Hay una tradición en el Vaticano que se repite desde hace más de 500 años: cada vez que aparece una tecnología disruptiva, un Papa escribe una encíclica advirtiendo de sus peligros. Lo acaba de hacer León XIV con Magnifica Humanitas, un texto de 40.000 palabras donde el Vaticano se pone serio con la inteligencia artificial y avisa de que las grandes tecnológicas impondrán su visión moral al planeta. La jugada es calcada a la que hizo Inocencio VIII en 1487 con la imprenta. Y aquello, digámoslo ya, no salió como esperaban.
El detalle que más está pasando desapercibido es que el Papa León XIV no es un perfil cualquiera. Robert Francis Prevost, el tipo que firma la encíclica, es un Papa licenciado en matemáticas por la Universidad de Villanova en 1977. No es un humanista hablando de oídas sobre algoritmos: sabe de lo que habla. Y aún así, su argumento central es el mismo que llevamos escuchando desde que Gutenberg montó su primer taller.
40.000 palabras, un Papa matemático y un aviso que ya hemos oído antes
La estructura de Magnifica Humanitas es ambiciosa. El texto advierte de un «desplazamiento cognitivo» en el que los seres humanos acaban prefiriendo que los algoritmos piensen por nosotros en vez de hacer el esfuerzo reflexivo. También señala directamente a los hiperescaladores —Amazon, Microsoft, Google— y a empresas como OpenAI o Anthropic, acusándolas de concentrar un poder que va mucho más allá de lo comercial.
La encíclica tiene 40.000 palabras, lo que equivale aproximadamente a una novela de 150 páginas. Publicada apenas tres años después del lanzamiento de ChatGPT, es sorprendentemente rápida para los tiempos vaticanos: la Rerum Novarum de León XIII llegó casi un siglo después de que la Revolución Industrial empezara a transformarlo todo. Esta vez el Vaticano no ha esperado.
De la imprenta al algoritmo: cinco siglos de «cuidado con esto»
El patrón es tan antiguo que da risa. En 1487, Inocencio VIII publicó la bula Inter multiplices para advertir que la imprenta, aunque útil para difundir la palabra de Dios, podía servir para extender herejías. La solución fue la censura eclesiástica y, más tarde, el Index librorum prohibitorum. Lo que vino después fue Lutero convertido en el primer autor de best-sellers de la historia gracias precisamente a esa tecnología que Roma quería controlar.
La lista sigue. León XIII en 1891 con la Revolución Industrial y los derechos de los trabajadores. Pío XI en 1936 con el cine como instrumento de corrupción moral. Pío XII en 1957 ampliando el aviso a radio y televisión. Juan XXIII con el peligro atómico. Juan Pablo II con la biotecnología. Cada avance técnico importante ha recibido su correspondiente encíclica apocalíptica, y cada una de esas tecnologías acabó siendo, en conjunto, positiva.
La historia de las encíclicas tecnológicas es la historia de un Vaticano que siempre llega tarde pero con la advertencia justa.
El valor de hablar cuando nadie quiere escuchar
Aquí es donde el análisis se pone interesante. La mayoría de las tecnologías denunciadas por el Vaticano terminaron haciendo del mundo un lugar mejor, más próspero y más conectado. La imprenta democratizó la cultura, la Revolución Industrial elevó el nivel de vida global, el cine y la televisión enriquecieron el imaginario colectivo, y la biotecnología salva vidas cada día. Los malos augurios papales nunca se cumplieron del todo, pero ese no era el objetivo.
El valor de estas encíclicas no está en su capacidad de predecir el futuro, sino en su función como contrapesos éticos. Alguien tiene que advertir de los riesgos porque esos peligros eran y siguen siendo reales. Que al final la tecnología acabe haciendo más bien que mal no invalida la advertencia: simplemente significa que la conversación ética existió y que probablemente ayudó a encauzar el desarrollo.
León XIV no está diciendo nada que no hayan dicho antes investigadores, filósofos y hasta los propios creadores de estas IAs. La diferencia es que lo dice desde una institución con dos milenios de experiencia en observar cómo el poder y la moral negocian sus fronteras. Y con un Papa que, por cierto, estudió matemáticas antes de vestir de blanco. Algo sabrá de números.
El resumen para vagos (TL;DR)
- 🎯 ¿Qué ha pasado? León XIV ha publicado una encíclica de 40.000 palabras advirtiendo de los peligros de la IA.
- 🔥 ¿Por qué importa? Repite un patrón de 500 años: el Vaticano avisa, la tecnología triunfa igual.
- 🤔 ¿Nos afecta o es solo un meme? El aviso es razonable, pero la historia dice que estas cosas acaban bien.



