Hay un tomate aliñado que va a dar la vuelta a tus cenas de verano. El chef Dani García, que consiguió tres estrellas Michelin antes de apostar por una cocina más popular, ha compartido un truco sencillo para convertir el clásico aliño en un plato gourmet con mucha personalidad. La receta la ha publicado en su Instagram y se prepara en apenas cinco minutos, ideal para cuando el calor aprieta y apetece algo fresco y sabroso sin encender los fogones.
El cocinero andaluz le da la vuelta a la ensalada César: prescinde de la lechuga y convierte el tomate en el protagonista absoluto. Una salsa cremosa con mostaza, parmesano y anchoa transforma un par de tomates maduros en una cena ligera que se hace en un momento. La idea es tan simple como brillante: en lugar de cortar los tomates en gajos, se laminan finos, tipo carpaccio, y se cubren con esa emulsión que recuerda a la César más clásica, pero sin la base verde.
La historia de la salsa César no tiene nada que ver con la Roma imperial. Nació el 4 de julio de 1924 en Tijuana (México), en el restaurante del italiano Caesar Cardini. En plena Ley Seca, el local se llenó de estadounidenses que cruzaban la frontera para beber y cenar. Aquel día, Cardini improvisó con lo que tenía: lechuga romana, huevo, aceite, limón, parmesano, salsa Worcestershire y pan. Curiosamente, la receta original no llevaba anchoas, pero fue su hermano Alex quien reivindicó la versión con anchoa que hoy triunfa en medio mundo.
Darle la vuelta a un clásico nunca había sido tan fácil ni tan refrescante.
Para este plato, Dani García utiliza tomate azul, de piel violeta oscura y sabor que combina dulzor con la acidez justa. Es una variedad rica en antocianinas, los mismos antioxidantes de los arándanos, pero no te preocupes si no lo encuentras. También funcionan de maravilla el tomate rosa de Barbastro, el raf, el corazón de buey o el kumato. El único requisito es que esté maduro y firme para poder cortarlo en láminas muy finas sin que se deshaga.
Ingredientes
Con estos ingredientes salen dos raciones. La salsa se monta en menos de lo que cuesta contarlo.
- 2 tomates grandes, maduros pero firmes.
- 2 yemas de huevo frescas (o pasteurizadas, si prefieres evitar el huevo crudo).
- 30 ml de aceite de oliva virgen extra.
- Unas gotas de zumo de limón.
- 1 cucharadita de mostaza.
- 2 filetes de anchoa en salazón.
- 30 g de parmesano rallado.
Cómo preparar el tomate aliñado perfecto, paso a paso
La clave de esta receta está en la salsa. Montar una emulsión con yema y aceite puede sonar a cocina francesa, pero con estos pasos tan sencillos te quedará cremosa en un momento. Toma nota porque no tiene pérdida.
- Escurre las anchoas y tritúralas con un tenedor hasta obtener una pasta. No hace falta que quede un puré fino; con que se integre bien basta.
- Añade las yemas de huevo, las gotas de limón y la cucharadita de mostaza. Remueve un poco para que se mezclen los sabores.
- Monta la salsa incorporando el aceite de oliva poco a poco, sin dejar de batir. El truco está en añadir el aceite en un hilo fino y batir enérgicamente hasta que emulsione y quede cremosa. Si lo echas de golpe, se corta.
- Por último, agrega el parmesano rallado y mezcla bien con movimientos envolventes.
- Corta los tomates en rodajas muy finas, casi transparentes, y repártelas en un plato como si fuese un carpaccio.
- Aliña los tomates con la salsa de forma generosa y sirve inmediatamente. Mejor si se deja reposar un par de minutos para que el tomate absorba los jugos.
Trucos para que salga perfecto
Al llevar yema cruda, la salsa se comporta como una mayonesa casera. Usa siempre huevos muy frescos, mantenla refrigerada y consúmela en el momento. Si quieres evitar el huevo crudo, las yemas pasteurizadas que venden en muchos supermercados funcionan igual de bien.
Si la salsa se corta, no la tires. Pon una yema nueva en un recipiente limpio y ve añadiendo la salsa cortada poco a poco, batiendo sin parar hasta que recupere la textura.
El tomate aliñado aguanta bien aliñado solo unos minutos. No lo prepares con antelación o la salsa puede ablandar las láminas. Y un último consejo: guarda los tomates fuera de la nevera, en lugar fresco y alejado de la luz. El frío estropea su aroma.
🍽️ La ficha de la receta
- 🍴 Plato: Tomate aliñado con salsa César y parmesano.
- 👥 Raciones: 2 personas.
- ⏱️ Tiempo: 5 minutos.
- 📊 Dificultad: Fácil.



