayectoria profesional de cada una de las figuras cercanas del expresidente del Gobierno español, tanto su mujer como sus hijas tuvieron relación con la televisión, cada una de ellas de manera distinta y en diferentes épocas.
Sonsoles Espinosa y el Coro de RTVE
Empecemos por la esposa de Zapatero. Sonsoles Espinosa Díaz, nacida en Ávila en 1961, estudió Derecho en la Universidad de León, donde conoció a José Luis a comienzos de los años ochenta. Sin embargo, no orientó su carrera hacia la abogacía, sino hacia la música. Formada como cantante lírica y profesora de música, desarrolló una trayectoria discreta como soprano y mantuvo una relación profesional con distintos coros, entre ellos el del Teatro Real y el de RTVE.
La contratación de Espinosa por el Coro de RTVE saltó al debate político en 2005, cuando la entonces directora general del ente público, Carmen Caffarel, tuvo que responder a una batería de preguntas parlamentarias formuladas por la diputada del PP Macarena Montesinos. Caffarel defendió que la incorporación de la esposa del presidente del Gobierno era "totalmente adecuada" y respondió que obedecía a "necesidades artísticas.

Radio Televisión Española explicó entonces que el vínculo laboral de Sonsoles Espinosa con la corporación no tenía nada que ver con la situación en que están los trabajadores ni afectaba en modo alguno a dicha situación laboral. La dirección de la corporación añadió que, en los tres programas en los que fue contratada, también participaron en las mismas condiciones otros 52 cantores del Coro de RTVE.
La cantidad abonada también fue detallada, y Espinosa percibió durante 2004 un pago de 510,86 euros por cada programa de concierto, en un total de tres actuaciones. La cifra total, por tanto, rondó los 1.532 euros.
La actividad musical de la esposa de Zapatero generó otras polémicas durante los años de presidencia, como por ejemplo la de agosto de 2006, cuando trascendió que el jefe del Ejecutivo viajó a Berlín en avión oficial para asistir a un concierto dirigido por Daniel Barenboim en el que cantaba su mujer. La visita se mantuvo con carácter privado y no figuró en la agenda oficial.
También en enero de 2008, Espinosa no acudió a la cena de gala por el 70 cumpleaños del rey Juan Carlos I porque tenía una actuación en Barcelona con una representación de Aida, de Verdi. Años después, en 2011, tampoco acompañó a Zapatero a la audiencia con Benedicto XVI durante la visita del Papa a España.
La vida de Espinosa ha estado marcada por esa voluntad de mantenerse al margen del papel tradicional de primera dama. Durante la presidencia de Zapatero, entre 2004 y 2011, no asumió una agenda pública propia y limitó sus apariciones institucionales. Tras abandonar La Moncloa, retomó su perfil bajo, su actividad como profesora de música y su presencia en proyectos líricos. En 2016 formó parte del Coro Intermezzo en el estreno de Moisés y Aarón en el Teatro Real de Madrid.

La trayectoria profesional de las hijas de Zapatero
Las hijas de Zapatero y Sonsoles, Laura y Alba Rodríguez Espinosa, nacieron en 1993 y 1995 y crecieron con una estricta protección de su privacidad. Esa discreción se rompió en septiembre de 2009 cuando una fotografía de la familia junto a Barack y Michelle Obama, tomada durante una recepción en Nueva York con motivo de la Asamblea General de la ONU, fue publicada por la Casa Blanca. La imagen, retirada después a petición del Gobierno español, se difundió de forma masiva y abrió un intenso debate mediático por la exposición pública de dos menores y por su estética gótica.
Años después, ambas orientaron su trayectoria hacia la comunicación, la imagen y el sector audiovisual. Laura cursó estudios en la Escuela Superior de Comunicación, Imagen y Sonido, donde realizó un ciclo de Técnico Superior en Realización de Proyectos Audiovisuales. Según Vozpópuli, aquella formación tuvo un coste de 14.400 euros. Alba se graduó en Comunicación Audiovisual Digital y Artes Escénicas en la Universidad Europea de Madrid, un centro privado donde cada grado podía alcanzar unos 60.000 euros.
El curioso vínculo con Real Madrid TV corresponde principalmente a Laura Rodríguez Espinosa. En 2015 trabajó en el área de producción del canal oficial del club blanco, después de haber realizado trabajos como becaria en el grupo Kapital, elaborando vídeos para discotecas y eventos. Como chascarrillo, resulta simpático que una de las hijas del expresidente socialista iniciara su carrera audiovisual en Real Madrid TV mientras su padre era conocido por su simpatía hacia el Barça.

Tras aquella etapa, Laura se incorporó en 2016 al departamento digital de la agencia Noho Comunicación. En 2019 fundó junto a un socio la agencia What The Fav, dedicada al marketing, la publicidad, los contenidos multimedia y los e-sports. Alba, por su parte, exploró durante un tiempo el mundo de YouTube y la interpretación, trabajó como fotógrafa en eventos como la premiere de 'No llores, vuela' en 2015 y los premios Iris en 2016, y participó en 2021 en la película Lú Belmonte, encargándose del montaje y la edición. En 2023 se incorporó a What The Fav como administradora solidaria y CEO.
What The Fav facturó en 2024 cerca de medio millón de euros y contaba con apenas seis empleados fijos. La compañía se define como una agencia creativa, multimedia y especializada en e-sports, centrada en estrategias de marketing dentro y fuera de los deportes electrónicos. También ha trabajado con clientes nacionales y, según se desliza, habría dado el salto al exterior con negocios en Venezuela.
En otro orden de cosas, la situación patrimonial de las hijas también ha sido objeto de informaciones recientes. Alba compró en agosto una vivienda valorada en unos 300.000 euros en el barrio madrileño de Valdezarza, para la que solicitó una hipoteca de 240.000 euros a 30 años con Banco Santander. Laura adquirió a comienzos de 2024 otra vivienda de dos habitaciones cerca del parque Dehesa de la Villa, también valorada en torno a 300.000 euros, con una hipoteca de 184.000 euros a 30 años.
El matrimonio formado por Zapatero y Espinosa también tiene operaciones como la compra en 2019 de un chalet en Aravaca por cerca de 800.000 euros, vendido en 2025 por 2,1 millones, o la adquisición en 2017 de una villa en Teguise, Lanzarote, valorada en 1,2 millones de euros. También se ha informado de una vivienda en Puerta de Hierro, adquirida en 2024 y vinculada a Sonsoles Espinosa, para la que se habría solicitado una hipoteca de 500.000 euros.



