Existen momentos en el fútbol donde el árbitro puede convertirse en protagonista. Por ejemplo, si mete un gol. No es que lo haga de forma intencional, sino que por las mismas condiciones que van guiando el juego el encargado de llevar las riendas del partido podría verse involucrado en este tipo de jugadas que pueden acabar batiendo la portería rival. Te vamos a contar qué sucede en este caso y si de verdad es una anotación válida para el equipo al que se le atribuye ese punto.
El fútbol cada vez más se moderniza

Con el paso del tiempo, las reglas del juego van cambiado, pero para mejor lógicamente. La FIFA es el organismo encargado de vigilar y gestionar todo lo que concierne al balompié, tanto a nivel de competiciones como en temas reglamentarios.
Al menos en el apartado del árbitro, y la disyuntiva de que si puede o no valer un gol, nos vamos a apoyar en las normas que expresa la Federación y son válidas para la categoría masculina y femenina.
El VAR es un ejemplo de los cambios que ha sufrido el fútbol

Muchos le han hecho la cruz al VAR, pero el vídeo arbitraje llegó para quedarse. Porque ahora con este mecanismo de seguimiento en los partidos, es mucho más fácil determinar una jugada dudosa, que antes caía netamente en las manos del árbitro principal en conjunto con los jueces de líneas.
Este es un ejemplo muy evidente que la disciplina va ajustando las normas. La intención es ofrecer un buen espectáculo y que el juego sea cada vez más limpio.
El árbitro, el líder en cualquier partido

Cuando hablamos de un árbitro, tenemos que decir que es la máxima autoridad. En el campo, en la pista, en cualquier tipo de deportes han de contar con jueces para que reine la justicia en medio de dicha actividad. Obviamente, estas son personas que igualmente se equivocan.
Pero allí es donde entra la tecnología, que permite la toma decisiones correctas y se evitan las polémicas o confrontaciones. Sobre todo, cuando hay penaltis dudosos, faltas peligrosas, expulsiones o gol. Asimismo, cuando existe duda si pasó o no la línea blanca.
Así se definía la figura arbitral en el fútbol de antes

Hasta hace pocos años, el máximo ente del fútbol mundial definía de una forma categórica al árbitro como un poste. Este es el concepto más tradicional que se tiene sobre esta figura de poder en los compromisos. A estas alturas ya no es visto de esa manera.
El motivo es que producto de las modernizaciones que ha sufrido el balompié, ya no se usan las normas tradicionales. Simplemente promueven nuevas formas de jugar al fútbol. Es por eso que, llamar al juez como un poste ya no tiene cabida. Te contamos la razón.
Ya el árbitro no es un poste por este motivo

Antes de que entrara en vigor las nuevas normas para un árbitro al estar dirigiendo un juego de fútbol, -y con el asunto de que si hace un gol pueda o no ser válido-, se hablaba de esta figura como un poste.
Es decir, si el balón tocaba en el juez el partido tenía que continuar como si nada hubiese pasado. En la actualidad, no es precisamente lo que se utiliza. La norma ha sido ajustada, aunque igualmente mantiene algunos detalles del modelo tradicional.
El gol que puede hacer el árbitro

Partiendo de que el árbitro no es del todo un poste, la FIFA prefirió mejorar el reglamento para que si en algún cotejo el juez llegase a tocar el balón el juego pueda continuar. Sin embargo, en caso tal ese toque del esférico conduzca a una acción de gol, esta anotación no tendrá ningún tipo de validez.
Es decir, por más que el líder del encuentro tenga implicación en una jugada que amerite estar atento, y si por cosas del impacto toca su cuerpo, ya debe anularse el mismo. De hecho, va a generar un cambio importante en el juego, pero que beneficiará al equipo contrario.
No vale el gol y habrá cambio de posesión

Entendiendo que en esos momentos donde el balón impacta en el cuerpo del árbitro y pasa la arquería rival no cuenta para el marcador, el equipo contrario se verá beneficiado en cierto aspecto. La regla enfatiza que debe haber un cambio de posesión que caerá en el otro equipo.
Vale destacar que, el choque se va a detener por pocos segundos para que exista este cambio. El mismo debe realizarse obligatoriamente en tierra.
Con esto, la Federación Internacional de Fútbol Asociación niega la posibilidad de que el gol en un partido tenga alguna ayuda del árbitro sin que este sea intencional, claro está.
Anteriormente sí se validaba el gol

Por muchas décadas el fútbol permitía que el árbitro marcara gol, por así decirlo. Porque cuando se decía que era una especie de poste, y que no pasaba nada al momento de que la pelota impactara su cuerpo, era factible que con jugadas de este tipo ciertos equipos se vieran favorecidos.
A día de hoy, está restringido y con ese cambio en la norma se invalida la acción. Así que, bajo ningún concepto los jueces serán protagonistas por marcar tantos. Siendo esta responsabilidad de las oncenas, por supuesto.
¿Qué dice la IFAB?

La International Football Association Board (IFAB) es el ente que promueve con la FIFA las reglas del balompié. Son los que justamente corrigen las normas previo consenso con el máximo organismo del deporte. Las reglas que hablan de la función de árbitro y el gol ellos la han enmarcado en la Regla 9 del fútbol.
Estos establecen, en términos sencillos, que el balón no podrá seguir en juego cuando el esférico pasa la línea de meta o de banda. También cuando el juez por algún motivo para el juego, o el mismo toque el balón y que siga en el terreno. La acción autorizada es el balón a tierra. Si es que esto produce un ataque, hay gol o la posesión cambia.
¿Cuántas reglas tiene el fútbol?

Todos los deportes tienen sus reglas, pero el fútbol es una de las disciplinas profesionales que más posee y que más adeptos tiene en el mundo. Para poder entender el juego, es esencial repasar las 17 reglas básicas que se tienen que cumplir durante lo 90 minutos de partido, tiempo extra, añadido o tanda de penaltis.
En cada una de ellas se expresa: cómo debe ser la cancha, el balón, las funciones del árbitro, la cantidad de jueces, duración del juego... Y todo lo que implica el desarrollo de esta actividad nacida en Inglaterra (1863), y que pronto se esparció a escala global.






























































































