Suele ser difícil sobrevivir al verano sin la ayuda del aire acondicionado. Tanto en las viviendas y los puestos de trabajo, como también en los coches. De hecho, en precisamente en estos vehículos donde más terrible puede hacerse el calor, sobre todo después de haber aparcado en un sitio descubierto, y más aún a ciertas horas del día, cuando más aprieta el sol.
¿Alguna vez has sentido que el aire acondicionado del coche no era lo suficientemente rápido a la hora de enfriar? Es natural buscar soluciones al respecto para sufrir lo menos posible.
El interior ardiendo

A todos nos ha sucedido alguna vez, subir a un coche durante los meses de verano y no solo sentir un calor insoportable, sino incluso cierta sensación de asfixia. Hay que tener en cuenta que dentro de un vehículo el calor puede aumentar bastantes grados en comparación con los que hace fuera, que ya de por sí acostumbran a ser muy altos.
Por eso no es extraño que muchas veces la parte de dentro de un coche alcance temperaturas tan tremendas como los 50 grados. Por supuesto, esto no resulta bueno para nadie, y mucho menos para quien debe ponerse al volante, con la concentración que ello requiere.
Las recomendaciones de los expertos

Según dicen la mayoría de expertos, conducir con exceso de calor no es una práctica recomendable, incluso en término de seguridad al volante. Todo lo que pase de los 25 o 30 grados puede mermar las habilidades de cualquiera manejando un vehículo, y poner en riesgo tanto a la persona en sí como a cualquier acompañante que vaya con él o con ella.
Por ejemplo, no faltan aquellos que alertan de la falta de reflejos que puede provocar el calor, algo imprescindible cuando se conduce en cualquier momento del año y por el lugar que sea. Nunca se sabe cuándo se puede producir una situación inesperada.
Gasto extra

Al margen de todo lo que hemos comentado acerca de lo perjudicial que puede ser para la salud o para la concentración demasiado calor dentro de un coche, que el aire acondicionado de un auto tarde demasiado en enfriar, también tiene otro coste adicional, y no es otro que el económico.
Dicho de otra forma, cuanto más tarde en funcionar como es debido el aire acondicionado del coche, más consumo hará este, produciendo un gasto mayor.
Abrir o no las ventanillas

Cuando uno se introduce en un coche en verano, puede tener la duda de qué hacer, si abrir inmediatamente las ventanillas o no. Algo que tiene una explicación muy sencilla, ya que cabe pensar que si se ventila rápido, el aire acondicionado puede ser menos eficaz y, por lo tanto, tardar más en cumplir su cometido.
En realidad, no es así, como señalan la mayoría de expertos. Lo más aconsejable es, nada más subirse, abrir las ventanillas antes que nada.
Enfrentarse al calor

¿Por qué abrir las ventanillas del coche en verano, al subir, incluso con aire acondicionado instalado dentro del vehículo? La respuesta es fácil: lo primero es lograr que el coche se refresque como sea, y después de haber permanecido cerrado, la temperatura habrá subido considerablemente, haciendo que incluso haga más calor del que hace fuera.
Esta práctica no solo beneficia la velocidad con la que el coche estará menos caliente, sino que también mejorara la calidad del aire y, por lo tanto, es probable que los ocupantes pasen a sentirse mejor de forma casi inmediata.
Utilizar el modo recirculación

Otro aspecto en el que suelen coincidir aquellos que saben de vehículos, y de cómo sentirse mejor en ellos, es en el uso de la opción de recirculación del aire acondicionado. ¿Qué se gana con ello? Para empezar, conseguir un uso más eficiente del aire, con todo lo que eso conlleva, y que este se ponga a enfriar más rápido.
Además, esto también ayudará a que el gasto que genera el aire acondicionado del coche sea menor.
Elegir una baja temperatura

Cuanto antes se logre enfriar el interior de un coche, mejor. Así que, lo más aconsejable para lograrlo es, con las ventanillas aún bajadas, poner el aire acondicionado a toda la potencia que se pueda (esto es, a la temperatura más baja), para que de esa forma el calor desaparezca lo antes posible, mientras el automóvil se ventila.
Una vez se ha logrado mejorar un poco el confort del interior, ya se puede ir regulando el aire acondicionado para seleccionar una temperatura más “normal”.
Mejor a la sombra

Aunque parezca una obviedad, en ocasiones es posible olvidarse de lo beneficioso que es buscar un sitio a la sombra para estacionarse o aparcar durante el verano. Hay que tener en cuenta que dejar el coche al sol provoca que la radiación genere una temperatura tan alta en el interior, que pueda llegar a ser incluso peligrosa. A veces, es hasta recomendable tener un poco de paciencia y buscar un sitio donde no dé tanto el sol.
Por supuesto, si se dispone de garaje, en verano es más útil que nunca dejar el coche en él.
Siempre usar el parasol

Es verdad que hay momentos que uno puede prescindir del parasol, porque piense que va a estar poco fuera del vehículo, pero incluso en estos casos los expertos coinciden en la importancia de ponerlo. Aunque esto no vaya a acabar con el calor como tal, pero sí genera a que el interior no sufra tanto.
Es decir, que así luego resultará más fácil y rápido enfriar el coche cuando se regrese a él, que es al final de lo que se trata.
Prevenir es enfriar

Por lo tanto, y prestando atención a estos consejos, lo más sabio que se puede hacer para enfriar un coche lo más rápido posible, aunque sea con ayuda del aire acondicionado, pasa por prevenir todo lo posible que la alta temperatura lo invada primero.
Cuanto menos caliente esté, antes se enfriará.

























































































