Por qué la inflación baja pero el supermercado no se abarata: el efecto 'cohetes y plumas'

La inflación de los alimentos en Estados Unidos alcanzó su pico en 2022, pero los precios siguen altos. Mientras los consumidores cambian marcas y buscan ofertas, los analistas explican por qué la factura de la compra apenas se abarata. Una dinámica que se repite en España.

Vamos al grano. Los titulares dicen que la inflación se modera, pero tu carrito de la compra sigue igual de caro. El café, los huevos, los tomates... los precios no vuelven. Y no es que los supermercados te estén tomando el pelo (al menos no solo eso): es un fenómeno con nombre propio en economía.

El efecto 'cohetes y plumas': por qué los precios suben como un cohete y bajan como una pluma

Se llama efecto cohetes y plumas (rocket and feather, en inglés). La idea es sencilla: cuando los costes se disparan —por una crisis, una sequía, una guerra—, los precios en la tienda suben rápido y de golpe, como un cohete. Pero cuando esos costes bajan, los precios solo descienden poco a poco, con la suavidad de una pluma. Y la diferencia la pagas tú.

Los datos que maneja la consultora AlixPartners lo confirman: tras la pandemia, la inflación de los alimentos en Estados Unidos se disparó un 11,4% en 2022. Desde entonces, aunque los precios ya no suben con esa fuerza, la factura del súper se ha quedado atascada en niveles récord, según Matt Hamory, responsable de productos alimenticios de la firma.

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La factura mensual: cuánto más has pagado (y por qué no notas la bajada)

Aunque la inflación general baje, el impacto acumulado es lo que duele. El Departamento de Agricultura de EE.UU. estima que los precios de los alimentos en casa subirán un 2,7% este año, por encima de la media histórica del 2,6%. Pero si echas la vista atrás desde 2019, el café ha subido un 54% de media, los huevos alcanzaron máximos históricos en 2025 por la gripe aviar, y los tomates frescos se han encarecido un 19,5% en el último año por los aranceles impuestos a México.

El resultado: los consumidores estadounidenses compran menos productos en total, según un estudio de Bain & Company y NielsenIQ. Y, como ocurre aquí, tiran de marcas blancas: las ventas de productos de marca propia en supermercados batieron récords en EE.UU. el año pasado, alcanzando los 282.800 millones de dólares. En España la dinámica es idéntica: Mercadona, Lidl, Aldi... todos han visto crecer su marca blanca porque, como dice un directivo del sector, “si me ahorro un 40% y el producto es igual, ¿para qué volver atrás?”.

inflación supermercado

Por qué los precios no bajan (y qué puede hacer que cambie)

Hay varias razones que explican la ‘pluma’. Primero, muchas tiendas compraron existencias caras y no quieren venderlas por debajo del coste. Segundo, cuando los precios empiezan a bajar, los clientes dejamos de buscar tan activamente ofertas, lo que reduce la presión competitiva sobre los supermercados, según Jared Bernstein, exasesor económico de Biden y ahora en la Universidad de Stanford. “Hay menos competitividad en la ladera de la montaña”, resume.

Las empresas suben los precios en meses y tardan años en bajarlos. Y mientras, somos nosotros los que ajustamos el presupuesto.

A esto se suman problemas estructurales. El clima extremo y los precios no bajan —sequías en Vietnam, lluvias en Indonesia, calor en Brasil— ha disparado el precio mundial del café. Y las tensiones geopolíticas (como los aranceles al tomate mexicano) encarecen productos frescos. Ninguna de esas causas desaparecerá de un día para otro.

Sin embargo las grandes cadenas empiezan a mover ficha. Walmart ha bajado precios de carne picada, helados y refrescos. Target también. “Si los grandes recortan, obligarán a los demás a seguir”, apunta Hamory. En España, la competencia entre supermercados es feroz, y las bajadas de precios suelen aparecer primero en la marca blanca. Así que atento: si las grandes superficies estadounidenses entran en guerra de precios, es probable que aquí también notemos algo de alivio en los lineales.

En resumen (para tu bolsillo y tu salud mental)

  • 💸 ¿Qué dice el efecto cohetes y plumas? La inflación general se modera, pero los precios del súper apenas bajan por la resistencia de las empresas a reducir márgenes.
  • 👥 ¿A quién afecta exactamente? A todos los que hacen la compra, especialmente a quienes ya tiraban de marca blanca y ahora ven cómo todo sigue caro.
  • ¿Qué puedes hacer al respecto? Comparar entre cadenas, apostar más por la marca propia y seguir cazando ofertas: la presión del consumidor acelera las bajadas.