Si cada vez que pones rumbo al norte te asalta la misma pregunta —¿cuánto me van a cobrar esta vez en la autopista?—, atento: Galicia, Asturias y Castilla y León han decidido plantarle cara a los peajes de la AP-9 y la AP-66. El próximo jueves, representantes de los tres gobiernos se sientan en Santiago de Compostela para coordinar acciones que acaben con esos pagos. Y no es una reunión de trámite: llevan meses cocinando una postura común que van a defender ante Madrid y Bruselas.
El consejero asturiano de Movilidad, Alejandro Calvo, ha sido el encargado de poner fecha y lugar a la cita. Según sus palabras, se trata de «un nuevo encuentro de trabajo para seguir avanzando en una posición compartida ante las instituciones europeas y estatales». La idea es clara: dejar de pagar por dos arterias vitales del noroeste, la AP-66 —que une León con Asturias— y la AP-9, que recorre Galicia desde Ferrol hasta la frotera portuguesa.
Una cita con un objetivo claro: acabar con los peajes
La reunión del jueves no es una foto de familia. Los tres ejecutivos autonómicos quieren sumar fuerzas para presionar al Gobierno central y a la Comisión Europea y lograr que esas carreteras dejen de ser un lastre mensual para conductores y transportistas. Porque, a día de hoy, cualquier desplazamiento entre León, Asturias o Galicia se traduce en un sablazo en el bolsillo.
Alejandro Calvo ha insistido en que trabajan para trasladar una demanda única «tanto en el ámbito público como en el ámbito administrativo». Traducido: van a pedir a la administración del Estado que mueva ficha, pero también abrirán conversaciones con las instituciones europeas, que tienen mucho que decir sobre las ayudas a infraestructuras. El frente común del noroeste busca un final pactado y con cobertura legal para unos peajes que consideran un agravio territorial.
El impacto en el bolsillo del conductor del norte
Hablamos de miles de ciudadanos que usan la AP-9 y la AP-66 para ir al trabajo, visitar a la familia o transportar mercancías. Cada viaje supone un desembolso extra en una zona ya castigada por la despoblación y la falta de alternativas ferroviarias. No es casualidad que las quejas lleven años acumulándose en redes sociales y en los bares de carretera.
La alianza entre Galicia, Asturias y Castilla y León responde, en buena medida, a esa presión social. Los ciudadanos se preguntan por qué otras vías de alta capacidad son gratuitas mientras ellos siguen soltando dinero cada vez que pisan el acelerador. Y la respuesta que están exigiendo a sus gobiernos autonómicos es contundente: o se liberaliza, o seguirá la movilización.
Cuando tres comunidades se alían contra los peajes, no es solo una cuestión de infraestructuras: es la respuesta a una indignación que ya se ha colado en la vida diaria de cientos de miles de personas.
Una reivindicación que no es nueva, pero que ahora suma presión conjunta
La pelea por la gratuidad de la AP-9 es casi una tradición en Galicia, y en Asturias y León también han vivido sus propias batallas con la AP-66. Pero hasta ahora las protestas habían ido por separado. Ahora, la novedad es que los tres gobiernos se alinean y hablan con una sola voz, algo que puede cambiar las reglas del juego a la hora de negociar.
Sin embargo, el camino no es sencillo. Las concesionarias tienen contratos vigentes y cualquier cambio unilateral podría acarrear indemnizaciones millonarias. Por eso, la estrategia de los ejecutivos regionales pasa por explorar vías legales que permitan liberar el peaje sin quebrar la caja pública. Una ecuación compleja que exigirá voluntad política —y presupuesto— de todas las administraciones implicadas.
Mientras tanto, los conductores del norte seguirán mirando de reojo la cuenta bancaria cada vez que cojan la AP-9 o la AP-66. La reunión del jueves es un primer paso ambicioso, pero la partida de ajedrez apenas empieza. Lo que está en juego no es solo un ahorro en gasolina y peaje: es la dignidad de un territorio que pide un trato justo. Quedamos a la espera de las conclusiones del encuentro, que podrían marcar el principio del fin de una queja histórica.
📌 En claves: lo que debes saber
- Qué ha pasado: Los gobiernos de Galicia, Asturias y Castilla y León se reunirán el próximo jueves en Santiago para coordinar acciones contra los peajes de la AP-66 y la AP-9.
- Por qué te importa: Afecta directamente al bolsillo de miles de conductores que usan estas autopistas a diario y que llevan años reclamando su liberalización.
- A quién afecta: Principalmente a residentes y transportistas del noroeste peninsular, además de a viajeros que cruzan estas comunidades.
- Hacia dónde vamos: Se busca una estrategia legal y política común para presionar al Gobierno central y a las instituciones europeas, aunque el proceso será largo y complejo.




