No tienes otro trabajo esperándote y aún así lo dejas. Es la decisión que toma el 60% de los jóvenes con contrato fijo cuando presentan su baja voluntaria, según un estudio de la Fundación de Estudios de Economía Aplicada (Fedea). El dato retrata una realidad incómoda: la estabilidad sobre el papel no siempre es un empleo que merezca la pena aguantar.
El dato que lo cambia todo: seis de cada diez se van sin red
El informe de Fedea, con datos de la Seguridad Social, cifra en un 60% las renuncias de jóvenes que dejan un contrato indefinido sin otro empleo asegurado. Y cuando dimiten, el panorama no mejora automáticamente: solo el 42% encuentra trabajo en los dos meses siguientes. Del resto, un 58% se queda sin ingresos estables durante ese periodo. De quienes sí recolocan, el 36% acaba cobrando menos que antes y solo un 27% logra mejorar su salario.
El fenómeno no es homogéneo. La hostelería y el comercio lideran las dimisiones, seguidos de los empleos manuales y administrativos. Además, la cultura de empresa pesa mucho: en un mismo sector las tasas de renuncia pueden triplicarse entre una firma y otra, como apuntan los Cuadernos del Mercado de Trabajo del SEPE. O sea, no es lo mismo caer en un sitio que te exprime que en otro que al menos te cuida.
Por qué la reforma laboral no fue suficiente
El Real Decreto-ley 32/2021 eliminó el contrato de obra y servicio y disparó la contratación indefinida entre jóvenes. Pero esa transformación en el papel no se tradujo en estabilidad real. La tasa de supervivencia de los contratos fijos a los 12 meses cayó del 75% al 60% tras la reforma. Y el tiempo medio hasta la renuncia se redujo en unos 50 días.
Hay un detalle que distorsiona las cifras: parte de las bajas voluntarias corresponden a trabajadores fijos-discontinuos que rechazan un nuevo llamamiento de la empresa. La Seguridad Social lo registra como dimisión, aunque no sea una decisión activa de irse. Aún así, el núcleo del problema sigue siendo el mismo: muchos empleos indefinidos no ofrecen condiciones que inviten a quedarse.

Dimites no porque quieras, sino porque no aguantas más
Fedea habla de “renuncias forzadas”. La mayoría de las dimisiones no responden a una mejora planificada, sino a la insatisfacción con un puesto que ya no se soporta. El 8,6% de los asalariados buscaba activamente otro trabajo en 2025, el máximo en dos décadas según la Encuesta de Población Activa (INE). Entre los temporales esa cifra escala al 19%, y entre los fijos-discontinuos al 12%.
La mayoría de las dimisiones no son un salto a algo mejor, sino una huida de un empleo que ya no se soporta.
Detrás hay un cambio generacional. El 60% de los menores de 25 años dejaría su trabajo sin otro asegurado, según InfoJobs. En cambio, el 70% de los trabajadores de 45 a 54 años no lo haría sin un nuevo contrato firmado. Para millennials y Z, la conciliación, la salud mental y la autorrealización pesan más que permanecer a toda costa. Un informe de Alan en 2025 reveló que el 40% de los empleados españoles contempló renunciar por agotamiento y estrés. El burn-out ya no es un tabú: es una razón de peso.
Además, los incentivos para quedarse se han debilitado. La relación directa entre antigüedad y salario que documentaba el INE se ha ido desdibujando a medida que las empresas desmantelan mecanismos de fidelización. ¿Resultado? Más rotación, menos lealtad y trabajadores que se van antes de quedarse atrapados en un empleo de baja calidad sin derecho a paro si dimiten.
Frente a esto, el estudio de Fedea propone un sistema de bonificaciones y desincentivos: que las empresas con alta inestabilidad paguen más cotizaciones y las que retengan a sus trabajadores, menos. Una forma de que el coste de la rotación no recaiga solo en los hombros del que se va. Aunque, visto lo visto, quizá la solución pase también por construir curros que no den ganas de abandonar a la primera de cambio.
En resumen (para tu bolsillo y tu salud mental)
- 💸 ¿Qué ha cambiado? El 60% de los jóvenes con contrato fijo que dimiten lo hace sin otro empleo; solo el 42% recoloca en dos meses.
- 👥 ¿A quién afecta exactamente? Sobre todo a menores de 30 años en hostelería, comercio y empleos con culturas empresariales poco cuidadas.
- ✅ ¿Qué puedes hacer al respecto? Si estás valorando irte, planifica el salto con un colchón mínimo y mira qué empresas reducen de verdad su rotación.
Si necesitas ayuda
Si el agotamiento o la ansiedad laboral te desbordan, puedes llamar al 024, la línea de atención a la conducta suicida del Ministerio de Sanidad, disponible 24 horas, todos los días, gratis y confidencial.



